CÓMIC PARA TODOS

‘El club del divorcio’, de Kazuo Kamimura

Editorial: ECC.

Guión: Kazuo Kamimura.

Dibujo: Kazuo Kamimura.

Páginas: 504 / 496.

Precio: 25 euros cada uno.

Presentación: Rústica.

Publicación: Noviembre 2017 / Enero 2018.

Hay una delicadez sencillamente excepcional en El club del divorcio que no es nada fácil de conseguir. Y que, por su discurso abiertamente feminista, era todavía más difícil de demostrar cuando Kazuo Kamimura publicó originalmente la obra, a mediados de los años 70. El necesario ejercicio de contextualización hace que crezca de una manera impresionante un manga que incluso sin ese esfuerzo es bastante atractivo. De hecho, Kamimura tiene una narrativa bastante moderna en muchos sentidos y a nadie podría sorprender que sus páginas fueran contemporáneas. Pero no lo son, tienen más de cuatro décadas de vida, nos hablan de un Japón en el que la situación laboral y social de la mujer era muy distinta a la que podems reconocer en nuestros días. Encontrar ahí un escenario como el de un club nocturno regentado por una mujer divorciada y en el que solo trabaja un hombre junto a un grupo de mujeres igualmente separadas es algo digno de mención. Y no es que sea fácil entrar en ese microuniverso, sobre todo las primeras páginas ofrecen una dificultad añadida, hasta que se ve con claridad hacia dónde pretende ir Kamimura, pero el resultado final, que se extiende hasta 40 capítulos y casi mil páginas, está repleto de momentos muy emocionales.

Esos son los dos puntos fuertes que tiene El club del divorcio. Por un lado, un retrato social femenista y femenino en el que el hombre no es el enemigo ni alguien a quien replicar su posición dominante. A veces espectador o colaborador, a veces escollo en la emancipación femenina de la que habla Kamimura en todo momento, siempre es una parte importante. El retrato femenino que hace es soberbio, porque enfoca a su protagonista desde prismas muy diferentes, como trabajadora, como amante, como madre y como hija, como consejera y como mujer en necesidad de ayuda y apoyo. Hay de todo, y eso hace de El club del divorcio una montaña rusa emocional que se aleja de lo gratuito y que acaba marcando un camino bastante intenso. El otro punto fuerte está, precisamente, en su sensibilidad. No es una obra de inicio y final claro, no tiene una idea única que presida su desarrollo. Es, más bien, una mirada a un grupo de vidas tocadas por la protagonista. Se suceden episodios que aportan continuidad, las cosas suceden pero no para exponer moralejas sino porque muestran una vida cambiante y complicada. Y con alguna que otra dosis de poesía realista que embellece momentos que, contados de otra manera, podrían haberse visto como piezas de una tragedia. Pero esta no es una obra pesimista. Cruda y realista sí, pero no en su alma, solo como espejo de la vida.

Si es una obra tremendamente moderna en sus temas, y también en su narrativa, no se puede decir menos de su dibujo. Kamimura es un autor elegante, que genera figuras, sobre todo las femeninas, que casi parecen flotar en la viñeta, que tienen un aspecto onírico casi inadvertido que hacen que sus historias tengan algo de fantasía cuando en realidad tienen un nivel de realismo impresionante. La tristeza permanente que se ve en el rosto de la protagonista, la comedia que sabe sacar del principal personaje masculino, su ayudante en el club, la fascinante recreación que hace de un entorno urbano nocturno y la personalidad que tienen todos los personajes se convierten en piezas imborrables de un cóctel que por fuerza ha de ser amargo (el mismo título de la obra ya invita a pensar en que nos vamos a aproximar a un mundo que nace de un fracaso personal y emocional) pero que al mismo tiempo adquiere una innegable belleza. No es un tebeo fácil, ni siquiera para lectores acostumbrados al manga, al diferente ritmo que suele tener el cómic japonés, pero es muy complicado negar al final del viaje que ha tenido muchísimas razones para ser admirado. Da gusto ver que obras complejas sobreviven con tanta fortaleza al paso del tiempo, y más si se trata de una como esta, que nos habla de un mundo tan lejano y tan diferente al que conocemos.

La obra se publicó originalmente en la revista Weekly Manga Action entre 1974 y 1975. No tiene contenido extra.

Image and video hosting by TinyPic

En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

Información

Esta entrada fue publicada en 11 mayo, 2018 por en ECC, Kazuo Kamimura, Manga y etiquetada con , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a 356 seguidores más

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: