CÓMIC PARA TODOS

‘Los f*cking 30’, de Ana Oncina

thEditorial: Zenith.

Guión: Ana Oncina.

Dibujo: Ana Oncina.

Páginas: 144.

Precio: 14,90 euros.

Presentación: Rústica con solapas.

Publicación: Noviembre 2019.

Resulta irresistible la tentación de trazar un paralelismo entre Croqueta y Empanadilla (aquí, reseña de su primer volumen) y Los f*cking 30. La conexión más evidente es su autora, Ana Oncina, también el hecho de que se trata de una obra de carácter autobiográfico aunque, es de suponer, con las consiguientes licencias con las que todos dejamos que la ficción haga un poquito más interesante lo cotidiano. Pero el parecido esencial entre aquella obra primigenia de Oncina y esta sigue viéndose en lo que ojalá no pierda nunca, su frescura. El paso de la edad es un clásico de la ficción narrativa, y en el cómic hay manuales de todo tipo que afrontan la historia personal de su autor desde ese prisma, desde la oposición hasta el primer trabajo, pasando por la experiencia de la paternidad y cualquier otra cosa que uno haga en su vida diaria. Todo vale. Y de todo se puede sacar un tebeo divertido. Los f*cking 30 lo demuestra, porque es una obra desenfadada con la que es facilísimo conectar. No es necesario ser mujer, dibujante, treintañera o residente en Barcelona para encontrar puntos de conexión con la historia o con los gags de Oncina. Ni siquiera haber soñado con un tener cerdo volador siendo niño, que es precisamente lo que le sirve a la autora para abrir su historia con el fin de explicarnos que una cosa es lo que nos imaginamos de niños y otra lo que nos depara la vida.

Porque al final Los f*cking 30 va justo sobre eso, sobre lo que supone cumplir años y del salto de la pretendidamente eterna juventud de los 20 por el casi obligado salto a la madurez de los 30… y todo lo equivocado que puede haber en esa presunción. Por eso es tan divertido empezar viendo a nuestra protagonista y narradora siendo una niña pequeña, soñadora y que dibuja todo el tiempo. Y por eso tiene tanta gracia contraponer su actitud ante la vida con la de su amiga, más pragmática y clásica, con los típicos sueños de crear una familia y, después, de vivir la vida según ese objetivo. Y sigue siendo divertido ver como esa pesada losa de los 30 ha hecho que su manera de ver sus sueños haya cambiado en muchos aspectos en Los f*cking 30 se recogen muchas de las decisiones que los que hayan pasado ya por esa edad habrán tenido que afrontar de la mejor manera posible, habla de expectativas y realidades, y sobre todo deja claro lo importante que es saber reírse de uno mismo. Oncina lo hace de una manera fresca y natural, que combina el gag episódico con la historia más trazada y completa, lo que da al libro un aire dinámico en el que las páginas van cayendo de una manera bastante rápida y divertida. Y ese es el objetivo del libro, conectar con el lector y sacarle una sonrisa. Oncina ya lo hacía con Croqueta y Empanadilla, y no había ninguna razón para pensar que no lo haría lejos de la comodidad de sus emblemáticos personajes.

Porque al final la comodidad la consigue a través de su dibujo, simpático y alegre, con las suficientes dosis de caricatura como para entender a primera vista que esto es una comedia pero con el objetivo de sentir que es una realista y cercana. Más allá de la naturaleza de los personajes y por supuesto de la evolución natural de la autora como ilustradora, no hay demasiadas diferencias entre la Oncina de Croqueta y Empanadilla y la de Los f*ocking 30, y eso quiere decir que la sensación de calidez es total y continua. Ese es, obviamente, uno de los objetivos del libro, la conexión entre la vida narrada, sea completamente real o tenga elementos de ficción, y nuestra cotidianidad. Pero a la vez Oncina divierte con su secuencia, no solo con su diseño o su dibujo fijo, que es algo que ya tiene ganado desde que se dio a conocer y que ha ido mostrando a lo largo de su carrera, porque consigue que la comedia llegue a través de elementos muy diferentes. Los f*cking 30 es, de esta manera, el libro divertido y ameno que quiere ser, una buena forma de seguir acercándonos a una autora que ha hecho de su propia vida una fuente de inspiración continua y que tiene la sencillez por bandera sin dejar de hacer que cada uno de sus nuevos trabajos parezca algo diferente y mantenga a la vez una frescura bastante notable.

No tiene contenido extra.

merge-from-ofoct

En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

Información

Esta entrada fue publicada en 12 diciembre, 2019 por en Ana Oncina, Zenith y etiquetada con , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a 355 seguidores más

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: