CÓMIC PARA TODOS

‘Batman. Una muerte en la familia’, de Jim Starlin y Jim Aparo

Editorial: ECC.

Guión: Jim Starlin.

Dibujo: Jim Aparo.

Páginas: 144.

Precio: 15,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Febrero 2017.

Hay que tener mucho valor para dejar en manos de los lectores el destino de un personaje. Hoy, con la descomunal influencia que tienen las redes sociales, casi parece algo habitual y pocas editoriales se atreven a contradecir lo que la masa dice en Internet. Al fin y al cabo, esa masa es la que compra. Pero hacer eso mismo cuando la Red no existía tiene un mérito inmenso. DC decidió que fueran los lectores quienes decidieran si Robin moría tras una explosión preparada por el Joker, y para eso habilitó dos números de teléfono. Uno para que sobreviviera. Otro para que no lo hiciera. Cualquier lector habitual conoce la historia y el desenlace, por lo que no lo mencionaremos en estas líneas. Hoy sería imposible hacer algo parecido. Y entonces nadie lo había hecho. Una muerte en la familia es, de esa manera, un tebeo histórico. Lo es también por muchos de los conceptos que plantó en la historia Jim Starlin y por el sensacional dibujo del mítico Jim Aparo. Hay imágenes tan icónicas en este tebeo que nunca producirá cansancio releerlo. Pero es cierto que hay en el tebeo bastantes lagunas, ocultas por el carácter pionero del experimento, y que el tiempo no ha ayudado a disimular. Con todo, nadie podrá discutir la enorme importancia que tuvo esta historia en su momento y en lo que vino después.

Porque, al fin y al cabo, lo que Starlin viene a plantearnos en la historia es si Batman tendría que volar en solitario o si Robin tiene realmente un hueco en su lucha contra el crimen, algo en lo que el autor se decanta por lo primero claramente. También la conveniencia de que un adolescente, o al menos uno con el nivel de ira que siempre tuvo Jason Todd, era el más conveniente para ocupar ese lugar. Ahí es donde Starlin triunfa, como también lo hace a la hora de definir el antagonismo entre el Caballero Oscuro y el Joker. O en la valentía, que hoy solo se puede ver desde el ámbito de lo políticamente incorrecto que ya no tendrá cabida nunca más en el cómic mainstream, de colocar a un político real de la época como villano en la sombra del último acto del tebeo. En todo eso, Una muerte en la familia es brillante. Pero analizando la historia con frialdad, es evidente que Starlin abusa de la casualidad y que, en el fondo, el plan del Joker tras la mencionada explosión carece de fundamento propio e incluso de conclusión satisfactoria. Y hasta comete deslices asombrosos que hoy, con el escrutinio salvaje que las redes sociales añaden al trabajo en viñetas, serían imposibles de ocultar. Y ojo, que no estamos hablando de detalles menores, sino de que el mismísimo Batman utilice el nombre real de Robin delante del Joker.

Nada de esto empaña el hecho de que estamos ante una historia trascendental para entender el Batman que conocemos desde que el cine cambió por completo la percepción del personaje en buena parte del mundo, allá por 1989. Y a eso también ayuda el espléndido trabajo de un Jim Aparo que, en aquellos años, dominaba a Batman como pocos. A pesar de que en ocasiones su figura del Caballero Oscuro podía parecer algo rígida, acababa sacando resultado de cualquier tipo de secuencias. La repetición de viñetas con las que zanja los momentos de tensión, casi como un continuo plano-contraplano del cine, la espectacularidad de momentos como la pelea entre Batman y Lady Shiva, la forma en la que da vida a la capucha del héroe para que veamos sus emociones, su brillante versión del Joker, especialmente en el capítulo final de la historia, y por supuesto y por encima de todo el arranque del tercero de los cuatro números de la historia, el que muestra efectivamente lo que votaron los lectores, forma parte de la antología del mundo de Batman de su época. Una muerte en la familia es un tebeo menos perfecto de lo que su trascendencia indica, pero que precisamente por eso, por ser un experimento sociológico de brutal importancia, tiene ganado un sitio en el corazón de los lectores más clásicos.

El volumen incluye los números 426 a 429 de Batman, publicados originalmente por DC Comics entre diciembre de 1988 y febrero de 1989. El contenido extra lo forman una introducción de Felip Tobar y las portadas originales de Mike Mignola.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 5 junio, 2017 por en Batman, DC, ECC, Jim Aparo, Jim Starlin y etiquetada con , , , , , .

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