CÓMIC PARA TODOS

‘El arte de volar’, de Antonio Altarriba y Kim

Editorial: Norma.

Guión: Antonio Altarriba.

Dibujo: Kim.

Páginas: 224.

Precio: 23,90 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Octubre 2016.

Puede que ya no haya muchos argumentos originales para explicar la genialidad que esconde El arte de volar, después de que esta obra, publicada por primera vez en 2009, ganara el Premio Nacional de Cómic en 2010 y contara con una obra espejo, El ala rota (aquí, su reseña). Pero entonces se relee la obra con la que Antonio Altarriba recorre la biografía de su padre por la España del siglo XX, la que vio la última República, la que vivió una penosa dictadura y la que abrazó la democracia, y podemos darnos cuenta de que siempre hay detalles que se han pasado por alto. Siempre hay algo nuevo, algo que descubrir, algo con lo que quedarnos en este periplo vital tan bien descrito y que navega por las peligrosas aguas del suicidio con el que finaliza el prólogo y que en realidad sirve de excusa para rememorar toda una vida, como si efectivamente fuera cierto ese mito de que uno ve pasar todo lo que le ha sucedido a lo largo de los años cuando está a punto de morir. Altarriba lo borda con la memoria en la que juega con los recuerdos de su padre, en el que se convierte para contarnos su vida, y Kim lo corona con un dibujo espléndido, que se mueve a gusto incluso entre la ingente cantidad de texto con la que el escritor rellena cada página. ¿El mejor cómic español de toda la historia, como lo califica Antonio Martín en la introducción? Lo que está claro es que es una auténtica maravilla.

Lo es por muchas razones. Primero, porque coge un periodo de la historia de España que muchos rehúyen y le da una vida excepcional. Es clave el hecho de que el hilo conductor sea el de un personaje tan concreto, el padre de Altarriba, y que este pase por tantos estadios en la vida. El arte de volar se convierte así en un viaje único y excepcional que nos permite conocer la sociedad de la época, de las distintas épocas en realidad que abarca la obra, puesto que va desde 1910 hasta 2001, sus usos y costumbres, pero que se engrandece por el hecho de contar con un protagonista/narrador cotidiano pero fascinante. Porque su historia es tan rica e intensa como la de la misma España en la que vive, y ambas facetas se compenetran de una manera muy interesante. Altarriba, además, domina lo costumbrista y lo onírico, que introduce con cuantiosas secuencias en las que Altarriba padre deja volar su imaginación, trazando una conexión que se extiende hasta sus últimos años, cuando la depresión con la que convive en una residencia le hace ver alucinaciones. Esa es, de alguna manera, la tercera vía por la que se va desarrollando El arte de volar, una obra que nos habla, desde el principio hasta el fin, de la libertad. De muchas clases de libertad, de hecho, incluso las que nos proporciona la misma muerte.

Kim es un dibujante de trazo sencillo y claro, que logra su primer gran triunfo al conseguir que todos sus personajes se mueven en escenarios bastante elaborados a pesar de la ya mencionada abundancia de texto. Una vez superado ese reto, mucho más complejo de lo que parece, Kim también supera el de la ambientación histórica. No haría mucha falta saber los años que abarca cada capítulo de la historia, porque todo lo que dibuja nos coloca claramente en cada momento narrado. Y sobre todo, ahí está el triunfo fundamental, hay una conexión emocional con los personajes. Evidentemente, como sucede con el mismo relato, El ilustrador se vuelca en Altarriba padre, para que sea él quien nos conduzca todo el tiempo por este fascinante periplo pero sin que eso reste importancia a los muchos personajes que se mueven a su alrededor. Kim realiza un trabajo soberbio, que sabe mezclar realismo y caricatura con una facilidad asombrosa y que engrandece todavía más el fantástico guion de Altarriba, con quien forma un equipo formidable. El arte de volar es una de esas obras que merece la pena leer, que se disfrutan desde una perspectiva liviana, pero sobre todo desde la más profunda, la de un retrato psicológico y vital de primer orden que sirve para comprender el mundo que le rodea. Imprescindible.

El arte de volar se publicó originalmente en mayo de 2009. El contenido extra lo forman una extensa introducción de Antonio Martín y el relato La casa del sol naciente.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 5 julio, 2017 por en Antonio Altarriba, Cómic, Kim, Norma y etiquetada con , , .

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