CÓMIC PARA TODOS

‘Yo fui guía en el infierno’, de Gerard Miquel

Editorial: Desfiladero.

Guión: Gerard Miquel.

Dibujo: Gerard Miquel.

Páginas: 112.

Precio: 14,90 euros.

Presentación: Rústica con solapas.

Publicación: Noviembre 2017.

Confiesa Gerard Miquel en alguna entrevista que Yo fui guía en el infierno, la novela de Fernando Arias, le fascinó de tal manera que se sintió empujado a adaptarla al cómic. Se entiende perfectamente esa fascinación viendo el notable resultado final de esta versión gráfica del libro, porque hay en ella incontables elementos de interés. Yo fui guía en el infierno tiene influencia notables que están muy bien reflejadas en la página, desde el Quijote al Lazarillo de Tormes, pasando por La isla del tesoro o incluso El nombre de la rosa. Pero lo maravilloso de todo es que son influencias a las que llegamos después de pensar un rato, porque durante la lectura lo que vemos es una obra de tremenda personalidad, tanto en lo visual, con un estilo de dibujo elegante y envolvente, como en lo narrativo, donde destacan especialmente los diferentes choques que se producen. La historia es una evidente confrontación entre ciencia y superstición, pero también entre el ambiente culto que representa el protagonista, el botánico Cavanilles que, por cierto, es un personaje real, y el del entorno rural y poco ilustrado, el del resto de los personajes, incluyendo a Ángel, el muchacho que da título a la obra, el guía, y que resume un poco todas las influencias antes comentadas por ser quien es y por su forma de comportarse.

Sin pasar por la novela original, no es fácil medir cuánto es mérito de Arias y cuánto sale de la mente de Miquel, pero en realidad tampoco es necesario ese trabajo. Da gusto ver que la literatura española está encontrando caminos en el cómic que llevamos ya muchos años viendo en otros países, que se adaptan libros para así multiplicar posibilidades y lectores, que se encuentran no solo historias fascinantes que invitan a saltar de un medio a otro sino que además lo hacen con respecto y con acierto. Miquel hace, en ese sentido, un muy buen trabajo porque el relato es muy fluido. Capta perfectamente el ambiente de la zona, patria para más señas y para eliminar complejos absurdos que se suelen tener en España, y también el de los estratos sociales de los personajes. Sabe también sacar partido de los elementos más fantásticos de la trama, llegando a los límites casi de lo onírico, pero sin perder de vista que ciencia y religión son temas muy presentes a lo largo de toda la historia. Juntando además ritmos distintos, porque no avanza igual la historia en sus conversaciones más sosegadas que, por ejemplo, en su fascinante clímax. Y con ese toque especial que siempre se ve en las historias protagonizadas por un erudito al que acompaña un joven muchacho cargado de curiosidad.

Y con un estilo de dibujo que le sienta francamente bien a la historia. Una apuesta realista probablemente no habría dado tantos matices a la historia, la habríamos recibido de otra manera. No quiere decirse que no pueda contarse de esta manera, pero dado el carácter del relato y la confrontación de contrarios que hay continuamente en su narración, se agradece mucho el estilizado trazo de Miquel. El autor se mueve francamente bien en el bitono y encuentra siempre la luz adecuada para cada secuencia. Teniendo en cuenta que la misma historia le permite narrar en la oscuridad y en la noche, ese se antoja como un elemento fundamental. A partir de ahí, lógico si tenemos en cuenta que es un estilo muy personal, dependerá del lector. No hay realismo en esta obra, pero sí mucha sensatez narrativa, y eso hace que nos sintamos dentro del mundo que nos muestra, lo que no siempre se consigue si el tipo de dibujo es parecido a este. Yo fui guía en el infierno es una propuesta notable, atrevida y mucho más que digna, una que viene a demostrarnos que España sirve al cómic como escenario y como fuente de cultura e historia. Miquel se asoma con fuerza a la extensión de la novela gráfica y deja muchas pinceladas que nos hacen desear que pronto vuelva a ofrecernos otra muestra de su talento.

El contenido extra lo forman un epílogo de Fernando Arias y un making of de Gerard Miquel.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 7 febrero, 2018 por en Desfiladero, Gerard Miquel y etiquetada con , , .

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