CÓMIC PARA TODOS

‘Star Wars. Lando’, de Charles Soule y Alex Maleev

Editorial: Planeta Cómic.

Guión: Charles Soule.

Dibujo: Alex Maleev.

Páginas: 128.

Precio: 16,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Febrero 2018.

Dentro de la línea de secundarios de la trilogía original de Star Wars, Lando Calrissian destaca por dos razones. La primera, que nos recuerda al Han Solo más pícaro y descarado, el que conocimos en la primera película de la saga, el que en cierta medida dejó de ser cuando, entre comillas, sentó la cabeza. La segunda, por banal que pueda parecer, porque es el primer personaje de enjundia que introdujo una nota racial en la trilogía. Por eso, era un personaje fácil de escoger para una miniserie de la nueva hornada de cómics de Star Wars publicados por Marvel. Charles Soule, además, supo darle el toque necesario para convencer. El arranque de la serie, el primero de sus cinco números, es sencillamente modélico, descarado, divertido, original y atrevido. Como tiene que ser Lando, ese granuja al que ya conocimos asentado como un tipo responsable en El Imperio contraataca (aquí, su reseña). Porque esta historia, efectivamente, acontece antes de lo que vimos en esa película. Y como es norma en muchos de los cómics que estamos viendo desde que Star Wars volvió a Marvel, el objetivo es explicar detalles misteriosos de la película para satisfacer a los aficionados más clásicos, en este caso buscando la razón del silencio de Lobot, el fiel asistente de Lando. El resultado, francamente bueno, porque Soule es un escritor que sabe encontrar el tono para cada personaje.

El propio carácter secundario de Lando le beneficia, porque Soule le convierte en protagonista desde la sólida base que conocemos. La historia es, precisamente, la que le lleva a abandonar su vida de contrabandista, pero eso ni el propio protagonista lo sabe mientras sigue haciendo apuestas elevadas. Las dos del primer número, hay que insistir en las bondades de ese arranque, son soberbias, la de la modélica presentación del personaje y la que sustenta la propia miniserie. Es ahí donde se concentran los grandes logros de Lando, y ese efecto dura toda la serie. Sí que es verdad que no hay tanto carisma en los personajes que introduce Soule. Funcionan en la historia, eso es cierto, pero resulta difícil imaginar que pudieran regresar en cualquier tipo de relato, con Lando o con cualquier otro protagonista. Y el marco que escoge, con explicaciones sobre los Sith que desde luego gustarán a quienes ansíen saber más de este culto del que, en realidad, conocemos tan poco. La mezcla adquiere a ratos un simpático tono de cajón desastre, de batiburrillo galáctico y de entretenida aventura que compensa sus carencias. Soule, en todo caso, sabe salir de los follones en los que se mete y concluye bien la historia, con oficio en lo que resulta más previsible y con inteligencia en lo que sorprende, que de todo hay.

El dibujo de Alex Maleev sirve también para sumergirse en la propuesta. Y como sucede con el guion de Soule, el carisma es lo que mejor servicio le hace. Lando sobresale. El escenario, también, al igual que las referencias a los Sith, y sobre todo una ambientación en la que el color de Paul Mounts juega un papel decisivo. Maleev no destaca tanto a la hora de las escenas de acción, precisamente porque convence más su puesta en escena que su movimiento, pero en general no se aprecian grandes problemas en su dibujo, entre otras cosas porque no se pierde en buscar parecidos exagerados entre sus personajes y los actores originales, y puede que precisamente por eso los consiga con más eficacia que otros dibujantes. Y aunque a priori el trazo de Maleev, más firme y menos aventurero de lo que seguramente caracteriza por lo general a Star Wars, pueda resultar un obstáculo, lo cierto es que el carisma arrollador que le da a Lando hace que nos olvidemos de ese detalle ya en las primeras páginas. Lando es una miniserie más que correcta, que se suma con acierto al saber popular sobre el personaje, que se integra bien en el momento temporal que narra y que se lee con mucho agrado después de haber revisado El Imperio contraataca. O viceversa, porque la lectura despierta ganas de seguir un rato más con este granuja.

El volumen incluye los cinco números de Star Wars: Lando, publicados originalmente por Marvel entre julio y octubre de 2015. El contenido extra son las portadas originales de Alex Maleev y Edgar Delgado, y un artículo de Javier Agrofojo.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Información

Esta entrada fue publicada en 21 febrero, 2018 por en Alex Maleev, Charles Soule, Marvel, Planeta DeAgostini, Star Wars y etiquetada con , , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 306 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: