CÓMIC PARA TODOS

‘Batman. ¿Hombre o murciélago?’, de Neal Adams

Editorial: ECC.

Guión: Frank Robbins, Len Wein, Neal Adams.

Dibujo: Neal Adams.

Páginas: 208.

Precio: 20,50 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Mayo 2017.

Hay en ¿Hombre o murciélago? Un repaso bastante atractivo de los casi todos los grandes aciertos de Neal Adams al frente de Batman, historias que marcan aquello que ha perdurado en la memoria del aficionado. Faltan en estas páginas Ra’s Al Gul y Thalia, eso está claro, pero en el volumen podemos ver todo lo que hizo a Adams uno de los primeros grandes autores en interpretar la faceta más oscura del personaje con total acierto. Nos deleitamos con la manera en la que los monstruos se incorporaron a la galería de villanos, con Man-Bat sobre todo pero también con una memorable historia sobre un hombre lobo que años más tarde acabó adaptada en Batman: The Animated Series, vemos al Joker, y vemos una espectacular colección de portadas que permiten a Adams llevar a ilustraciones únicas todo el talento que tenía para encontrar la posición más espectacular y perfecta para cada dibujo. Frank Robbins y Len Wein, junto al propio Adams en historias más desconocidas, son los encargados de escribir las historias de este libro, siguiendo perfectamente la estela madura que Dennis O’Neil hizo arte en las aventuras del protector de Gotham. Sabe a poco que haya solo seis historias en el libro y que casi la mitad del volumen sean cubiertas originales, ¿pero quién puede quejarse de ver tanto dibujo de Neal Adams junto?

La joya de este volumen, de hecho la que se asoma a su título, es la historia doble con la que Robbins define a Man-Bat y la relación entre Kirk y Francine Langstrom. El gran acierto está en que la descripción del personaje no se limita a mostrar a un monstruo con forma de murciélago, como guiño casi irónico a la elección del propio Batman del icono con el que aterrorizar a los criminales, sino que le da una vida, una familia, un pasado y una forma de evolucionar por siniestros caminos que, probablemente, en la década de los 70 en que fueron mostrados impresionarían bastante. Adams completa esa forma de acercarse al personaje escribiendo el encuentro entre Man-Bat y Robin, una historia de propósitos bastante más modestos, como también el duelo con el Joker que precede a ese relato. La ambición la pone Robbins, también en La casa que embrujó a Batman, que pese a su brevedad deja algunos momentos bastante tensos. Tampoco es nada desdeñable el trabajo de Len Wein, cuando lleva el mundo de Batman al género del terror, con la presencia de un hombre lobo que sorprende a Bruce Wayne. Hay una cierta ingenuidad en la construcción del relato, eso es evidente y un rasgo propio de la época, pero Wein se maneja sin miramientos, su licántropo es sanguinario y la atmósfera que busca es perfecta para Adams.

Porque Adams, sin perder el tono colorista que exige la galería de villanos de Batman y que el legado más reciente del personaje seguía provocando, interpreta a la perfección a un Caballero Oscuro de movimientos poderosos, de escorzos imposibles y, nunca podremos cansarnos de destacarlo, con una capa de verdad, que genera un dinamismo como muy pocos autores habían podido soñar antes de que estas páginas se publicaran por primera vez. Quizá cuando Adams se escribe los guiones opta por un lado más juguetón y jovial de su trabajo, y es con las historias de Robbins y Wein cuando más partido se saca al Batman que el ilustrador sabía hacer, pero eso es un detalle menor dentro de un pequeño grupo de historias que, visualmente, es sobresaliente. Como su Batman es bastante reconocible, quizá lo que más se puede destacar de este volumen, como algo nuevo, es la forma en la que abraza el terror, con máscaras y monstruos muy bien ejecutados. Adams, en esos años, era un dibujante superlativo y fue con Batman donde alcanzó su cénit. Uno de ellos, al menos. Y por eso, aunque estas historias puedan parecer menos trascendentes de lo que realmente son, seguramente por su brevedad, en estas páginas hay algo imprescindible para entender la evolución de uno de los iconos más reconocibles del mundo del cómic. Casi nada.

El volumen incluye los números 402, 407 y 408 de Detective Comics, 255 de Batman y 27 y 30 de Power Records, publicados originalmente por DC Comics entre agosto de 1970 y 1976. El contenido extra la forman las portadas originales de Neal Adams y sendos textos del propio Adams y de Dennis O’Neil.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Información

Esta entrada fue publicada en 21 agosto, 2017 por en Batman, DC, ECC, Frank Robbins, Len Wein, Neal Adams y etiquetada con , , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 306 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: