CÓMIC PARA TODOS

‘La ira de Eternal Warrior’, de Robert Venditti, Raúl Allén y Patricia Martín

Editorial: Medusa.

Guión: Robert Venditti.

Dibujo: Raúl Allén y Patricia Martín.

Páginas: 112.

Precio: 13,95 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Octubre 2018.

Eternal Warrior es un personaje con tantas posibilidades que casi resulta molesto leer una historia suya que no aproveche alguno de esos escenarios tan atractivos en los que puede moverse. Es un guerrero inmortal que se ha paseado por toda la historia de la humanidad, encontrando gloria, amores y sinsabores, peleando sobre la tierra y en otros planos de la realidad. ¿De verdad hace falta decir algo más para entender su potencial? Dentro del buen nivel general que ha ofrecido el personaje en sus lo demasiado numerosas apariciones en solitario, La ira de Eternal Warrior bien podría considerarse en su arranque como una de las mejores, y es precisamente por lo apuntado al principio. Lo que hace Robert Venditti, con espléndido dibujo de Raúl Allén y Patricia Martín, es aferrarse a una de esas posibilidades, entendiendo al personaje como parte de una lucha mística que no tiene final, solo un comienzo que se produce una y otra vez y que le aleja de su familia, tan importante en este instante de su vida como su propia cruzada. Es verdad que la resolución abierta y que continuará, después de un formidablemente intenso clímax, puede saber a poco, porque deja más puertas abiertas de las que cierra y obliga a buscar la continuación de una historia que sabe mucho a autoconclusiva, pero el viaje es fantástico a todos los niveles.

Sí hay que deja especialmente frío en el epílogo del cómic, es que Venditti plantea la historia de Gilad Anni-Panda, efectivamente, como una cerrada, con principio y final. No tiene en cuenta lo anterior ni piensa en el futuro durante el 95 por ciento de sus páginas, no lo hace hasta esa despedida de la que hablábamos. Eso, por muy bueno que haya sido el tebeo hasta ese punto, y este es francamente bueno, añade un punto de duda sobre el mismo planteamiento del relato, lectura que en realidad se entiende como irrefutable durante buena parte de la lectura. Venditti maneja muy bien la mezcla entre la lucha ineludible y la felicidad familiar a la que Gilad quiere volver. Es una historia de batalla y de despedidas continuas, en la que lo que mejor sabe hacer, luchar, se convierte en el tormento que le aleja de su felicidad. Esa lucha interior entre el deber y sus sueños es el tema esencial de La ira de Eternal Warrior, y ese escenario, que podría ser un bucle infinito, no se rompe de la mejor manera, al menos hasta leer la siguiente entrega y si se espera que este tebeo sea un todo en sí mismo. No todo lo que implica un universo compartido tenía por qué ser bueno, y en este caso sus efectos hacen que el punto y aparte no esté a la misma sobresaliente altura de todo lo demás. Pero quedémonos con eso, con lo positivo, porque hay muchísimos elementos notables en el tebeo.

Los hay, sobre todo, en el dibujo. Allén y Martín tienen una narrativa muy intensa, son de esos ilustradores que entienden que, aún sabiendo plasmar muy bien personajes y escenarios, eso no basta para hacer un buen tebeo. Sus páginas resultan fascinantes porque están muy bien pensadas. Incluso las que parecen más clásicas, tienen muchos secretos escondidos en su planteamiento, y su narrativa, con y sin diálogo, es espléndida. Muy buen uso también de las onomatopeyas. Y una ejecución espléndida de las escenas de acción. Lo mejor, en todo caso, está precisamente en que complementan el mensaje del guionista de una manera muy fluida, ya que visualmente no tienen nada que ver las escenas de paz y tranquilidad con las de la batalla, ni en color ni en puesta en escena. Y esa variedad habla de un planteamiento inteligente y en muchos casos audaz, lo que Allén y Martín ya han convertido en una seña de identidad de sus trabajos. La ira de Eternal Warrior es uno de los que más y mejor lucimiento fantástico les permite y es una espléndida manera de presentar a Gilad. Puede que las conexiones futuras que anticipa el final hagan cambiar levemente la percepción que se pueda tener de este tebeo, pero su lectura es muy provechosa, decida el lector continuar o quedarse en este punto.

El volumen incluye los cuatro primeros números de Wrath of the Eternal Warrior, publicados originalmente por Valiant entre noviembre de 2015 y febrero de 2016. El único contenido extra son las cubiertas originales de David Lafuente, Raúl Allén, Kano, Lewis LaRosa, Marcos Martín, Cary Nord, Adam Pollina y Brian Reber.

Image and video hosting by TinyPic

En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Información

Esta entrada fue publicada en 9 noviembre, 2018 por en Medusa, Patricia Martín, Raúl Allén, Robert Venditti, Valiant y etiquetada con , , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 285 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: