CÓMIC PARA TODOS

‘La ciudad más fría’, de Antony Johnston y Sam Hart

Editorial: Planeta Cómic.

Guión: Antony Johnston.

Dibujo: Sam Hart.

Páginas: 176.

Precio: 17,95 euros.

Presentación: Rústica con solapas.

Publicación: Junio 2017.

Con su contundente blanco y negro y la forma en la que describe el mundo del espionaje en los años finales del telón de acero, La ciudad más fría, de Antony Johnston y Sam Hart, no es de extrañar que lo primero que se nos viene a la mente sea la gran obra del género en las últimas décadas, Queen & Country (aquí, reseña de su primer volumen). Y menos aún extraño se nos hace si tenemos en cuenta que el propio Johnston se encargó de un arco argumental de dicha serie. Las sensaciones son parecidas, aunque La ciudad más fría apueste por una puesta en escena más sosegada y dialogada, con menos acción de la que introducía Greg Rucka y con un tono se diría que más melancólico. El de espías es un género que se presta poco a los héroes cuando se adopta una visión tan realista como la que tenemos aquí. Olvidémonos de James Bond o de Jason Bourne porque eso no lo vamos a encontrar aquí. Pero lo que sí hay es una inteligente historia, narrada en dos tiempos diferentes, con las dobleces necesarias para enganchar con una historia que casi parece más un mcguffin que algo de gran trascendencia, con un misterio que no se desentraña hasta el epílogo y con personajes muy bien escritos, empezando por la protagonista, Lorraine Broughton, una veterana agente británica que viaja a Berlín para rescatar una lista que tiene los nombres de todos los espías de la ciudad.

Pronto esa lista va teniendo menos importancia que el retrato de esa ciudad que da título a la obra, La ciudad más fría, una plagada de agentes y en la que nadie es digno de confianza, en la que el peligro acecha detrás de cada esquina y en la que cualquier cosa parece posible. Ese retrato de Berlín es el gran acierto de Johnston, sobre todo porque lo hace sin necesidad de recurrir a postales. No es una Berlín visual, sino una asfixiante. Y no es una historia frenética, sino una que se cuece a fuego lento. Por eso funciona tan bien ese doble escenario que plantea el escritor, por un lado la acción propiamente dicha en Berlín y por otro el informe que presente la agente Broughton a sus superiores para tratar de entender qué es lo que ha sucedido en la ciudad alemana. Y como buena historia de espías, todo está preparado para que el lector pueda aventurar sus conjeturas, para que a este lado de la página juguemos a imaginar quienes son realmente los buenos y los malos, los que dicen la verdad y los que mienten. Sería exagerado decir que estamos ante una obra redonda, porque en el fondo sí que es verdad que falta algo de trascendencia real en lo que se nos está contando, pero desde luego es un relato bien construido, coherente de principio a fin y por muchas veces que se quiera repasar en busca de flaquezas.

La ciudad más fría disfruta, aunque parezca una obviedad por su título, de su frialdad. Es pura guerra fría. Y ahí Hart se mueve como pez en el agua con su trazo escueto, con lo bien que sabe utilizar los blancos de la página y los negros de su tinta. Un dibujo frío para una obra que pide esas sensaciones. Y un blanco y negro poderoso para engrandecer al género. Es verdad que Hart no es el mejor dibujante de acción, y por eso le viene tan bien que la historia esté encaminada hacia los diálogos, de manera radical en una de sus dos mitades, la de los despachos, pero también en buena medida en la parte que transcurre en Berlín. Hart, además, encuentra una forma sobresaliente de dar vida a personajes que se alejan del arquetipo de acción. La ciudad más fría corre el riesgo, eso sí, de que todo esto que se puede entender como méritos choque frontalmente con la percepción del género que puedan tener algunos lectores. Es una apuesta arriesgada, clásica si se quiere, y la verdad es que funciona bien. Pero como sucede cuando sale una historia que se aleja de los cánones predominantes, hay que saber entender sus normas cuando nos adentramos en ella. Las de este cómic son claras desde el principio y claman por una oportunidad para disfrutar con este relato de espionaje tan destacado en su fondo como en su forma.

Oni Press publicó originalmente The Coldest City en mayo de 2012. El volumen no tiene contenido extra.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 3 julio, 2017 por en Antony Johnson, Cómic, Oni Press, Planeta DeAgostini, Sam Hart y etiquetada con , , .

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