CÓMIC PARA TODOS

‘Clase letal’ 7, de Rick Remender y Wes Craig

Editorial: Norma.

Guión: Rick Remender.

Dibujo: Wes Craig.

Páginas: 120.

Precio: 16,50 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Marzo 2019.

Pocas series habremos visto en los últimos años más desmadradas y violentas que Clase letal (aquí, reseña de su primera entrega). La historia de Rick Remender y Wes Craig ha tenido, de hecho, algún volumen en el que la acción ha sido apabullante e ininterrumpida, creando un ritmo muy difícil de sostener. Pues bien, este séptimo volumen, 1988. Amor como sangre es, con diferencia, el más salvaje y descontrolado de todos. Llega un punto, probablemente cuando Remender introduce el chiste interno de que lo que está sucediendo parece un cómic de Frank Miller, en el que algo hace clic en el cerebro del lector y fuerza una carcajada que obedece al exceso. Por escenario temporal, esos cómics de Miller a los que hace referencia el personaje de Remender tendría que ser Ronin (aquí, su reseña), su Daredevil o El regreso del Caballero Oscuro (aquí, su reseña), pero en realidad esto es más Sin City e incluso llega a acercarse peligrosamente a Holy Terror. Sí, ese es el nivel de barbaridad que propone este volumen de Clase letal, que aquí es menos clase y más letal de lo que ha sido hasta ahora, y juega menos con el suculento escenario ochentero propuesto y mucho más con los personajes, con su trasfondo, aunque menos, y sobre todo convirtiéndolos en figuras de acción sometidas a las pruebas más exigentes en esta lucha por la vida en la que se ha convertido la serie.

Ahí está la clave de este volumen de Clase letal, en la supervivencia. Como en todos, sí, pero se trata de ir viendo cómo Marcus, Maria y sus compañeros pelean y pelean contra quienes quieren asesinarles. Si Quentin Tarantino puede llegar a ser sádico planteando escenas de tortura y violencia, Remender le deja por los suelos con todo lo que imagina para esta entrega. Es así de salvaje, y no muestra ni el más leve signo de arrepentimiento, como parece decir con la sentencia con la que se despide este número, que no solo es el anuncio de que hay Clase letal para rato sino también la más contundente respuesta a los elementos de perdón y redención que Remender introduce con acierto en este punto del relato. Parece mentira que el escritor se las arregle para que haya en estas páginas elementos que ayuden a que los personajes avancen, o incluso a que se produzcan esos momentos de gran trascendencia íntima, dentro de esta salvaje vorágine que no parece aflojar ni un solo instante. Pero ahí están. E incluso forman parte del corazón de la serie. Quizá por eso se puede perdonar hasta el mayor de los excesos en los que obviamente cae la serie en este número, porque Clase letal sigue siendo una de esas series que no se pueden dejar de leer hasta que Remender ponga un final a la altura del que dejo en el magnífico cuarto volumen (aquí, su reseña).

Si el desmadre es la tónica imperante, es evidente que Craig tiene incontables oportunidades de lucimiento. Y cómo las aprovecha todas. Este volumen es un festín de combates, golpes, llaves y acción frenética, un auténtico banquete con el que Craig se reclame y que le sirve no solo para desplegar todo aquello que se le pueda pasar por la imaginación, sino para hacerlo además respetando lo que cabe esperar de cada uno de los personajes que sigan sobre el tablero de juego. Qué importante, y más en una serie como esta, que el ilustrador sepa entender que el personaje se construye no sólo con lo que dice y hace, sino también con cómo ejecuta cada movimiento. Las peleas de Clase letal están ya entre los clásicos modernos del género, y da igual que ceda todo lo que quiera a la estética Miller desde la revelación antes mencionada, que es algo que hace con splash pages muy millerianas. Es verdad que este número apabulla demasiado por momentos, incluso asumiendo que ese es el objetivo que tiene, que nos sintamos dentro del sinsentido violento en el que se convierte la trama, pero salir indemne de algo así y dejar un final como el que tiene este segmento de Clase letal es algo que no todo el mundo puede conseguir. Remender y Craig sí, y por seguimos aquí, enganchados sin remedio a esta serie.

El volumen incluye los números 32 a 35 de Deadly Class, publicados originalmente por Image Comics entre marzo y junio de 2018. El contenido extra son las portadas originales de Wes Craig, Jason Shawn Alexander, Jeff Stokley y Rory Hensley y un portafolio de bocetos de páginas.

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Esta entrada fue publicada en 4 junio, 2019 por en Image, Norma, Rick Remender, Wes Craig y etiquetada con , , .

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