CÓMIC PARA TODOS

‘Wonder Woman. El juicio de los dioses’, de John Byrne

Editorial: ECC.

Guión: John Byrne, Ruth Morrison y Joan Weis.

Dibujo: John Byrne, Jill Thompson, Tom Palmer y Ed Benes.

Páginas: 368.

Precio: 33,50 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Septiembre 2017.

Cómo le ha gustado siempre a John Byrne trazar tramas a largo plazo. Y no es solo un gusto, es también un talento, porque en manos de otros autores esa pretensión puede resultar en una ejecución demasiado expositiva y poco resolutiva. En Byrne no, en su trabajo siempre hay chicha, siempre se puede rascar algo. A veces es un personaje, como Cassie, la nueva Wonder Girl; a veces una situación que busca un impacto directo, como los sueños en los que vemos a una Diana más fiera y malvada; a veces es uno de los impactantes giros de guion que se atreven a lidiar con la misma vida de Wonder Woman. Y si a esa herramienta para narrar una historia se añade el respeto con el que Byrne se asoma a las etapas anteriores del personaje, lo resultante en El juicio de los dioses es un tramo francamente interesante de esta etapa. No es casualidad que algunas de las portadas sean obra de José Luis García-López (la que deslumbra desde la contraportada), George Pérez y Mike Deodato, porque de todos ellos hay algo en las historias con las que Byrne sigue haciendo evolucionar su visión de la amazona más famosa del cómic. Quizá es algo más dispersa que la del propio Pérez (aquí, reseña de su primer volumen), la más cercana en el tiempo de Brian Azzarello (aquí, reseña de su primer volumen), o incluso que la de Phil Jiménez (aquí, reseña de su primer volumen), pero no le faltan méritos.

El fundamental, la capacidad de hacer propio, con armas narrativas bien reconocibles, todo el legado del personaje. Wonder Woman funciona muy bien en su escenario más mitológico, y lo recupera y utiliza de una manera recurrente y desde diferentes vías. Sucede lo mismo con villanos clásicos, y el regreso de Cheetah es momento también muy agradecido en este volumen, o el de Artemisa por citar otro. Pero Byrne siempre deja su sello, siempre traza amenazas más prolongadas y que exceden el simple combate físico. En este caso, apuesta por una decadencia física y una conexión emocional que altera la vida de Diana a todos los niveles. Hasta se atreve a jugar con ella como mujer en lo que a sus emociones con los hombres se refiere, y eso no es nada fácil cuando se tiene entre manos a un personaje como Wonder Woman. Es igualmente cierto que Byrne abusa de ciertas técnicas, como la del resumen de lo anterior o la de la narración doble a lo largo de todo el número que ha utilizado en Superman o en Los 4 Fantásticos y que aquí, con muy poco espacio, llega a repetir. Es cierto que Byrne, en definitiva, es Byrne para lo bueno y para lo malo. Pero obviar lo bueno sería un error, porque de eso hay mucho en su reorganización de la vida de Wonder Woman, que todavía está por resolver y de la que nos despedimos en este volumen con un contundente cliffhanger.

Como ilustrador, Byrne siempre merece la pena. Son tantos los momentos grandes que nos deja y el atrevimiento en lo que dibuja, que se le perdonan con facilidad esas viñetas en las que recorta las figuras o deja los fondos en blanco, marca de la casa que también ayuda a que cumple con los plazos de entrega. Su Wonder Woman, diferente en pequeños detalles de la más clásica, es bastante carismática. No tanto, y eso también hay que decirlo, como la de Pérez o García-López, pero solo un peldaño por detrás de ellas. Y esa base hace que el resto entre muy fácilmente por los ojos. Los añadidos a la mitología de Diana funcionan francamente bien, de nuevo citando a Cassie como ejemplo más claro pero sabiendo que todos los secundarios funcionan muy bien. Y en los escenarios y en los elementos más fantásticos, tenemos al Byrne de siempre, uno tremendamente eficaz, que conjuga narración y espectacularidad de una forma espléndida. Y aunque tener un estilo tan marcado hace que la sorpresa se pierda después de décadas en las que el artista era referencia absoluta en el cómic de superhéroes, el resultado es notable. El juicio de los dioses, volumen que coge su título del punto culminante de esta fase, mejora la presentación de Byrne en la serie (aquí, su reseña) y mantiene el interés de todas las tramas.

El volumen incluye los números 113 a 124, el Annual 6 de Wonder Woman, y Wonder Woman Secret Files, publicados originalmente por DC Comics entre julio de 1996 y junio de 1997. El contenido extra lo forman una introducción de Fran San Rafael y las portadas originales de John Byrne, José Luis García-López, George Pérez, Brian Bolland, Nick Cardy, Doug Beekman y Mike Deodato Jr.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 15 febrero, 2018 por en Ed Benes, Jill Thompson, Joan Weis, John Byrne, Ruth Morrison, Tom Palmer, Wonder Woman y etiquetada con , .

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