CÓMIC PARA TODOS

‘Star Wars. Darth Maul’, de Cullen Bunn y Luke Ross

Editorial: Planeta Cómic.

Guión: Cullen Bunn.

Dibujo: Luke Ross.

Páginas: 128.

Precio: 16,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Junio 2018.

Hay que agradecer a Lucasfilm y Marvel que, a pesar de la corriente de odio que nunca ha menguado hacia la trilogía de precuelas de Star Wars, sigan acercándonos a los logros que tenían esas tres películas tan vilipendiadas y sus personajes. Por lógica para quien recuerde al personaje, Darth Maul es una de las series que encajan entre esos filmes y solo entre ellos, aunque esté el añadido de la serie Clone Wars en la que se recuperó al villano, lo que hace que tenga incluso un poco más de mérito. Maul fue, eso sí, de lo poco que la mayoría de los aficionados salvaron de La amenaza fantasma (aquí, su crítica), con lo que en realidad algo hay de trabajo a favor de corriente. Algo, no todo, porque no hay que olvidar que estamos ante uno de los personajes más silenciosos de la franquicia. Cullen Bunn encuentra una buena forma de hacerle hablar, a través de una narración en cartuchos de texto que completa con pura rabia, precisamente la mejor motivación para el personaje, siempre descrito con precisión y dibujado con eficacia por Luke Ross. Darth Maul no va a romper ninguna frontera ni es un tebeo esencial, pero cumple de sobra con lo que se propone, mostrarnos el primer enfrentamiento del aprendiz Sith de Darth Sidious con un Jedi, enlazar acertadamente con el Episodio I y ofrecer una historia entretenida y bien llevada de principio a fin.

Bunn acierta a la hora de colocar a Maul en una particular relación, a veces equidistante pero siempre muy intensa, con sus dos referentes ineludibles. Toda la historia es, en realidad, un desafío a Darth Sidious, cuyos límites prueba desde la desobediencia y para enlazar con el segundo vínculo, el de Maul con los Jedi. Esas dos relaciones definen al protagonista. No es necesario excederse en las explicaciones, y Bunn no lo hace, pero se agradece que deje tan claro el odio que siente hacia los Jedi. No se enfrenta a ellos porque toque, porque lo ordene Sidious o por alguna razón tópica. Lo hace por odio, simple y llanamente. Y odio es lo que rezuman estas páginas cada vez que Maul entra en acción. George Lucas logró que el personaje funcionara con una sola línea de diálogo y con un papel breve y concreto, mientras que Bunn complementa esa eficacia colocándole como protagonista de un viaje en el que no podemos sentir empatía. Al fin y al cabo, los Jedi son los buenos y Bunn además idea una padawan que capta todas las simpatías del lector. No es fácil llevar una historia de estas características y hay que reconocer que no decae nunca, aunque en algún punto estemos ya deseando que llegue el inevitable duelo final de espadas láser para ver cómo se entrelazan, hoy con el mismo goce que hace cuatro décadas, las hojas roja y azul.

Ross disfruta especialmente con ese número final, con el duelo estudiado, con una coreografía intensa y muy bien ejecutada. Es uno de los dos grandes caramelos que una historia de Star Wars puede dejar a un dibujante (el otro, claro está, son las batallas espaciales), y es claramente donde esta miniserie consigue culminar todos sus propósitos. El ilustrador, no obstante, llega hasta ahí de la mejor manera posible, habiendo entendido no sólo el aspecto de Maul sino también la forma en la que se mueve y la impresión que deja a su paso. Su rabia, su odio, su violencia, se sienten en todo momento. Hacer eso en una historia que por supuesto también tiene que apostar por la acción es algo bastante interesante. Ross aprovecha todo lo que le lanza Bunn, también una colección de personajes que están llamados a recordarnos que no hay parte de la franquicia de Star Wars, sean series, videojuegos, cómics o películas, que no se pueda utilizar en un momento dado para seguir construyendo este nuevo universo expandido que Marvel está erigiendo después de haber recuperado los derechos. Darth Maul seguramente no estará ente los títulos más memorables y trascendentes, pero desde luego sirve a sus objetivos, empezando por la reivindicación de La amenaza fantasma que, seguro, generará también ciertos recelos.

El volumen incluye los cinco números de Star Wars: Darth Maul, publicados originalmente por Marvel entre febrero y julio de 2017. El contenido extra lo forman las portadas originales de Rod Reis y una entrevista con Cullen Bunn.

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Esta entrada fue publicada en 10 julio, 2018 por en Cullen Bunn, Luke Ross, Marvel, Planeta DeAgostini, Star Wars y etiquetada con , , , .

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