Cómic para todos

‘Lucifer. Cielo frío’, de Holly Black, Lee Garbett y Stephanie Hans

Editorial: ECC.

Guión: Holly Black.

Dibujo: Lee Garbett y Stephanie Hans.

Páginas: 144.

Precio: 13,50 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Febrero 2017.

La televisión ha venido a rescatar a un personaje que, en teoría, había alcanzado un final. Lucifer nació, si es que se puede decir eso de protagonista con ese nombre, en las páginas del Sandman de Neil Gaiman (aquí, reseña de su primer volumen). Dio el salto a una serie bastante apreciada que escribió Mike Carey, y que se convirtió en el spin-off más importante de Sandman, alcanzando 75 números. Y esos números llegaron a una conclusión que dejaba al personaje descansando. Pero la televisión se fijó en Lucifer y cuando el medio audiovisual se fija en algo, es ya prácticamente inevitable que el cómic le siga de nuevo, cerrando un círculo peculiar. La garantía está en que la serie cayó en las manos de Holly Black, una escritora que ha mostrado su versatilidad y su gusto por la fantasía oscura en alguna que otra ocasión, y que sabe hacerse con el personaje con bastante habilidad. No ha buscado Black una fotocopia de lo que logró Carey, sino que ha aprovechado de forma inteligente al personaje que maneja para crear una historia propia. Se mantiene el cinismo, el humor negro si se quiere, que impregna las andanzas del antiguo señor del inframundo, y también el toque de thriller casi detectivesco, pero por lo demás hay una cierta frescura en Cielo frío que invita a ser optimista con esa segunda andadura de Lucifer.

La premisa no deja de ser todo un reto para el lector. Dios ha sido asesinado, ¿pero quién es el asesino? Y lo que es más divertido aún, ¿Lucifer es quien intenta averiguar quién es el culpable? Buena premisa y, después de un número introductorio que busca reintroducirnos en el mundo del protagonista de una manera que no convencerá seguramente a quienes no leyeran la extensa etapa de Mike Carey, buen desarrollo. La dinámica que Black establece entre Lucifer y el deshonrado arcángel Gabriel funciona con tanta eficacia como lo haría una buena buddy movie, sensación que se refuerza precisamente por el hecho de que estemos viendo una investigación. Singular por su escenario, desde luego, pero no dejamos de estar leyendo una trama detectivesca. Y también hay otro acierto, en teoría fácil de pensar aunque en realidad es más difícil de ejecutar, y es que Black nos ofrece a un Lucifer debilitado, puede que con su vida incluso en juego. Esa subtrama, que acaba alcanzado un protagonismo bestial al final confirma que la historia está francamente bien llevada. Incluso con la lentitud inicial para que todas las piezas acaben colocándose de manera natural sobre el tablero. Convence también el último número de este primer volumen, una historia autoconclusiva a mayor gloria del personaje aunque no tenga relación directa con tramas exploradas o por explorar.

En la parte gráfica, Lee Garbett acierta con el tono de la historia. Su trazo, ligeramente sucio, ayuda a que el lector se adentre con facilidad en este mundo tenebroso pero a la vez fantástico, y en el que no chirrían ninguno de los elementos más propios de esta mitología y que, lógicamente, se escapan del realismo. La combinación no es nada mala y sirve tanto para conectar con el Lucifer que ya conocíamos como para que la serie se presente como algo fresco. Ayuda que el número final, que se puede y casi se debe leer de manera independiente, tenga otro responsable, Stephanie Hans, que apuesta por un estilo radicalmente diferente, casi pictórico, y que nos habla de la enorme variedad gráfica a la que está abierta el personaje. Pero aceptando que Hans acierta para un momento puntual en el tiempo, sí parece claro que convence más el estilo de Garbett para el largo recorrido y que este es el toque que necesita la serie a nivel gráfico. Lucifer, de esta manera, regresa con fuerza. Lo hace impulsado, efectivamente, por su adaptación televisiva pero sin olvidar que su fuerza nace precisamente del cómic. En ese sentido, piensa más en quienes leyeron el primer Lucifer y Sandman que en quienes llegan desde la pequeña pantalla. Y esa no es la decisión fácil. Aunque solo sea por eso, Black y Garbett ya se han ganado que sigan pendientes de ellos.

El volumen incluye los seis primeros números de Lucifer, publicados originalmente por DC Comics a través de su sello Vertigo entre diciembre de 2015 y mayo de 2016. El único contenido extra son las portadas de Dave Johnson.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 19 mayo, 2017 por en Cómic, ECC, Holly Black, Lee Garbett, Stephanie Hans, Vertigo y etiquetada con , , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 234 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: