CÓMIC PARA TODOS

‘La última tentación’, de Neil Gaiman y Michael Zulli

Editorial: Planeta Cómic.

Guión: Neil Gaiman.

Dibujo: Michael Zulli.

Páginas: 168.

Precio: 25 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Julio 2017.

Unir personalidades creativas no siempre sale bien. Los artistas son muy suyos en casi todos los casos, y en ocasiones no saben cómo trabajar juntos. Pueden ser genios absolutos en sus terrenos y no congeniar, o al menos no saber cómo llegar a buen puerto en el proyecto que combine sus talentos. Antes de que estas líneas puedan parecer ominosas, hay que dejar claro que La última tentación no es uno de estos casos. Neil Gaiman es un genio en el tema que nos ocupa, el del cómic. Y para muchos, Alice Cooper es también una figura genial en lo suyo. Retrocedamos a 1994. Ese fue el año en el que Cooper publicó The Last Temptation, un álbum conceptual. Y al mismo tiempo se quiso lanzar un cómic que lo acompañara. Eso es La última tentación, y el resultado, efectivamente, es muy estimulante. Hay aquí algunos elementos que Gaiman recicló de alguna manera en La verdad sobre el caso de la desaparición de la srta. Finch (aquí, su reseña), pero el protagonismo de Cooper es tan intenso que parece difícil emparentar ambas obras, por mucho que el creador de Sandman (aquí, reseña de su primer volumen) esté detrás de ambas. Y el dibujo de Michael Zulli completa el poder hipnótico de una historia que juega con astucia con la fantasía oscura que le gusta a Gaiman con la estética que le pega a Cooper. Dos genios, dos mundos diferentes y una fusión muy destacada.

Podemos leer La última tentación sabiendo el papel que juega Cooper y la relación con el álbum del mismo nombre del músico heavy, pero también sin tener la más remota idea de ese nexo artístico que se traza, y el resultado va a ser parecido: muy satisfactorio. Gaiman es uno de esos autores que rara vez falla, que siempre deja algo interesante. En este caso, lo más atractivo de la historia, al margen del espléndido manejo que siempre tiene de la fantasía, está su protagonista, un joven, Steven, que lucha por superar sus miedos. La figura de Cooper es clave en ese proceso, él y ese misterioso teatro al que invita a entrar al chaval y que, de alguna manera, va a cambiar su vida para siempre. Gaiman también habla de máscaras y de identidad, de los que nos hace valientes y de lo que nos lleva simplemente a ocultar nuestra cobardía. Y lo hace con su habilidad habitual, siendo certero en los diálogos y misterioso en las situaciones que plantea, sabiendo aprovechar el carácter arquetípico del siniestro maestro de ceremonias que personifica Cooper y encontrando las motivaciones adecuadas en Steven, también con un breve pero muy bien interpretado personaje femenino, el de Piedad, y sobre todo una mezcla muy atractiva entre realidad e imaginación que funciona dentro y fuera de la viñeta con la misma solvencia. Gaiman en eso es un auténtico maestro.

Michael Zulli, además, es un espléndido complemento para Gaiman. Han colaborado en la mencionada La verdad sobre el caso de la desaparición de la srta. Finch, por supuesto en Sandman o en Criaturas de la noche (aquí, su reseña) y el resultado siempre ha sido muy sugerente. La última tentación es, probablemente, la más colorista de estas colaboraciones, y luce aquí en un trabajo de restauración a cargo de David Curiel sobre los originales de John Kalisz y Bernie Mirealut. Zulli, en todo caso, ofrece una espléndida base. El personaje de Steven, antes y después de su transformación para Halloween, y el de Cooper, son dos caras de la misma moneda, tiene una fuerza inmensa por razones diametralmente opuestas, y son el anclaje y el nexo de unión entre la realidad y la ficción, ese juego que tan bien desarrolla Gaiman cada vez que se lo propone. De hecho, por la dificultad que supone llevar la fantasía al mundo real, y aunque es lo primero lo que a priori siempre es más espectacular, el trabajo de Zulli sobresale cuando Steven vuelve al mundo real, en esas escenas en las que lucha por discernir lo que está frente a él de lo que puede estar imaginando. Ahí Zulli confirma que la fantasía es espléndida. Y que La última tentación es justamente eso, una tentación para nuestra inteligencia y para nuestros sentidos, una espléndida fusión de talentos.

El volumen incluye los tres números de The Last Temptation, publicados originalmente por Marvel Comics entre mayo y diciembre de 1994, recopilado posteriormente en un único volumen de Dark Horse en septiembre de 2005. El contenido extra lo forman una introducción de Neil Gaiman, un epílogo de Michael Zulli, documentos sobre la creación de la obra, el guión completo, ilustraciones de Michael Zulli acabadas y en tinta, y las portadas originales de Dave McKean.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Información

Esta entrada fue publicada en 23 agosto, 2017 por en Dark Horse, Marvel, Michael Zulli, Neil Gaiman y etiquetada con , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 318 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: