CÓMIC PARA TODOS

‘Liga de la Justicia. Año uno’, de Mark Waid, Brian Augustyn y Barry Kitson

Editorial: ECC.

Guión: Mark Waid y Brian Augustyn.

Dibujo: Barry Kitson.

Páginas: 328.

Precio: 31 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Enero 2017.

Si no fuera tan buen tebeo, Liga de la Justicia. Año uno tendría que ser uno de esos títulos que rechinen entre los aficionados. Empezando por lo primero, Mark Waid, Bryan Augustyn y Barry Kitson firman una historia de origen modélica. Mucho más si tenemos en cuenta que es la de un grupo, porque de eso precisamente es de lo que se nos habla, de cómo Aquaman, Flash, Green Lantern, el Detective Marciano y Canario Negro acaban ajustando sus personalidades, secretos y poderes para formar el grupo más poderoso de héroes de la Tierra. Y ahí es donde está lo segundo. ¿Dónde están Superman, Batman y Wonder Woman? ¿De verdad se puede escribir este relato fundacional de la Liga de la Justicia sin tener en cuenta a los tres héroes más grandes del universo DC? Qué cosas, Waid y Augustyn nos demuestran que sí. Chirría no ver a la Trinidad en este relato más que en un papel marginal (y en el caso de Wonder Woman ni eso), pero al final esa es la mayor pega que se le puede sacar a este Año uno, la enésima utilización de este sobreexplotadísimo título, porque está llamado a ser una puerta de entrada a la Liga para nuevos lectores y la sorpresa de no encontrar a los más grandes superhéroes es bastante chocante. No es reprochable la elección de los personajes tal y como los escriben Waid y Augustyn, pero choca.

Y es que el verdadero motor de este Año uno está en las relaciones que se van trazando entre los personajes. Hay mucho mimo en la forma en que se van formando y relacionando, porque lo hacen de la misma manera que lo haría cualquier grupo de trabajo. Ver charlas de oficina entre los miembros de la Liga de la Justicia es algo acertadísimo. Ver amores o atracciones, chanzas, reconocimientos, dudas y temores entre ellos, también. Waid y Augustyn tienen tantas ganas de mostrarnos eso como la acción superheroica de fondo, y por eso la historia es tan completa, por eso va mejorando con cada página que pasamos. Un detalle clarificador está en cómo los escritores entienden el género. Echemos un vistazo a las definiciones en los cartuchos de texto de la primera gran aparición de la Liga. Mientras sus compañeros reciben epítetos grandiosos, a Canario Negro la califican como “la rubia explosiva”. Y eso, que parece una falta de respeto, acaba siendo el comienzo de una subtrama, una que habla del mismo machismo inherente al cómic de superhéroes durante muchos años y que se supera precisamente a base de personalidad, la de Dinah como personaje y, por supuesto, la de los autores. La prensa, las amenazas, los villanos, la forma en la que otros héroes reciben a la Liga, la forma en que la Liga cambia a sus miembros. Todo está ahí, todo se disfruta.

Aunque en algunos momentos pueda parecer algo frío, incluso anticuado (y eso, en realidad, es un halago), el dibujo de Barry Kitson sirve bastante bien a los propósitos que tiene la obra, que no son otros que revitalizar la esencia más clásica del cómic de superhéroes. Sorprende, como se ha dicho antes, que ese canto a la nostalgia no se haga en base a los personajes más populares o respetando la creación original de la Liga de la Justicia, pero eso da a Kitson la oportunidad de lucirse con personajes que en circunstancias normales no habrían tenido tanto protagonismo. Y eso afecta, sobre todo, a Canario Negro o al Detective Marciano, porque sus otros tres compañeros han tenido series propias de una manera mucho más asidua. Con bastante soltura, Kitson se mete en la piel y en la mente de sus protagonistas y consigue que la parte más humana de la historia, la más cotidiana, la más cercana, tenga la misma importancia que la espectacularidad que siempre ha de tener un relato en el que se reúne tal número de superhéroes. Liga de la Justicia. Año uno se convierte así en una buena lectura para iniciarse en las aventuras del grupo, pero incluso también para tomársela como el Otros mundos definitivo de la Liga, por mucho que sea una historia que entra en continuidad. Eso demuestra que estamos ante un relato más que entretenido.

El volumen lo forman los doce números JLA: Year One, publicados originalmente por DC Comics entre enero y diciembre de 1998. El contenido extra lo forman una introducción de Jorge García y las portadas originales de Barry Kitson.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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