CÓMIC PARA TODOS

‘Superman. El hombre de arena’, de Walter Simonson

Editorial: ECC.

Guión: Walter Simonson y Kurt Busiek.

Dibujo: Walter Simonson, Greg Hildebrant y Tim Hildebrant.

Páginas: 160.

Precio: 16,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Marzo 2017.

Siempre es divertido ver a un autor asociado claramente a una editorial ocupándose de personajes de la distinguida competencia. Esa es la sensación que se tiene al ver a Walter Simonson, al que creó la leyenda moderna de Thor, ocupándose de los destinos de Superman. Y la gracia, además, es que, en las tres historias que conforman este volumen de Grandes autores de Superman, lo hace indistintamente como autor completo, como dibujante para otro escritor y como ilustrador para otro guionista. En las tres historias hay una clara voluntad de hablar sobre la esencia del Hombre de Acero de una u otra manera. Se trata de ver más allá de su icónica imagen, de lo importante que son cada uno de los poderes que tiene, de lo que sabemos sobre su herencia kryptoniana. A Simonson le interesa Superman, el hombre que hay debajo de la S. Y en realidad las tres historias, aunque la última la escriba Kurt Busiek, hablan de lo mismo. Lo hacen, además, manteniendo la emoción, la batalla y lo que hace especial a Superman en el centro de la historia, pero sin olvidarse de que lo que realmente cuenta está una capa por debajo. No estamos ante historias memorables o inolvidables, pero sí ante buenas muestras de lo que se puede hacer con un personaje aparentemente granítico cuando se tiene el especial interés en mostrarle más allá del tipo que vuela y pega puñetazos.

El hombre de arena, que es la historia que da título al volumen, es la que está tanto escrita como dibujada por SImonson. Aunque arranca con unos diálogos demasiado inocentes y con algún giro demasiado evidente y facilón a la hora de reunir a los villanos, es una historia claramente redimida de todos los pecados que pueda tener por su final, por lo mucho que dice sobre la naturaleza de Superman y por el buen retrato que también hacer de Lex Luthor, que a pesar de todo no es el antagonista principal. Lo es ese hombre de arena del título, una especie de réplica del Hombre de Acero que va absorbiendo sus poderes uno a uno, convirtiéndose en una suerte de enemigo definitivo del protector de Metrópolis. El autor sabe moverse además en la continuidad del personaje, y le basta con un pequeño detalle al principio que ni siquiera hace falta explicar, porque se entiende perfectamente, para que eso sea significativo en el relato en el clímax. A nivel visual, Simonson siempre es una gozada. Tiene un estilo perfectamente reconocible y Superman se adapta perfectamente a sus líneas. El combate entre Superman y el hombre de arena es, además, bastante original, y Simonson rehúye las poses clásicas del personaje, con lo que ofrece momentos muy distintos de los que estamos acostumbrados a ver.

El último dios de Krypton cuenta con Simonson como escritor y deja el dibujo en manos de los hermanos Hildebrant, Greg y Tim. En cierta medida, la estructura es parecida a la del relato anterior, aunque en este caso Superman se enfrena con una diosa resucitada de su planeta natal y que amenaza con destruir la Tierra si Kal-El no colabora en su deseo de engendrar poderosos vástagos que conquisten el universo y entierren el legado positivo de Krypton. La historia se disfruta con bastante facilidad, aunque los Hildebrant no terminan de coger el punto a los rostros, demasiado amables. De hecho, cuando menos sucumben a ese problema es cuando dibujan a Cythonna, que así se llama esta diosa, porque la dureza y frialdad de su rostro suponen un logro más importante. La bestia de Krypton es un claro homenaje al número original en que se publicó la historia, el 666. Busiek nos demuestra que el destruido planeta también tenía su propio infierno y, sobre todo, cómo sería un Superman malvado y corruptible. La naturaleza de la historia permite a Simonson ser todavía más espectacular que en el primero de los relatos de este libro, jugando con mucho gusto con la idea de un Hombre de Acero malvado y despiadado, con imágenes tan poderosas como la del propio Superman sentado en el sillón de la estatua de Lincoln. Así, Simonson es mucho Simonson.

El volumen incluye Superman Special, Superman: The Last God of Krypton y el número 666 de Superman, publicados originalmente entre 1992 y octubre de 2007. El contenido extra son las portadas originales de Walter Simonson y Greg y Tim Hildebrant, además de ilustraciones de Barry Windsor-Smith, Frank Miller, Curt Swan, Michael Golden, Todd McFarlane, Jon J. Muth y Geoff Darrow y un artículo de Fran San Rafael.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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