CÓMIC PARA TODOS

‘The Wicked + The Divine 1. El acto faústico’, de Kieron Gillen y Jamie McKelvie

Editorial: Norma.

Guión: Kieron Gillen.

Dibujo: Jamie McKelvie.

Páginas: 176.

Precio: 18 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Abril 2017.

En algunas ocasiones, un cómic engancha por razones que probablemente no somos capaces de explicar. De The Wicked + The Divine, un título que ya es bastante sugerente, se pueden decir muchas, que es un homenaje a la cultura pop de los años 90, que es una obra que bebe del mejor Vertigo de aquellos años, que quiere ser una nueva vuelta de tuerca a algo que, en realidad, ya hemos leído, o incluso que se trata de una obra que se mueve entre lo ambicioso y lo pretencioso. Pero sea como sea, la serie de Kieron Guillen y Jamie McKelvie engancha. Lo hace por su historia, desde luego, porque convertir en iconos del pop a unos dioses revividos que tiene dos años para dejar huella antes de morir. Lo hace por su estilo visual, chocante desde las portadas, primeros planos tremendamente sugerentes, desde la espléndida narrativa de McKelvie y desde el fascinante trabajo de color de Matthew Wilson. Lo hace, incluso, aunque las normas de este universo las vayamos comprendiendo sobre la marcha, no siempre con la claridad necesaria porque desde el principio se prima el impacto. Lo hace, en definitiva. Y como eso es así, resulta difícil desengancharse. Gillen y McKelvie han creado una droga de diseño que llega al cerebro a una velocidad de vértigo y que permanece en nuestros sentidos más allá de la finalización de la lectura.

Lo que está claro desde la primera secuencia, formidable, hasta el impactante final del primer número, es que Gillen lo tiene todo muy bien medido. Puede que no todo esté claro, y a lo mejor tampoco se terminan de aclarar algunos detalles en los números por venir, pero el desarrollo es tan espídico que al final nos va a dar igual. The Wicked + The Divine está pensado para que nos captura en cada momento, para que sus diálogos se nos claven en el cerebro como cuchillas. ¿No son acaso dioses los que están hablando pasados por la batidora de los años? ¿Es demasiado exagerado decir que Gillen parece haber metido el olimpo de Furia de titanes en el entorno de Trainspotting? Puede que un poco sí, pero nos podemos hacer una idea con esa alocada comparación. Porque, en realidad, estos son dioses de diseño. Nada de pordioseros. Son estrella. Son iconos. Son seres que se saben por encima de los humanos, incluso en sus partes más humanas, las de la fama o el vestuario. Y lo que hacen para disfrutar de esos dos años es la clave. Esa es la historia de The Wicked + The Divine. Eso es, al final, lo que engancha de verdad, por mucho que todos los fuegos artificiales que hay alrededor contribuyen a que, notando incluso las imperfecciones, la fascinación se coloque por encima de todo y que esa cuenta de cuatro números tan recurrente siempre genere tensión.

Con todo lo dicho, resulta evidente que una parte muy notable de la fascinación que produce la serie está en el dibujo de McKelvie. Hay una narrativa muy especial a lo largo de toda la serie, jugando con los primeros planos de las portadas para que tengan su reflejo en el arranque de cada número. También con la forma, muy original, en la que están compuestas algunas páginas. Y sobre todo por la forma en la que estos dioses se convierten en personajes de carne y hueso, pensados para que la mente del lector una los puntos y conecten sus retratos con los de algún que otro ídolo pop de fama mundial. No son parecidos únicos e irrefutables, pero sí ideas muy bien ejecutadas. En general, como con todo lo que hace McKelvie. Su dibujo puede en algún momento parecer algo frío, porque busca, sobre todo en los rostros, una economía de líneas encomiable, pero consigue todo lo que se propone, logra que haya una conexión con los personajes y que la fantasía encuentre su espacio tanto en el diseño como en la narración. Y no, no se puede obviar el espléndido trabajo de color, ya mencionado, de Matthew Wilson. Lo bueno de hacer una serie inclasificable es que resulta difícil adelantarse a ella. The Wicked + The Divine funciona a ese nivel, logrado ser una sorpresa continua y una historia que invita a seguir leyendo, venga lo que venga.

El volumen incluye los cinco primeros números de The Wicked + The Divine, publicados originalmente por Image entre junio y octubre de 2014. El único contenido extra son las portadas originales de Jamie McKelvie, Bryan Lee O’Malley, Matthew Wilson, Chip Zdarsky, Stephanie Hans, Kevin Wada y Becky Cloonan.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Un comentario el “‘The Wicked + The Divine 1. El acto faústico’, de Kieron Gillen y Jamie McKelvie

  1. apagatutv
    4 septiembre, 2017

    Le tengo muchisimas ganas a esta serie, pero es que no doy para mas!!!

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Esta entrada fue publicada en 4 septiembre, 2017 por en Image, Jamie McKelvie, Kieron Gillen, Norma y etiquetada con , , .

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