CÓMIC PARA TODOS

‘Una chica Dior’, de Annie Goetzinger

01203456301_gEditorial: Norma.

Guión: Annie Goetzinger.

Dibujo: Annie Goetzinger.

Páginas: 152.

Precio: 35 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Mayo 2016.

La moda y el cómic son mundos que sí pueden sentir una conexión clara. El diseño es fundamental en ambos, la puesta en escena es esencial y su aspecto es clave para que el producto llegue al lector a través de la vista. Pero son mundos igualmente muy lejanos, y fusionarlos no es fácil. Anne Goetzinger lo ha intentado en Una chica Dior, una historia de princesa por sorpresa que nos adentra de manera colateral en la vida de Christian Dior, más aún en su carrera profesional, y lo consigue a medias. Impacta mucho más el aspecto visual, eso que permite emparentar ambos lenguajes, que la historia que ha construido Goetzinger, una que queda algo difusa y que sin duda palidece ante el fantástico acabado de su trabajo, que es lo que desde luego va a convencer más a los amantes de la moda que a lectores generales de cómic. La autora tiene muy claro desde el principio que es lo visual lo que va a convencer y deja que el relato fluya en base a lo que se ve, convirtiéndose en lo esencial de la obra. Lo bueno es que Goetzinger es plenamente consciente de ello, hace que lo que cuenta sea correcto, natural y significativo pero no intenta forzar la situación, consciente de que son los vestidos de Dior y la forma en que los dibuja lo que va a hacer de Una chica Dior un cómic que valga la pena.

Así como Grace Kelly pasó de ser actriz a ser princesa de Mónaco, Goetzinger traza el relato de una joven que pasa de ser periodista de moda a ascender por medio de Dior. Ella es la narradora y la protagonista de Una chica Dior, es, de hecho, esa chica Dior, pero la empatía que produce el cómic no termina de llegar a través de ella. El propio Christian Dior tiene un magnetismo mucho más irresistible que quien está llamada a ser el foco central del relato, e incluso Goetzinger tampoco parecer esforzarse demasiado, al menos hasta el tramo final, en hacer que ella ocupe el primer plano de una forma más emocional. A la autora le preocupa mucho más dejar bien asentado un mundo real, con la aparición de muchos personajes populares y dando a conocer la figura del propio Dior que lograr que Clara se gane las simpatías del lector. Eso, en realidad, está conseguido desde la amabilidad que propugna la propuesta, muy sencilla de leer y destacando aspectos muy puntuales de la vida del diseñador y de su empresa. Quizá lo menos logrado en este punto sean algunos diálogos, que suenan algo artificiales por interés puramente documental, y que de hecho tienen un buen apoyo en los apéndices que hay en el libro, que muestran el valioso trabajo previo que hay en el libro para que todo encaje en la historia real, aunque su protagonista sea imaginada.

Pero está claro desde el principio en que lo importante de Una chica Dior es lo que se ve más que lo que se lee. Goetzinger tiene un trazo sencillo y realista con el que es capaz de seducir por medio no sólo del carisma y la belleza, especialmente la femenina y los vestidos que sirven para cubrir los cuerpos de mujer que con tanta habilidad describe, y que además colorea con un buen gusto excepcional, en unos tonos suaves que ayudan precisamente a establecer el tono amable de la obra. No hay pretensión alguna en introducirnos en los aspectos más sórdidos del mundo de la moda, sino que lo que pretende la autora es contarnos un cuento de hadas en un entorno de ensueño en el que todo es posible, en el que hay princesas y príncipes, en el que el trabajo compensa y en el que la belleza y el talento se aprecian. No hay nada turbio en este retrato, ni en su guión ni en su dibujo, y eso contribuye a la facilidad con la que se lee el cómic. También a que su historia no sea quizá tan trascendente como podría haber sido teniendo en cuenta la importancia de DIor en el mundo de la moda, pero es obvio que es una elección de Goetzinger, que prefiere celebrar su genialidad y su éxito en el mundo de la moda antes que encontrar las sombras en una figura de tanta luminosidad. Una chica Dior apuesta por lo agradable y ahí triunfa con soltura.

Dargaud publicó Jeune fille en Dior en octubre de 2013. El contenido extra lo forman una introducción, un listado de referencias cronológicas, un portafolio con 22 diseños de las colecciones de Dior, un listado de los personajes populares que aparecen en el libro y varios glosarios con términos de moda.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 8 septiembre, 2016 por en Annie Goetzinger, Cómic, Dargaud, Norma y etiquetada con , , .

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