CÓMIC PARA TODOS

‘Mi traidor’, de Pierre Alary

Editorial: Dibbuks.

Guión: Pierre Alary.

Dibujo: Pierre Alary.

Páginas: 152.

Precio: 24 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Abril 2019.

Ya conocíamos al Pierre Alary ilustrador, uno formidable capaz de moverse entre los oscuros propósitos de la adaptación de Moby Dick (aquí, su reseña) o la aventura más entretenida de Silas Corey (aquí, reseña de su primer volumen). Ahora toca conocer al Alary escritor, adaptador más bien. Y no se puede negar que el suyo es un trabajo ambicioso. Primero, por la obra que literaria que traslada al cómic, Mi traidor, de Sorj Chalandon. Segundo, por la temática que toca, el terrorismo del IRA. Y tercero, por lo que supone la mezcla de esos dos elementos dentro de este relato nada sencillo ni de adaptar ni de leer. El resultado es más que satisfactorio, aunque con matices. Es un enorme acierto que Mi traidor se vaya al terreno más personal, el que denota el posesivo del título, ese que insistentemente utiliza el protagonista, francés, para hablar de Irlanda y de los irlandeses que conoce. Pero a la vez es inevitable la sensación de que ese enfoque tan personal hace que se escape entre los dedos algo del fondo. Hace un espléndido trabajo para que sintamos la opresión de aquel conflicto, pero en parte podemos sentir que faltan cosas, detalles que obligan al lector a hacer un esfuerzo que quizá no sería necesario si se le hubieran dado todas las herramientas para desgranar las claves de esta historia.

¿Es eso un error de Alary o un problema de Mi traidor? En realidad, no. Pero sí que es cierto que tiene saltos temporales en los que el autor pide un salto de fe muy grande. Eso es un hecho, independientemente del formidable trabajo que hace Alary para que entendamos la situación que nos cuenta, la de un francés que acaba haciendo suyo el conflicto irlandés. Mi traidor, no es una sorpresa con este título, es una obra sobre la confianza y sobre las relaciones personales. Es íntima, no por ello pequeña, y el gran telón de fondo es solo eso, el marco en el que acontece el relato, condicionándolo pero no determinándolo. Eso hace que estamos ante una obra de sensaciones más que de contextos. Alary, a través de Chalandon, encuentra algo digno de ser contado, pero no es difícil imaginar ese algo más que podría haber tenido y no llega a ofrecer. Eso es porque la ambición de Alary se contiene en lo que realmente le interesa, y por eso no cabe achacarle esto como algo negativo. Es, simplemente, que la historia es tan intensa que sí se puede pensar en algo más. Lo que muestra, eso sí, se puede calificar como magnifico, es casi mágico cómo es capaz de exprimir los vínculos que se establecen entre los diferentes actores y lo bien que inserta narración y diálogo en una historia que se asume ominosa desde el principio y que en ese sentido nunca defrauda.

Por eso, y volviendo al Alary ilustrador, era importante que las sensaciones se recogieran también en el dibujo. Y eso sucede, con fuerza y firmeza. Cuando se acaba la lectura es cuando nos damos cuenta de que el protagonista apenas ha hablado dentro de la historia. Nos la ha contado con la narración en off, pero sobre todo con la mirada, y ahí es donde el dibujo despega de manera brillante. La expresividad que Alary aporta a sus personajes es extraordinaria, es el motor que alimenta su obra en general y Mi traidor en particular, en muchos sentidos el título más exigente de su trayectoria por todo lo que implica. Con los fondos y el color añade esas notas opresivas que necesita la Irlanda de los años, 70 y 80. Y ojo a los detalles más pequeños, porque es donde además Mi traidor se convierte en un cómic muy a tener en cuenta. Alary se lanza al vacío de una manera valiente, y eso es algo que nunca puede generar reproches cuando se hace con tanta sinceridad y calidad. Y no olvidemos que hay un corsé previo, que es la novela en la que se basa. Teniendo todo en cuenta, es difícil no tener ganas de conocer qué será la próximo del Alary autor completo, uno que aquí apunta y que desee luego tiene la capacidad de despuntar en cuanto controle un poco más todo lo que arriesga en cada título y redondee una pizca lo que ya es muy goloso.

Rue de Sèvres publicó originalmente Mon traitre en enero de 2018. El contenido extra lo forman una introducción de Sorj Chalandon y unos bocetos comentados de Pierre Alary.

Mi-Traidor-Page-3

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Esta entrada fue publicada en 4 junio, 2019 por en Dibbuks, Pierre Alary, Rue de Sèvres y etiquetada con , .

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