CÓMIC PARA TODOS

‘Cuttlas’, de Calpurnio

Editorial: Penguin Random House / DeBolsillo.

Guión: Calpurnio.

Dibujo: Calpurnio.

Páginas: 512.

Precio: 24,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Mayo 2017.

Nunca hay un mal momento para asomarse a las páginas de Cuttlas. Da igual que sea en un volumen integral o en uno que, como este, seleccione algunas de sus historietas, en este caso de entre las aparecidas en el diario 20 minutos durante nada más y nada menos que once años. ¿La clave? La da el propio Cuttlas, este vaquero minimalista creado por Calpurnio, cuando en una de las páginas le preguntan por el significado de una de sus sentencias. “No sé… ¡No creas que comprendo todo lo que digo!”, le responde. Bienvenidos al maravilloso mundo de Cuttlas, uno que nace de impulsos, de reflexiones concretas que el tiempo hace incluso difíciles de entender pero que no borra en absoluto. En Cuttlas hay de todo, y sería imposible definir con una sola frase todo lo que comprende Calpurnio. A veces puro western, a veces comedia disparatada, a veces reflexión sobre la sociedad moderna, en muchas ocasiones referencias culturales contemporáneas que dan a la tira un halo de rareza bastante considerable. Y todo con un estilo minimalista que desafía la lógica de la brillantez pero que no se lleva por delante, ni mucho menos, la necesidad de entender a Cuttlas no solo como un garabato simpático sino como un personaje. No es para toda clase de públicos, pero conectar con este universo supone pasárselo realmente bien.

Lo que hace atractivo Cuttlas es su carácter imprevisible. Nunca sabes de qué va a ir la siguiente historieta. Y como todas son autoconclusivas, aunque no por ello deje de haber una continuidad que de vez en cuando asalta a Calpurnio, se puede entrar en su mundo de cualquier manera. Se puede leer el libro de principio a fin. O se puede empezar poa la página 236 y después ir dando saltos. Cuttlas es así. Único siempre, a veces filosófico, otras absurdo, más adelante cómico sin más. Ahí está la gracia, en que estamos ante un universo cambiante que, con todo, tiene unas bases y unos personajes reconocibles de principio a fin. No se trata de que no haya reglas, sino que las que hay son tan inteligentes que no hay fronteras para lo que nos quiere contar Calpurnio. Se nota en ocasiones que estamos ante un trabajo de prensa, vinculado en exceso a las fechas en que se publican las normas. Ahí es donde Calpurnio se relaja más, cuando toca dar la bienvenida a un año nuevo o explotar el recurso del calendario. Pero mientras eso sucede, la tira se convierte en una locura absoluta, que cambia con facilidad de tema a conveniencia, también de estilo, incluso haciendo a los personajes partícipes de la misma creación de las historietas. Quitando esas fechas señaladas, nunca se tiene la sensación de estar reviviendo algo, y eso es muy difícil de conseguir en una tira diaria.

Y, claro, todo esto se consigue con un dibujo extremadamente minimalista. Todos los personajes son una sencilla, a veces incluso simple, fusión de líneas. Ninguno tiene rasgos (y hasta eso le sirve a Calpurnio para hacer una historieta concreta), todos son esquemáticos en grado sumo. Y sin embargo se entiende a la perfección todo lo que está sucediendo en la página. Hay algo de asombroso en el cómic para que ese lenguaje esté al alcance de cualquier con la escasísima relación que hay en Cuttlas con el mundo real. Calpurnio es, desde luego, un autor extraordinario a la hora de transmitir emociones con la mayor economía de líneas posible, es un diseñador soberbio y un narrador más que notable. Todas esas habilidades son las que hacen de Cuttlas una historieta relevante. Funciona sin que en realidad se pueda explicar muy bien por qué lo hace, y puede que lo mejor sea, sencillamente, dejarse llevar. Hay ideas muy locas, otras muy brillantes, hay por supuesto páginas que funcionan mejor que otras, no puede ser de otra manera en un seguimiento casi diario, que es el que hace este libro. Pero siempre es Cuttlas. Siempre es Calpurnio. Y casi siempre hay algo que rascar en las aventuras de este vaquero hecho de tan pocas líneas, sea una sonrisa o una reflexión, para que al pasar la página tengamos una sensación satisfactoria.

El volumen incluye una selección de los cómics de Cuttlas publicados en el periódico 20 minutos entre los años 2004 y 2015. No tiene contenido extra.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 6 julio, 2017 por en Calpurnio, Cómic, Randon House Mondadori y etiquetada con , .

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