CÓMIC PARA TODOS

‘Pura maldad. Dos Caras’

Editorial: ECC.

Guión: Bill Finger, Gerry Conway, Max Allan Collins, Andrew Helfer, J. M. DeMatteis, Sholly Fisch y David Hine.

Dibujo: Bob Kane, Don Newton, Dave Cockrum, Chris Sprouse, Scott McDaniel, Douglas Wheatley y Andy Clarke.

Páginas: 240.

Precio: 23 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Noviembre 2017.

¿Sabéis eso que se dice de las antologías, y que aquí mismo hemos sobre Pura maldad, de que no tienen por qué necesariamente recoger los mejores relatos de la historia de un personaje? Una de las que incluye este volumen dedicado a Dos Caras desmiente por completo esa afirmación. Meterse en el terreno de las valoraciones absolutas es absurdo, pero lo más normal es que casi todos los lectores que hagan un análisis exhaustivo de la historia del personaje concluirán que El ojo observador es la mejor historia que se ha hecho nunca sobre Dos Caras. Una de las mejores, desde luego. Pero la forma en la que Andrew Helfer y Chris Sprouse nos contaron el origen de este siniestro alter ego del fiscal del distrito Harvey Dent es soberbia y merece todos los elogios que se le puedan dedicar. Es, con diferencia, la joya de este volumen, uno de esos ejercicios de mirar al pasado y de reconstrucción de las bases que conocemos desde hace décadas que sí merecen la pena porque dignifican al personaje de una manera que era impensable cuando el personaje vio la luz. Y eso que buena parte de su oscuridad está presente desde sus inicios y, de hecho, eso mismo fue lo que hizo que el deprimente Comics Code Authority sepultara a Dos Caras durante mucho tiempo, olvidado y sin poder ser incluido en las nuevas aventuras de Batman.

Vayamos al principio, que lógicamente, y como es norma en Pura maldad, también forma parte de este volumen. Bill Finger y Bob Kane crearon al personaje en 1942, como una manera de conjuntar en una única figura el terror dual del Doctor Jekyll y Mr. Hyde de la novela de Robert Louis Stevenson. Ya entonces era siniestro, tenía su moneda marcada para tomar decisiones y la manera en la que se le desfiguró el rostro quedó establecida para siempre, incluso aunque admita revisiones tan memorables como la de Batman: The Animated Series, que con toda su brillantez le debe también mucho a la mencionada El ojo observador. Antes de llegar a ella, el libro nos ofrece dos historias más en dos partes. Primero son Gerry Conway y Don Newton los que nos sirven un relato de lo más clásico, con un formato más que reconocible, el del villano que se escapa, traza el plan perfecto para vengarse del héroe y este le supera con astucia y apelando a su psicología. Muy buena muestra de cómo dar vida a Dos Caras. A continuación, Max Allan Collins y Dave Cockrum se encarga de colocar a Harvey Dent en el origen de las frustraciones del segundo Robin, Jason Todd. No es una historia tan trascendente como podría haber sido, pero el desarrollo posterior de la carrera de Jason como ayudante de Batman hace que se lea con un poco más de cariño y reconocimiento.

Llegamos a El ojo observador. Es, con certeza, el renacimiento de Dos Caras para el mundo moderno. Sin el brillante ejercicio narrativo de Helfer y Sprouse no habríamos tenido probablemente al Harvey Dent que vimos en manos de Jeph Loeb y Tim Sale ni tampoco la misma revisión del personaje en la mencionada serie animada de Bruce Timm y Paul Dini. Quizá ni siquiera habría aparecido de una manera tan grotesca en Batman Forever (aquí, su crítica) y brillante en El Caballero Oscuro (aquí, su crítica). Es uno de esos relatos que hay que leer. A uno de los aspectos que introduce le dan continuidad J. M. DeMatteis y el siempre irregular y personal Scott McDaniel en Crimen y castigo, one-shot que vio la luz precisamente para aprovechar el estreno de Batman Forever. El volumen se completa con dos relatos cortos más. El primero es el más completo, el de Sholly Fisch, que domina a la perfección este formato, con dibujo de Douglas Wheatley, y se centra en la relación entre Dos Caras y el comisario Gordon. Directo al grano y eficaz. El segundo es parte de una serie en la que el Joker presenta a los villanos de Arkham, David Hine juega con ese formato y encuentra una historia algo más trillada pero bien llevada, y en la que Andy Clarke hace un dibujo interesante. Pero volved a El ojo observador. De verdad. Eso sí que es una joya.

El volumen incluye los números 66 y 513 de Detective Comics, 346, 410 y 411 de Batman, el Annual 14 de BatmanBatman: Two-Face – Crime and Punishment, el número 8 de The Batman Chronicles y Joker’s Asylum: Two-Face, publicados originalmente por DC Comics entre junio de 1942 y septiembre de 2008. El contenido extra lo forman las portadas de Jerry Robinson, Rich Buclker, Steve Geiger, Dick Giordano, Neal Adams y Brian Stelfreeze y un artículo de Jorge García.

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