Cómic para todos

‘Los hombrecitos (1978-1981)’, de Mittéï, Stephen Desberg y Pierre Seron

los-hombrecitosEditorial: Dolmen.

Guión: Hao, Pierre Seron y Stephen Desberg.

Dibujo: Pierre Seron.

Páginas: 176.

Precio: 29,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Diciembre 2016.

Es curioso que con el camino aparentemente más trillado y fácil se pueden conseguir los mejores resultados. Los hombrecitos es una serie que siempre buscó nuevos horizontes, escenarios y tramas, hasta el punto de que en el anterior volumen (aquí, su reseña) se perdió de vista que la gracia estaba en contar con unos protagonistas de reducida estatura. ¿Y qué hicieron Hao y el propio Pierre Seron, a la sazón dibujante de esta serie? Apostar por más hombrecitos. Parece sencillo, ¿verdad? Pues Los hombrecitos había olvidado algo de esa fórmula. Regresando a lo que tenía que permanecer en la esencia de este relato, la serie vuelve a sus raíces originales y a la diversión acostumbrada. Sigue sustentándose en elementos de fantasía y hasta de ciencia ficción si se quiere, porque solo de esta manera se puede entender que haya un asentamiento de hombrecitos medievales que se encuentran con los habitantes de Eslapión, pero vuelve a ser el centro de las historias la estatura de sus protagonistas y las circunstancias que eso conlleva. Y como el dibujo de Seron sigue siendo tan convincente y divertido como siempre y se adapta bien a su salto hacia la autoría total, pocos peros se le pueden poner a esta fase de la serie, que incluso se permite el lujo de continuar situaciones entre unas y otras aventuras, algo no muy habitual en este título.

Eso es lo que sucede con esa colonia medieval que Hao presenta en En las garras del Barón y que recupera en Las ratas de establo o con el villano que inventa el propio Seron en El avispero y que recupera para Los prisioneros del tiempo. No es mal camino para la serie, que muchas veces había dejado la continuidad en manos de su principal protagonista, Renaud, y que aquí se va expandiendo poco a poco a otros personajes secundarios que tienen un papel recurrente. Y sí da la sensación de que las historias de Hao están algo mejor medidas que las de Seron, que apuesta más por el caos y la espectacularidad, pero en todo caso lo que vemos en este volumen de Los hombrecitos, todo, es bastante convincente. Y divertido, que no hay que olvidar que esta es una serie pensada para las imaginaciones de lectores de todas las edades, y eso se sigue manteniendo bastante bien. Puede que haya un cierto abuso de la fórmula de la reducción de humanos, porque la serie lleva camino de mostrar tantos lugares diferentes en las que hay hombrecitos como poderes para Superman se fue inventando DC con el paso de los años, pero el caso es que la fórmula funciona y da gusto que Seron la recupere, de manera que todo es simpático y divertido, como tiene que ser.

También se puede aplicar esa descripción al dibujo, aunque ahí nunca ha habido bajón de ningún tipo. Seron siempre ha mostrado en Los Hombrecitos un dominio absoluto de los dos elementos que marcan la serie. Por un lado, la caricatura de los protagonistas, muy en la línea de otros títulos de Spirou, diseñados en base a un estilo desenfadado y divertido, con rasgos exagerados. Por otro, el elemento de ciencia ficción que se puede apreciar sobre todo en los vehículos que pilotan los hombrecitos. Sigue siendo un título que gana muchísimo terreno desde el primer vistazo, porque desde un aspecto aparentemente infantil Seron consigue dar forma a un mundo muy rico de fantasía y ciencia ficción, sin dobleces, porque los buenos parecen buenos y los malos parecen malos, pero con muchos elementos de interés si se sabe cómo mirar los dibujos. Más que la guinda, esa es la razón fundamental de ser de una serie que mantiene, con este sexto volumen, un nivel altístimo y una consideración bien merecida de pequeño gran clásico del cómic juvenil francés. No es casualidad que la serie, con estas aventuras, alcanzara casi sus quince primeros años de vida. Eso no se logra si no hay algo mágico en lo que ofrecen Seron y compañía, uno de esos tebeos que sigue dando gusto leer después de tantos años.

El libro contiene historias publicadas originalmente en la revista Spirou entre abril de 1978 y mayo de 1980, y en álbum por Dupuis entre 1981 y 1990. El contenido extra lo forman las cubiertas originales de Pierre Seron, artículos sobre la serie y muchas ilustraciones y fotografías promocionales.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 17 marzo, 2017 por en Dolmen, Dupuis, Hao, Pierre Seron, Stephen dESBERG y etiquetada con , , , .

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