CÓMIC PARA TODOS

‘Cuentos impopulares 1. Caperucita Roja’, de Christian Douglas, Abel Pajares Pardo y Claudio Sánchez Viveros

Editorial: Nowevolution.

Guión: Christian Douglas.

Dibujo: Abel Pajares Pardo y Claudio Sánchez Viveros.

Páginas: 44.

Precio: 12 euros.

Presentación: Rústica con solapas.

Publicación: Mayo 2017.

¿Quién dijo que las remasterizaciones están reservadas para los títulos destacados de las grandes editoriales? La proliferación de editoriales que se asoman al mundo del cómic permite que títulos aparecidos en otros sellos ya desaparecidos o incluso autopublicados tengan una segunda oportunidad con nuevos editores y, por supuesto, las preceptivas mejoras del producto. Eso es lo que le ha sucedido a los Cuentos impopulares urdidos por Christian Douglas, tal y como se aprecia en su primer volumen, Caperucita Roja. De lo que se trata es de trasladar el argumento de las fábulas más conocidas a un entorno moderno para adultos, por tramas, por violencia y, sobre todo, por sexo. ¿En qué se ha traducido esta remasterización? Lo más evidente es que algunas páginas de Abel Pajares Pardo, el dibujante original, se han sustituido por otras de Claudio Sánchez Vivero. A eso hay que añadir un color corregido por Juanma Aguilera. Entrando en el tebeo por el hecho de que la premisa le pueda resultar interesante al lector, se puede dar por buena la mejora, aunque se nota demasiado el salto entre un ilustrador y el otro. Cuentos impopulares se mantiene con esta remasterización como una agradable aportación a esa corriente de homenaje al género desde una vertiente que busca cambiar sus bases para buscar un público muy diferente.

No hay cambios en cuanto a la historia. Douglas apuesta por convertir a Caperucita en una prostituta de lujo. Con ese punto de partida, el escritor incluye escenas de sexo explícitas y convierte en el principal argumento de su revisión un cambio radical de los papeles del lobo y del leñador. A diferencia de lo que estamos acostumbrados a ver, el primero acaba siendo el salvador de la protagonista, menos damisela en apuros de lo que suele ser habitual pero aceptando ese papel, y el segundo un villano que adopta el papel del maltratador. Esa es la verdadera actualización que hay en esta versión de Caperucita Roja, la introducción de un tema que tristemente no termina de salir de la actualidad. El problema, que persiste de su primera versión editorial, está en que la extensión del cómic no permite un desarrollo lo suficientemente satisfactorio de este tema, porque la presentación del escenario o las escenas de sexo y acción necesitan bastantes páginas que pesan a la hora de buscar justificación dramáticas. En todo caso, esa misma concepción del relato ya sirve de justificación en sí misma para asomarse a esta manera morbosa de interpretar la fábula clásica, que abraza los aspectos más turbios, siniestros y oscuros que puedan inferirse del cuento clásico, no de las versiones más infantiles, para llevarlos a un terreno diferente y bien llevado.

Las novedades de esta remasterización, como ya se ha comentado, están en el dibujo. En la edición original, Abel Pajares Pardo demostró ser un dibujante con posibilidades pero al que le pesaba el hecho de afrontar su primer trabajo, con algunas páginas en las que se notaban defectos. Hay algún momento que resulta brillante, como la manera en la que soluciona la secuencia del maltrato en una sola página rasgada, con muchas viñetas que se centran en detalles, clave para que este tema sea lo más impactante de esta revisión fantasiosa del cuento, pero también hay otras en las que se notan mucho las siluetas desdibujadas o la falta de precisión en los fondos. Las páginas que en ese sentido añade Claudio Sánchez Viveros son un salto hacia adelante. ¿La pega? Que se nota mucho el cambio de estilo, no solo por el trazo, sino por el entintado, con una línea mucho más fina en las páginas nuevas, o incluso con el mencionado detalle de los fondos. Ambos, no obstante, tienen el enemigo en casa de una manera evidente, y es que la portada de Pedro Delgado sigue destacando en la propuesta visual de esta Caperucita Roja. Cuentos impopulares, en todo caso, es una idea simpática y juguetona que, de consolidarse, puede explorar muchos elementos siniestros de las fábulas clásicas desde un punto de vista más actual que mágico.

El volumen no tiene contenido extra.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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