CÓMIC PARA TODOS

‘Guantánamo Kid. La historia verdadera de Mohammed El-Gorani’, de Jérôme Tubiana y Alexandre Franc

Editorial: Norma.

Guión: Jérôme Tubiana.

Dibujo: Alexandre Franc.

Páginas: 172.

Precio: 19,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Septiembre 2018.

Las injusticias judiciales siempre han dado mucho juego en la ficción narrativa. Cuando, además, se basan en casos reales, se suma un componente de denuncia que hace muy difícil ignorar obras como la que tenemos entre manos. Guantánamo Kid es, como reza su subtitulo, La historia verdadera de Mohammed El-Gorani, un chico que fue encerrando sin motivo en esta prisión estadounidense en Cuba cuando apenas tenía 14 años y muchos sueños de ganarse la vida lejos de casa. De Guantánamo hemos leído y escuchado mucho, pero lo hemos hecho desde fuera. Lo que sucede dentro no lo hemos vivido, y por eso tiene tanta importancia el trabajo de Jérôme Tubiana y Alexandre Franc. Lo más brutal de su cómic es la manera en la que convierte algo inaudito, extraordinario y casi imposible de creer en algo totalmente cotidiano. Lo que leemos aquí es la vida de El-Gorani en Guantánamo, su día a día, detalles que a veces parecen inimaginables, y desde una perspectiva que desde luego toma partido pero en la que hay un afán realista por encima de todo en la historia. En el dibujo es donde se permite ciertas licencias cómicas que hay que entender, precisamente, como parte de la resistencia mental del protagonista ante la situación en la que se encuentra inmerso sin saber muy bien cómo.

La cercanía que tiene Guantánamo Kid nace precisamente de su relato en primera persona. Al principio se hace un poco más cuesta arriba, porque la introducción es larga y profusa, pero es fácil entender la necesidad de describir el mundo de El-Gorani antes de que este se derrumbe tras los muros de la prisión. Lo curioso es que el ritmo es bastante constante. No hay grandes cambios en la narrativa de Tubiana antes y después de llegar a Guantánamo, tampoco en las últimas páginas del libro, y se mantiene un todo momento el afán explicativo para que cada situación quede clara en una primera lectura. Quizá en otras manos esta historia habría sido más explícitamente cruda, pero se agradece el tono por el que apuesta el escritor, que con este método evita que el lector sienta prejuicios o partidismo por parte del escritor. Lo hay, es indudable y no en vano es una obra avalada por Amnistía Internacional, porque se nota mocho de que personajes habla con cariño Tubiana y de cuáles no, pero es muy sutil en la narración. Y su afán documental, minucioso y detallista, se impone en todo momento, incluso aunque también logre dar la sensación de que es una obra que sabe poner buena cara a la situación más dramática y humillante que uno se pueda imaginar. De esas hay tantas que se acepta de buen grado el tono escogido por el escritor.

El dibujo confirma que la idea es que no tengamos que retirar la mirad. El Guantánamo de Guantánamo Kid no es el lugar siniestro en el que vamos a sufrir por la vida de sus presos, aunque en realidad sí lo estemos haciendo, porque la caricatura de Franc, sencilla y muy gráfica, contribuye a esa imposible visión optimista del relato. Quizá en algunos momentos pueda parecer que le falta realismo, que quizá su denuncia se diluye, aunque sea levemente, por su apuesta visual, pero lo cierto es que conjugar sonrisas y lágrimas, felicitaciones por la manera en la que el protagonista se adapta a su cruel realidad junto con gritos de indignación ante cada nueva injusticia, es una buena manera de montar el relato. Podemos debatir si es la mejor, pero no restarle méritos a la propuesta, siempre en un blanco y negro que añade el necesario dramatismo. Guantánamo Kid convence más desde el fondo que desde la forma, pero su historia es tan contundente que eso acaba siendo lo de menos. Lo que Tubiana y Franc nos proponen es un siniestro viaje a una realidad que todavía se quiere ocultar, de la que de hecho hay muchas cosas que aún no sabemos y que, aunque hubiera promesas y revuelo mediático, todavía está en pie. Y mientras lo esté, trabajos como este seguirán siendo más que necesarios, incluso aunque narrativa ente le podamos sacar alguna pega.

Dargaud publicó originalmente Guantanamo Kid en marzo de 2018. El único contenido extra es un texto final de Jérôme Tubiana sobre el personaje real.

INT9788467933253-GUANTANAMOKID-pag4

En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Información

Esta entrada fue publicada en 11 febrero, 2019 por en Alexandre Franc, Dargaud, Jérôme Tubiana, Norma y etiquetada con , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 298 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: