CÓMIC PARA TODOS

‘Batgirl’ 5, de Mairghread Scott

Editorial: ECC.

Guión: Mairghread Scott, Shawn Aldridge, Marguerite Bennett, Paul Dini.

Dibujo: Scott Godlewski, Tom Derenick, Dan Panosian, Emanuela Lupacchino, Elena Casagrande.

Páginas: 96.

Precio: 8,50 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Abril 2019.

Primero fue Supergirl (aquí, reseña de su último número), después fue Batwoman (aquí, reseña de su último número) y ahora es Batgirl la serie con protagonista femenina que echa la persiana y, de momento, se despide de los lectores, aunque solo en España, en Estados Unidos la serie sigue. Es curioso que en esta era feminista del cómic, en la que tantas heroínas tienen sus propias cabeceras, tantas de ellas pongan un punto final tan temprano y sin terminar de ver todo el potencial que tienen. En el caso de Barbara Gordon, los aciertos de estos últimos tiempos han tenido tanto que ver con ella misma, con su portentosa memoria y por el nuevo escenario de Burnside, como con tres personajes clave, su padre, su hermano y el que hasta ahora sido el amor de su vida, Dick Grayson. Lo malo es que los distintos responsables de Batgirl nunca han llegado a acoplar todos esos elementos y los han ido explorando de manera alterna, algo que se ve perfectamente en este número final y que llevamos viendo en la serie desde el arranque de los Nuevos 52 de la mano de Gail Simone. Ver cada uno de estos elementos siempre invita a pensar que en algún momento el personaje y sus historias romperán de verdad, pasarán esa barrera del entretenimiento correcto y formarán una etapa notable. El final de esta fase de Batgirl trunca esas esperanzas de momento.

No quiere decir esto que las historias finales de este número sean malas, ni mucho menos. Mairgheard Scott, que se ocupa de dos de los tres relatos largos de esta entrega, entiende bien al personaje, le hace hablar con una voz más auténtica que la que tiene en el primer relato de esta entrega, escrito por Shawn Aldridge, y va aprovechando esos rincones de interés que decíamos, primero con Dick, luego con James. El segundo sigue siendo el archienemigo perfecto, por cercanía y por todo lo que eso hace que sepa de la Barbara más personal, y esta intriga, aunque tenga cierta sensación genética de déjà vu, es bastante adecuada, notable por momentos. Pero son retos que para Batgirl funcionan de una manera cerrada y casi autoconclusiva, aunque en realidad no sea así. La serie ha ido coleccionando relatos con esas características y desde Simone no se ha logrado construir una cronología como tal. Eso, lógicamente, resta puntos al conjunto, aunque no necesariamente a cada historia individual, tampoco al breve esfuerzo de Paul Dini en un relato de complemento. La aparición de Dos Caras es buena, lo mismo que la forma en la que Barbara busca su lugar de confort en un mal momento o el tira y afloja psicológica con su hermano. Todo funciona de manera independiente, pero falta la conexión, que queda completamente en manos del lector.

Ese rumbo ligeramente errático también se ve claramente desde el punto de vista del dibujo. Desde el brillante cambio de traje (aquí, reseña de ese número) y del formidable cambio de estilo que se buscó con el trazo de Babs Tarr, la serie ha ido perdiendo esas señas de identidad, ojo, sin dejar atrás una calidad bastante alta. Pero, por ejemplo, el uniforme de Batgirl, tal y como lo dibuja aquí Tom Derenick, tiene el toque de las mallas clásicas y no el estilo urbano, casual y contemporáneo que se buscaba con el rediseño y que si se ve con otros dibujantes de este mismo volumen final como Scott Godlewski o Elena Casagrande. ¿Eso invalida el trabajo de Derenick? Ni mucho menos, más aún viendo que es quien logra a una Barbara más humana y emocional, sin menospreciar en absoluto a las demás, sobre todo a la de Casagrande. Pero es una Batgirl distinta, y se nota. Se va a echar de menos, en todo caso, al personaje, tanto al interpretado desde una manera más clásica como al más moderno que ha marcado el día a día de esta última serie de Batgirl. Ojalá en la próxima tentativa se utilice a Barbara Gordon de forma que de un golpe en la mesa y se convierta en un personaje tan Imprescindible, al menos en el Batuniverso, como lo fue Oráculo. Eso sí que sería un paso fundamental para el personaje.

El volumen incluye los números 24 y 25 y el Annual 2 de Batgirl, publicados originalmente por DC Comics entre junio y agosto de 2018. El único contenido extra son las portadas originales de Dan Mora, Rafael Albuquerque y Emanuela Lupacchino.

2

En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 309 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: