CÓMIC PARA TODOS

‘El puerto prohibido’, de Teresa Radice y Stefano Turconi

Portada_ElPuertoProhibidoEditorial: Dibbuks.

Guión: Teresa Radice.

Dibujo: Stefano Turconi.

Páginas: 320.

Precio: 22 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Enero 2016.

Cuando se cierra la última página de El puerto prohibido, las sensaciones son intensas. Han pasado más de 300 páginas y tan grande y hermosa ha sido la amalgama de emociones que ha despertado en el lector que la historia se resiste a morir cuando el libro se cierra. Cuando se da por concluida la odisea de ese chico que es rescatado de un naufragio sin recuerdo alguno de cómo ha llegado hasta allí, o de cómo se entabla una increíble relación con las tres hijas del capitán desaparecido del buque que le ha rescatado. Por mucho que se intente, no hay forma de encasillar El puerto prohibido, ni en un género concreto ni para un público específico, porque supondría destripar algunos de los elementos más hermosos de su historia y porque, en realidad, es un relato tan maravilloso que sólo cabe recomendarlo con empeño para que cualquiera se asome a sus páginas. Es muy emocionante la forma en la que la pareja en la vida real que forman la escritora Teresa Radice y el ilustrador Stefano Turconi describen la época histórica en que acontece el relato, a sus personajes, muy numerosos pero a la vez minuciosamente detallados para que la empatía sea constante, su íntima y a la vez muy bien trazada historia, y sobre todo las emociones que despiertan, las humanas y las artísticas, pues música y poesía encuentran un hueco entre las viñetas con una enorme maestría.

A pesar de que la obra se desarrolla en cuatro actos, no hay nada clásico en la estructura que ha escogido Radice, que si peca de algo en el desarrollo de esta maravillosa historia es en ralentizar el tiempo quizá demasiado en algún momento. Es verdad que con eso adopta un tono poético que le va a la historia como anillo al dedo, pero también que prolonga una ya de por sí bastante extensa novela gráfica. Es un detalle menor, porque la historia es tan hermosa que compensa con creces sus flaquezas, casi inexistentes y que de hecho surgen más bien al meditar la obra que con el emocionado pasar de las páginas. Radice maneja con una soltura admirable cada uno de los actos de la obra, haciendo que el protagonismo vaya saltando, entre personajes y entre géneros y sensaciones. Lo que comienza como una historia de misterio se convierte casi de forma inmediata en una historia de amor, que además presenta una variedad admirable y en la que, de nuevo, es mejor no profundizar para no desvelar las sorpresas de la trama, en especial la que se descubre al final del segundo acto, definitoria de muchas cosas pero no de la calidad de una obra que asombra ya desde su primera página. Radice, además, sabe dar la voz narrativa de la historia a diferentes personajes, dando una riqueza inmensa a la obra.

Saborear el guión es una tarea más pausada, hacer lo mismo con el dibujo es instantáneo. No es que una de las dos facetas esté por encima de la otra, porque ambos autores sobresalen muchísimo en su trabajo con una combinación exquisita, pero es innegable que el dibujo de Turconi es el primer arma que emplea El puerto prohibido para convencer al lector. Todo un libro en carboncillo es un desafío espléndido del que Turconi sale más que triunfante. Su dibujo, claramente influenciado por las formas de la animación, es bellísimo. Su caricatura no limita en ningún momento la enorme intensidad emocional de la obra y cada uno de los personajes que va apareciendo tiene un carisma impresionante. El ilustrador sabe desplegar las características de cada uno de sus protagonistas sin tener que recurrir a los estereotipos, lo que le permite ir entendiendo los cambios de personalidad que hay en la obra para algunos de sus personajes. Entiende con la misma facilidad la belleza de las hermanas Stevenson, primero la sexualidad y después de la profundidad de Rebecca Riordan, y los dilemas combinados con la ingenuidad juvenil del muchacho protagonista. Y, para colmo, dibuja unos escenarios maravillosos, dando vida así a brillantes escenas marítimas cuando son los barcos los protagonistas y a fondos magníficos en los que la historia cobra una vida fascinante.

Bao Publishing editó originalmente Il porto proibito en mayo de 2015. El contenido extra es un listado de la poesía y de la música que aparece a lo largo de la obra.

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Esta entrada fue publicada en 20 enero, 2016 por en BAO Publishing, Cómic, Dibbuks, Stefano Turconi, Teresa Radice y etiquetada con , , .

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