CÓMIC PARA TODOS

‘Batman. Noctámbulos’, de Norm Breyfogle

Editorial: ECC.

Guión: Mike W. Barr, Max Allan Collins, Jo Duffy, Robert Greenberger, John Wagner y Alan Grant.

Dibujo: Norm Breyfogle.

Páginas: 360.

Precio: 33,50 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Agosto 2017.

Asumiendo que para gustos los colores y que cada aficionado tiene sus preferencias, es poco probable que haya alguien que no entienda la importancia que tuvo Norm Breyfogle en los mitos de Batman justo antes de que el mundo entero se volviera loco con el personaje tras el estreno de la película de Tim Burton (aquí, su crítica). Por eso, que su nombre aparezca en la portada de una serie de volúmenes, cinco van a ser en total, de la serie de Grandes autores de Batman ha de entenderse como un acto de justicia que, además, se reitera, ya que Planeta DeAgostini ya hizo un recorrido parecido cuando contaba con los derechos de DC en España. Y ya no solo por su trabajo, porque Breyfogle tuvo la suerte de encargarse de guiones escritos por autores más que relevantes. En este primer volumen, en el que arranca su imaginativa y muy reivindicable etapa con John Wagner y Alan Grant a los mandos, también colaboran otros escritores como Mike W. Barr o Max Allan Collins, lo que da una idea del formidable y, por qué no reconocerlo, nostálgico disfrute que proporciona este libro, un formidable recordatorio de lo bien que se hacían las historias autoconclusivas en aquellos años, en la segunda mitad de los años 80, cuando la continuidad era importante pero no tan trascendente como lo es en nuestros días.

Empecemos por las historias, y sobre todo con la labor de Wagner y Grant, que se ocupan de doce de los dieciséis números que aparecen en este libro. Su idea quedó patente desde el principio,  introducir nuevos villanos para Batman en historias que se pudieran leer de manera completa. Algunos como Scarface y el Ventrílocuo triunfaron, otros como el Hombre Corrosivo cumplieron con su función en el momento, y otros como el Ratonero o Corneluis Stirk perduraron desde una esquina más secundaria a la espera de que otros escritores se acordaran de ellos. Pero en todo caso, Wagner y Grant entendieron que no se podía estar continuamente recurriendo a los más dignos representantes de la amplia y celebrada galería de villanos de Batman y lanzaron muchas apuestas. Eso se agradece, y no va en detrimento de que haya otras historias, como el espléndido y diferente relato del Pingüino que nos ofrece Collins, que puedan funcionar igual de bien. O tramas más detectivescas que no se basen en un colorista villano, como la de Barr. Lo que está claro es que Wagner y Grant saben encontrar escenarios perfectos para tratar otros temas como las drogas en el relato de Scarface o llevando a Batman a terrenos poco habituales como Londres. La máxima era sorprender, y cada número lo conseguía sin olvidar quién es el protagonista.

Ahí es donde entra Breyfogle. Es cierto que en este volumen puede notarse una evolución en su estilo, desde suelos más firmes en sus primeros números a la experimentación visual que siempre le gustó, pero no tardamos mucho en entender la esencia del Batman de Breyfogle. Sombras abundantes, escorzos físicos llamativos, gestos exagerados y una capa tan impactante como en su momento pudo ser la de Neal Adams aunque cada uno interpretándola desde su esfera personal. Sería demasiado simplista decir que cuanto mayor es la exageración de la escena o de la fantasía, mejor es Breyfogle, y ahí los dos números centrados en Cornelius Stirk pueden convertirse en lo más representativo y probablemente en lo mejor que ofrece este primer volumen, pero sería un juicio injusto hacia el siempre brillante dibujo del autor, uno que también interpreta lo sencillo con bastante acierto. No olvidemos conceptos suyos que han calado hondo, como el mismo de Scarface o incluso el Batmóvil que creó para la ocasión. Noctámbulos, que así se titula el libro es una maravillosa introducción al Batman de Breyfogle, pero también al Batman de aquellos años, el de, digamos, segunda línea, el que no aspiraba a hacer historia como el de Frank Miller pero sí a calar hondo entre los lectores que tuvieron la suerte de descubrirlo en su momento. Aún hoy, una gozada.

El volumen incluye los números 579 y 582 a 594 de Detective Comics y los Annual 11 y 12 de Batman, publicados originalmente por DC entre octubre de 1987 y enero de 1099. El contenido extra lo forman una introducción de Felip Tobar y las portadas originales de Norm Breyfogle.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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