CÓMIC PARA TODOS

‘Punks Not Dead’, de David Barnett y Martin Simmonds

Editorial: Medusa.

Guión: David Barnett.

Dibujo: Martin Simonds.

Páginas: 152.

Precio: 17,50 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Diciembre 2018.

Vamos a dejarnos llevar por lo fácil. Si Kieron Gilen alaba el primer volumen de Punks Not Dead como lo hace en su introducción, será porque podemos trazar una cierta analogía con, por ejemplo, The Wicked + The Divine (aquí, reseña de su primer volumen). Y podemos, sí. Pero de alguna manera también tiene un toque de Los Invisibles de Grant Morrison (aquí, reseña de su primer volumen). Si lo pensamos, hasta del Predicador de Garth Ennis (aquí, reseña de su primer volumen). Y es un homenaje a la contracultura, a la música de los años 90, a las buddy movies, a los relatos de chico conoce chica y a las historias de espíritus perdidos en un mundo moderno. Punks Not Dead, dicho todo esto, es una obra fresca y de difícil clasificación en su primer volumen, Movidas adolescentes. Son tantas las influencias que parecen sentirse en el debut en el mundo del cómic del periodista y escritor David Barnett que su mezcla aleja de todo encasillamiento a su trabajo y nos mete de lleno en un mundo extraño que no deja de divertir durante todo este primer volumen, que se queda tan abierto que podemos maldecir el hecho de que nos vayan a quedar todavía muchos meses para conocer la continuación de la historia.  Porque historia hay. Lo que al principio parece una comedia, y de las buenas, de las que tienen mala leche, se va convirtiendo en algo mucho más trascendente.

En otras palabras, Barnett nos cuenta la historia de un chaval, un don nadie de instituto, que de repente se cruza con el fantasma de un rockero muerto desde hace décadas. Fergie y Sid, que así se llaman, se lanzan así de cabeza a una aventura en la que se verán mezclados con el matón del instituto, su atractiva novia, una agencia gubernamental extraña con una pareja que parece la versión bizarra de Men in Black (aquí, su crítica) y muchos sucesos extraños más. Y lo extraño es, precisamente, lo que enchancha de Punks not Dead. No es fácil hoy en día conseguir la sensación de que no tengamos ni la más remota idea de lo que puede pasar en la siguiente página. Puede ser un sueño erótico adolescente, un recuerdo de aventuras de espionaje pasadas que mezcla Los Vengadores televisivos y Doctor Who o el desarrollo de una trama con tantas preguntas por responder que es una invitación continua a la elucubración y a pensar qué demonios estamos leyendo. Es un tebeo raro, sin duda. Y lo raro tiene esa peculiar virtud de enamorar. Sobre todo porque Barnett afila mucho los diálogos, escribe muy buenos personajes, incluso los más secundarios y sabe soltar la suficiente información para que, aún con el velo del misterio flotando en el ambiente, nunca nos sintamos realmente perdidos. Y con el divertido choque cultural de dos protagonistas jóvenes que se llevan años.

Si lo de Barnett es una apuesta por lo raro, qué decir del dibujo de Martin Simmonds. Cuando cae en manos de un dibujante una locura de este calibre, lo que pide el cuerpo es dejarse llevar con la misma intensión, y Simmonds lo hace. Lo suyo es un salto de fe en el que no le da miedo ninguna de las situaciones que le plantea el escritor, que dibuja todo tipo de efectos sobrenaturales con una soltura admirable y que disfruta con una puesta en escena que sabe moverse entre la comedia inmediata, que es la que producen algunas de sus viñetas por la seriedad que desprende cada absurda situación que le toca dibujar, y la fantasía más retorcida. Simmonds entiende que lo que le está planteando Barnett no es una comedia adolescente y entiende perfectamente el tono que necesita la historia, también con la magnífica psicodelia sesentera con la que abre el quinto capítulo, uno de esos cambios de estilo que tanto hay que celebrar cuando tiene un sentido narrativo tan claro. Punks Not Dead se ha ganado la fidelidad del lector, y lo mejor es que lo hace con muy pocas páginas. Siempre es divertido subirse a una montaña rusa en la que no vemos hacia dónde va la siguiente caída, y eso es justo lo que nos ofrece esta serie. Es un viaje tan entretenido como inclasificable, sí, pero también y quizá por eso mismo impredecible.

El volumen incluye los seis primeros números de Punks Not Dead, publicados originalmente por IDW entre febrero y julio de 2018. El contenido extra lo forman una introducción de Kieron Gilen y las cubiertas originales de Martin Simmonds, Caspar Wijngaard, Annie Wu, Dilraj Mann, Matthew Taylor y Julian Dassai.

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Esta entrada fue publicada en 10 enero, 2019 por en David Barnett, IDW, Martin Simmonds, Medusa y etiquetada con , , .

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