CÓMIC PARA TODOS

‘A la sombra del convoy’, de Kid Toussaint y José María Beroy

Editorial: Norma.

Guión: Kid Toussaint.

Dibujo: José María Beroy.

Páginas: 96.

Precio: 22 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Marzo 2017.

Nunca se han escuchado demasiadas historias sobre la historia. El momento actual en el que se encuentra el mundo demuestra que es el pasado lo que construye los errores del presente. Es la piedra en la que una y otra vez tropezamos. ¿Hemos leído y visto demasiadas historias sobre el Holocausto judío durante la Segunda Guerra Mundial? Los números pueden decir que sí, el corazón y el cerebro tendrían que decir siempre que no. Y cuando llega una tan emocionante como A la sombra del convoy, esa respuesta tendría que ser todavía más contundente. Kid Toussaint y José María Beroy nos demuestra que todavía hay muchas cosas que contar de ese periodo histórico, dan con un hecho real que sirve de base a una historia de ficción que nos vuelve a demostrar que en una guerra, aunque haya héroes y villanos, las cosas no son blancas y negras, y sobre todo que el propio pasado de aquella época influye decisivamente incluso en el horror. Beroy coge el brillante guion de Toussaint, que juega con mucho acierto con la perspectiva y el tiempo, para darle una forma compleja, dura y contundente, que sabe jugar con la violencia, no solo la física, y con el sobrecogimiento que provoca la situación que narra la obra. Hay un respeto histórico inmenso, lo que contribuye a que el relato sea creíble, pero sobre todo hay emoción.

Lo primero que se agradece del trabajo de Toussaint es que encuentra una manera diferente de hablarnos de lo mismo. Sigue siendo el holocausto, vemos el hostigamiento de los alemanes a los judíos y asimilamos la violencia que hay en la historia con tanto horror como naturalidad porque sabemos que sucedió. Toussaint se muestra como un espléndido documentalista, e incluso si alguna situación no fue exactamente tal y como nos la describe no hay nada que chirríe o nos haga salir del relato. La clave, no obstante, de que A la sombra del convoy sea algo atractivo no está en su tema, que gana por sí solo, sino en su enfoque. Una historia doble, incluso triple, en la que asistimos como testigos a algunas situaciones en más de una ocasión para entender realmente lo que ha sucedido. La multiplicidad de puntos de vista es una herramienta peligrosa, pero en este caso Toussaint la utiliza con brillantez. No tiene mucho sentido adelantar nada sobre lo que nos cuenta, el cómic, basta con saber que hablamos de un tren en el que los nazis transportan judíos a los campos de exterminio y cómo se ha llegado a esa situación. Lo que el escritor construye desde este hecho histórico es una red en la que se sufre, se siente y se padece, en la que el Holocausto nos mina anímica y emocionalmente, pero no solo desde el punto de vista judío.

Si la historia cuenta con la documentación como un aliado excepcional, qué decir del dibujo. Los meticulosos escenarios que iliustra Beroy son una piedra angular imprescindible para la inmersión histórica que propone A la sombra del convoy. No es la única, y probablemente tampoco la más importante. Pero ya sabemos lo que valora el cómic francobelga esta capacidad en los ilustradores. Por eso resultaba imprescindible, y Beroy responde con mucha categoría en ese aspecto. La clave de su trabajo, no obstante, está en la emoción. Las polémicas salvaguardas del libro, una viñeta del interior en las que solo vemos el interior en silencio del tren que transporta a los judíos, es la perfecta muestra de lo que Beroy es capaz de  decir sin palabras, de lo que sus personajes sienten y piensan, de que tenemos un ilustrador que consigue que todo el trasfondo que hay en la historia se sienta en cada una de las viñetas, incluso cuando no hay rostros en ellas. A la sombra del convoy es, por tanto, una obra que conmueve por fondo y por forma, que no resulta repetitiva por el insondable número de historias que hemos conocido de ese momento histórico y que supone una perfecta muestra de lo que un notable escritor y un formidable dibujante pueden ser capaces de hacer con un relato como este. Muy recomendable para aprender y para degustar un relato muy duro.

El volumen incluye los dos álbumes de A l’ombre du convoi, Le poids du passé y L’espoir d’un lendemain, publicados originalmente por Casterman en diciembre de 2011 y febrero de 2013. El único contenido extra es una introducción de Simon Gronowski.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 30 agosto, 2017 por en Casterman, José María Beroy, Kid Toussaint, Norma y etiquetada con , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 243 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: