CÓMIC PARA TODOS

‘Ariol. Un burrito como tú y como yo / El Caballero Caballo’, de Emmanuel Guibert y Marc Boutavant

Editorial: Harper Collins Ibérica.

Guión: Emmanuel Guibert.

Dibujo: Marc Boutavant.

Páginas: 128 / 136.

Precio: 12,90 euros cada uno.

Presentación: Rústica.

Publicación: Enero 2018.

Todos hemos sido niños, todos hemos sentido la emoción de las pequeñas cosas del día a día, la niña que nos llamaba la atención en nuestra clase, la emoción de subirnos en un tren, la fascinación de las series de televisión, tebeos o cromos que llenaban nuestros sueños, la relación que teníamos con nuestros compañeros en el colegio o con los profesores, nuestros juegos absurdos… Y aunque todos lo hayamos vivido, lo difícil es que un adulto sepa contarle esas mismas cosas a un niño sin caer en el aburrimiento. Entonces llega Ariol y da la impresión de que es mucho más fácil hablar de estas cosas. Pero no, no lo es. Es, simplemente, que estamos ante un tebeo francamente bueno para los más pequeños. Uno que sabe entender a esos lectores y a la vez a los adultos, esa dificilísima combinación que es lo que consigue que un cómic merezca elogios desde el punto de vista de un lector de cualquierdad edad. Emmanuel Guibert logra que las historias de sus animales antropomórficos, y no perdamos de vista que el protagonista principal es un burro, sean divertidas y emocionantes, consigue que la fórmula a de la anécdota breve, la historia corta, sirva de maravilla a sus propósitos, y Marc Boutavant les da forma con su dibujo de una manera simpática, dinámica y sencilla, sin grandes artificios pero con mucha eficacia.

Se podría decir que los dos primeros libros, Un burrito como tú y como yo y El Caballero Caballo, son suficientes para entender la calidad de las historias de Guibert, pero en realidad basta con la primera de sus historias para quedar atrapados en este mundo. Sin hablar con el autor, no es imposible saber cuánto hay de recuerdo y cuánto de imaginación, pero todo suena tremendamente genuino, lo que lleva al terreno de la memoria infantil de cada uno de nosotros pero también la importancia que le da al hecho de utilizar animales para contar sus relatos. Lo que también se puede decir sin miedo a equivocarse es que, una vez leída la primera de las historias, es muy difícil no querer más. Porque lo primero es conocer a Ariol, desde luego, pero a partir de ahí lo que queremos saber todo del mundo que le rodea, de sus padres, de sus amigos, de su adorada Pétula (y del poco caso que en realidad le hace su primer amor infantil), de su colegio, de sus vacaciones… Y la serie se convierte así en algo tan inagotable como la misma vida de cualquier niño. Ariol es un reto constante a la imaginación, un refuerzo fenomenal de lo importante que es la narrativa y el juego, pero a la vez un constructo de ficción que un adulto va a disfrutar de la misma manera que los más pequeños. Aunque sea un tebeo fenomenal para los más pequeños, Ariol es más que eso.

Quizá la vocación más infantil haya que buscarla en el dibujo de Boutavant. Y, ojo, esto no es una crítica, ni mucho menos, o un indicativo de que estamos ante un tebeo infantilizado de manera artificial, porque dibujar para niños puede ser incluso más complicado que hacerlo para adultos, y más si se quiere hacer bien. Si estos segundos, los que ya tenemos una edad, podemos ser más exigentes en el detalle y en un análisis más completo, el niño demanda una comprensión inmediata, una diversión sin espera, un aquñi y ahora que le entretenga. Eso es, en realidad, la esencia del cómic, y más cuando se trata de convencer a los más pequeños de las bondades de la lectura en general y de la lectura de cómic en particular. Si el dibujo no se comprende sin necesidad de un repaso minucioso, no sirve. Y Boutavant simplifica el trazo y las figuras para conseguir precisamente eso, que cada animal retratado sea reconocible y que cada acción mostrada se comprenda en un primer golpe de vista, sin necesidad siquiera de recurrir al texto. Los dos primeros volúmenes de Ariol evidencian que es una apuesta ganadora, que se lee con enorme agrado y que nunca llega a cansar ni a resultar repetitiva. ¿Acaso la vida de un niño lo es por muchos horarios y rutinas que tenga? Pues Ariol no es más que un fantástico reflejo con animales antropomórficos de la vida real.

Estos dos volúmenes de Ariol, Le chevalier cheval y Un petit ânne comme vous et moi, los publicó originalmente Bayard en septiembre de 2007 y marzo de 2008, recogiendo los seis primeros volúmenes de la serie original, Debout, Jeux idiots, Bête comme âne, sale comme un cochon…, Le vaccin à réaction, Karaté y Oh! La mer!, publicados originalmente entre abril de 2003 y enero de 2006. No tiene contenido extra.

Image and video hosting by TinyPic

En nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Información

Esta entrada fue publicada en 5 abril, 2018 por en Bayard, Emmanuel Guibert, Harper Collins Ibérica, Marc Boutavant y etiquetada con , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 306 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: