CÓMIC PARA TODOS

‘Y, el último hombre’ 1, de Brian K. Vaughan y Pia Guerra

Editorial: ECC.

Guión: Brian K.Vaughan.

Dibujo: Pia Guerra.

Páginas: 256.

Precio: 25 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Octubre 2018.

No vamos a negar que Saga (aquí, reseña de su primer volumen) fue un pelotazo, una excepcional serie de ciencia ficción que colocó a su escritor, Brian K. Vaughan, en lo más alto del mercado editorial americano. Pero cuando Vaughan alcanzó ese éxito, no era ya precisamente un novato. Al contrario, era un escritor de larga trayectoria y con títulos en su haber más que reconocibles. El más logrado y el de mayor alcance puede fácilmente ser Y, el último hombre. Esta serie cuenta con el único elemento que le falta a la espléndida Saga: un insoportable toque de realidad y crítica social accesible. Seguramente no podemos plantearnos de una manera certera qué sucedería de darse una guerra intergaláctica en medio de la cual se enamoraran dos miembros de cada una de las facciones rivales, ¿pero imaginar que sucedería si en el mundo en el que vivimos murieran todos los hombres menos uno? A eso sí que podemos darle vueltas y buscar escenarios que nos resulten próximos, plausibles y atractivos. ¿Lo mejor de Y, el último hombre? Que los escenarios que encuentra Vaughan son soberbios y sorprendentes, retos continuos que permiten, en la mejor tradición de Robert Kirkman, unos cliffhangers tremendamente apetecibles al final de cada número. Porque esto, en este primer volumen, en realidad acaba de empezar.

Hay muchas claves para entender lo bien que plantea Vaughan su mundo. Para empezar, Yorick, el protagonista de shakespeariano nombre, es un don nadie. Uno simpático, pero un perdedor cualquiera, un escapista enamorado de una chica que está en Australia y que hace chistes con la cultura popular. Ver a alguien a priori irrelevante en la posición más importante de la historia, la del único superviviente masculino de la raza humana, es algo fascinante. Pero la manera en la que Vaughan le rodea de un reparto femenino tan variopinto es bestial. ¿Que haría cada una de vosotras, lectoras, en un mundo sin hombres? Esa es la respuesta que Vaughan va ofreciendo mientras se va tejiendo la gran pregunta de fondo, por qué han muerto todos menos uno y cómo se puede arreglar el problema desde la existencia de Yorick. Hay momentos muy extremos, y sin embargo nada parece fuera de lugar en esta atrevida historia de ciencia ficción en la que Vaughan va deslizando críticas veladas y a veces ganchos directos al mentón de la realidad en la que vivimos. Eso está en los grandes temas, pero también en las escenas más modestas. Y con personajes que, adaptados a estas nuevas circunstancias, sin terriblemente realistas. Y, el último hombre es impresionante en el largo y el corto plazo, y nunca está de más una relectura porque siempre se aprecian detalles nuevos.

Pía Guerra también realiza un espléndido trabajo. Y lo hace, además, desde una apariencia sencilla. No es el suyo un estilo recargado ni excesivamente detallista. Si nos ponemos puntilloso, puede que incluso le falto algo de realismo. Y, sin embargo, es tan carismático, insufla tanta personalidad a sus protagonistas, que es imposible no sentirse implicado con él y con ellas. Tiene una puesta en escena envidiable desde esa mencionada naturalidad, sin necesidad de estridencias y con un toque que casi se acerca más al cómic independiente que al arte más comercial, y eso hace que los cliffhangers sean un poco más sorprendentes. O las escenas que se salen de lo común, como la brutal secuencia onírica del quinto número, la explícita resolución del décimo o las manifestaciones de la barbarie automutiladora que ejercitan las hijas de las amazonas. Guerra dibuja con mucha más fuerza de lo que parece mostrar su trazo y logra dar un toque muy especial a sus páginas. Es verdad que Y, el último hombre es una creación genuinamente de Vaughan, pero sería injusto renegar de la autoría que también la ilustradora merece que le reconozcamos. Desde luego, en este primer volumen ejecutan la historia con una precisión brutal y sin tacha alguna para firmar lo que ya es un auténtico clásico.

El volumen incluye los diez primeros números de Y: The Last Man, publicados originalmente por Vertigo entre septiembre de 2002 y abril de 2003. El contenido extra lo forman las portadas originales de J. G. Jones y un portafolio de bocetos de Pia Guerra.

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Esta entrada fue publicada en 19 diciembre, 2018 por en Brian K. Vaughn, ECC, Pia Guerra, Vertigo y etiquetada con , , .

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