CÓMIC PARA TODOS

‘Infinity 8. Regreso al Führer’, de Olivier Vatine y Lewis Trondheim

Editorial: Dibbuks.

Guion: Olivier Vatine, Lewis Trondheim.

Dibujo: Olivier Vatine.

Páginas: 96.

Precio: 20 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Septiembre 2018.

Si no fuera por la delirante premisa que tiene el segundo volumen de Infinity 8, no por capricho titulado Regreso al Führer, podríamos trazar una simplista y directa comparación entre esta serie ideada por Lewis Trondheim y Olivier Vatine a partes iguales y Barbarella. Stella Moonkicker, cuyo nombre ya apunta muchas cosas, tiene esa clara inspiración, de la que sus autores además se sienten plenamente orgullosos, o eso es lo que parece leyendo esta sugerente, imaginativa y muy atrevida serie de ciencia ficción. Trondheim y Vatine no se cortan un pelo y se atreven a manejar un tono amable para el nazismo, repartiendo tazas y globos con la esvástica como si de una asociación benéfica se tratará. Hasta que entra en juego el mismísimo Adolf Hitler, por supuesto, que será cuando todo se desmadre y cuando el relato nos enseñe, de una manera tan sutil como cínica que el pensamiento social imperante puede hacernos confundir a buenos y malos con mucha facilidad. Viajes en el tiempo, dictaduras del siglo XX, una heroína sexy e ingenua, muchos robots y criaturas extrañas y temas actuales deslizados en clave se ironía y sarcasmo. ¿Se puede pedir más? Probablemente no, sobre todo si buscamos un tebeo delirante y de ritmo alto. Infinity 8, desde luego, se puede considerar ya como una muy alocada pero brillante caja de sorpresas.

El desafío que nos proponen Trondheim y Vatine pasa por aprender a mirar el relato desde un prisma que nos aleje de lo que sabemos. ¿De qué otra manera se puede acercar cualquiera de nosotros al nazismo y a sus seguidores con una cara amable y curiosa si no fuera desde el más absoluto desconocimiento de lo que es y de lo que propugna? Son escenas tan divertidas que casi parece mentira que sean tan sencillas. Hay un juego delicioso en ese sentido, que lleva a Stella a integrarse entre nazis precisamente por esa razón, y en el arrancamos viendo un radicalismo más odiable en judío que conocemos en estas páginas. Es todo un jardín en el que se meten los autores, y más en los tiempos tan políticamente correctos y por ende absurdos que vivimos, pero salen de él con humor y sarcasmo, también por supuesto con una acción delirante y frenética. En muy pocas páginas montan un genocidio que en el siglo XX se tardó años en construir y aquí no hace falta una guerra, solo una agente decidida y temeraria moviéndose entre bandos y arriesgando su vida sin despeinarse. Infinity 8 se sitúa así entre la aventura más jovial y dinámica y un tebeo que siempre está dando la sensación de ofrecer algo más al lector que lo quiera entender. La buena ciencia ficción suele proponer alternativas de esta guisa, y los autores parecen estar entendiéndolo muy bien.

El dibujo de Vatine, además, encaja de maravilla en esas pretensiones. Tiene la caricatura justa para no rebajar el tono serio de sus momentos más tensos, y tiene la seriedad precisa para que la historia no se vea solo como una parodia bufa. No es, en realidad, ni una cosa ni la otra en sentido puro, y da gusto ver como lo interpreta Vatine. Pasa lo mismo con su protagonista. A simple vista, es el prototipo de la heroína sexualizada y con más físico que cerebro, pero Vatine le da lo necesario para que, jugando en ese papel, sea mucho más que eso. Ahí entra en juego la capacidad que tiene para dar movimiento, para que hasta el escenario más fantástico resulte creíble y para que una humana encaje con naturalidad en un entorno de ciencia ficción como este, plagado de bichos raros y robots de toda condición. Regreso al Führer confirma que Infinity 8 tiene una pinta estupenda para quienes busquen algo fresco y trascendente sin buscarlo. Porque esta serie es entretenimiento puro, lo era ya en el primer libro (aquí, su reseña) y aquí va a más. La ambición va en un segundo nivel, que es precisamente lo que hace de este un título a reivindicar, pero gana al lector por la facilidad con la que le cuenta algo imposible y delirante como si realmente estuviéramos viendo 2001, por la ciencia ficción, o cualquier película bélica centrada en el siglo XX, por el genocidio nazi que nos plantea.

Rue de Sèvres publicó originalmente el segundo álbum de Infinity 8, Retour vers le Führer, en enero de 2017. El único contenido extra es un portafolio de bocetos y diseños de Olivier Vatine.

Image and video hosting by TinyPic

En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

Información

Esta entrada fue publicada el 26 octubre, 2018 por en Dibbuks, Lewis Trondheim, Oliver Vatine, Rue de Sèvres.

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 323 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: