CÓMIC PARA TODOS

‘El Dragón Negro’, de Chris Claremont y John Bolton

Editorial: ECC.

Guión: Chris Claremont.

Dibujo: John Bolton.

Páginas: 192.

Precio: 17,50 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Abril 2017.

Tras Marada. La mujer lobo (aquí, su reseña), Chris Claremont y John Bolton volvieron a unir sus talentos para realizar El Dragón Negro. Y aunque haya muchas coincidencias entre ambas obras, no tienen tanto que ver. El sello Epic de Marvel, el género de espada y brujería y la autoría nos invitan a pensar en una continuidad natural, si no en los personajes sí en la narrativa. Pero, como se ha apuntado, no buscan los mismos objetivos. Donde en Marada teníamos una protagonista femenina y original, en El Dragón Negro tenemos un reparto coral que se organiza en torno a un claro protagonista, James Dunreith, y que toma elementos de la historia y de la leyenda a partes iguales. Cuando Claremont está presentando su mundo, fascina. La intriga política, el trasfondo fantástico y la fuerza con la que están descritos todos los personajes son elementos que hacen que la obra apunte muy, muy alto. Pero cuando el espectáculo se apodera de la narración, de alguna manera sus elevadas pretensiones quedan algo cortadas. Nunca se pierde el entretenimiento, porque en cada paso hay escenas impactantes, pero funcionan mejor las dialogadas, las que construyen las relaciones entre los personajes, las que las resuelven desde la acción. John Bolton también se muestra de más a menos, curiosamente, confirmando que esa es la sensación que deja el tebeo.

Claremont apuesta por un relato que se va construyendo con pausa, y en realidad casi se puede dividir en dos partes en función de ese ritmo. La primera, la más completa e interesante, es también la más lenta, pero no se percibe como lentitud sino como un cimiento muy firme para construir su mitología. La acción, cuando se va hacia el terreno más fantástico y abandona los elementos de terror que podría haber firmado el mismísimo Bernie Wrightson, es algo más rutinaria, e incluso, en sus momentos menos logrados, algo confusa por el alto número de personajes que ha querido introducir. Incluso visto desde esa perspectiva, la resolución es trepidante y se lee con mucha facilidad, pero salvo cuestiones muy puntuales, como por ejemplo su muy buena resolución, la segunda mitad se queda por detrás de la primera. Claremont, en cualquier caso, es un escritor hábil, y su experiencia en el mundo del superhéroe le dio las armas necesarias para construir esta historia de espada y brujería en torno a elementos que habrían podido funcionar también entre mallas, pero sin dejar de entender un género que siempre ha sido de su gusto. El Dragón Negro, en ese sentido, no lo hace de una manera tan completa como Marada, pero se aprecian elementos reconocibles en su escritor que bastan para que esta sea una muy buena lectura de género.

Pero si a Claremont se le acaba haciendo largo el camino para llegar al final, a John Bolton también le pasa. Aclaremos, en todo caso, que la obra es brillante, porque estamos ante dos autores sobresalientes, pero esa sensación decreciente se tiene también en el dibujo. Bolton se refugia en un espléndido diseño de criaturas y en el infalible uso de un dragón para esconder que sus fondos y el detalle con el que arranca la obra van decreciendo. Sus mejores páginas están antes de llegar al ecuador, echa el resto en la presentación de los elementos más fantásticos e incluso terroríficos , que es donde la obra alcanza sus instantes más hipnóticos y memorables, y eso deja en el lector ideas que ayudan a completar lo que hacia el final queda algo en blanco. Bolton, en todo caso, consigue que El Dragón Negro se mantenga en un nivel alto, que sea una notable muestra de género. Es difícil apreciar la fantasía y no disfrutar del paseo que nos proponen Claremont y Bolton, pero al mismo tiempo parece evidente que en esta historia la exposición es mucho más sobresaliente que la conclusión, la forma en la que accedemos a la mente de los personajes es bastante más compleja que la resolución de sus conflictos, y el diseño y la introducción visual a este mundo más intensos que su clímax.

El libro contiene los seis números de The Black Dragon, publicados originalmente por Marvel a través del sello Epic Comics entre mayo y octubre de 1985, y Dark Horse la recopiló por primera vez en 1996. El libro no tiene contenido extra.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 17 agosto, 2017 por en Chris Claremont, Dark Horse, John Bolton, Marvel y etiquetada con , , .

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