CÓMIC PARA TODOS

Entrevista con Víctor Santos sobre ‘Infinity. Outrage’

Nos hemos entusiasmado leyendo Infinity. Outrage (aquí, su reseña), la hemos incluido entre Los 4 de CPT de abril (aquí, la selección), hemos hablado largo y tendido con Kenny Ruiz sobre la obra (aquí, la entrevista)… ¿Cómo no íbamos a charlar también con Víctor Santos, escritor del manga en cuestión? No es la primera vez que hablamos con él, así que vamos sobre seguro: sabemos que todo lo que nos cuente va a ser interesante y nos va a ayudar a entender mejor este cómic y la forma de trabajar en este mundo que tanto nos apasiona. Esto es todo lo que nos ha contado sobre Infinity. Outrage.

Algo nos ha contado ya Kenny en la entrevista que le hicimos, pero dinos cómo entras en el proyecto…

Fue iniciativa de Kenny. Yo entro un poco de rebote porque la gente de Infinity se lo ofrece a él, pero Kenny quería salir de su zona de confort y crear una historia con un toque más de espías, de género negro y con un personaje masculino más ambiguo, algo que no pudiese haber escrito él. Teníamos muchas ganas de trabajar juntos e incluso teníamos un par de proyectos que nunca se materializaron. Además somos muy buenos amigos, así que me propuso como guionista del proyecto. Quiero creer que conocían mi trabajo, aunque si se fiaron del criterio de Kenny también me viene bien (risas).

¿Qué es lo que te atrae exactamente de Infinity? Cuando te hablan de este juego de miniaturas, ¿qué es lo que te hace pensar en una historia potente que encaje en este universo?

Me gustan las historias de ciencia-ficción que están más centradas en rollos sociopolíticos, distopias, ese tipo de cosas. Me encantan series como Firefly o The Expanse, donde tienes una serie de planetas, sistemas o imperios con el que puedes hacer una extrapolación de nuestra propia sociedad pero a lo grande. Infinity me proporcionaba un marco muy amplio en el que jugar, con sistemas estelares con luchas internas y a la vez tensas relaciones entre ellos. Vi que podía sacar mucho partido a eso.

Me gustaría que me aclararas algo del proceso de escritura de Outrage… ¿Qué viene antes, el escenario o los personajes? ¿Adecuaste la intriga política a tus protagonistas o son Knauf, Emily o Jethro los que hacen que ese escenario tenga sentido?

Teníamos muy claro el tipo de protagonista que queríamos. Kenny quería usar a un francotirador porque le proporcionaba un estilo de lucha diferente al que él suele retratar, y a mí la figura de esa especie de guerrero solitario me viene como anillo al dedo. La historia creció alrededor de él: ¿A quién ha servido? ¿Qué le llevó a ser lo que es? ¿Quiénes son sus aliados y qué demonios le acechan? Fuimos construyendo el andamiaje argumental a partir de su figura.

Sabiendo que estamos ante un universo ya creado, con sus reglas, con sus armas, sus modos de combate, ¿cómo ha sido el trabajo con Corvus? ¿Has tenido tanta libertad como parece?

Completa libertad. Que fueran lectores de cómics nos ha venido muy bien porque entienden nuestro trabajo, saben que no es el mismo medio y que hay que hacer una serie de adaptaciones. Han mantenido control sobre su universo, pero hemos sido Kenny y yo los que más frecuentemente les hemos consultado porque queríamos hacer una historia que encajase perfectamente. No sé, si ellos tienen un tipo de armas de francotirador, no vamos a inventarnos una, les preguntábamos cual funcionaría mejor y qué tipo de soldado la usaría. Hemos usado su universo para enriquecer a los personajes, y creo que eso ha hecho precisamente que la historia tenga más entidad.

Siendo los protagonistas personajes completamente nuevos, ¿en qué va a notar el jugador de Infinity que esta es una historia que se desarrolla en su mundo?

A nivel de historia, las relaciones políticas entre sistemas, todo ese trasfondo, la sociedad, los cuerpos militares, todo está perfectamente documentado. Los términos que emplean, el día a día de ese universo se ve reflejado en la historia, simplemente no he querido hacer un “en tu cara”. He intentado no sobreexplicar ese universo sino contar una historia dentro de él. Por la parte visual, la documentación de Kenny ha sido exhaustiva y teníamos a mano todos los diseños que necesitaba. Esta gente tiene toneladas de diseños (risas).

Cuando hablamos sobre Furious, te pregunté por su violencia, pero no por la violencia física, que tampoco eludes, sino por la violencia de fondo que hay en la historia. Aquí tengo la misma sensación, y me parece bestial la escena en la que Knauf agarra a Emily para discutir con ella… ¿Cómo canalizas toda esa violencia cuando escribes para que sea asumible por el lector…?

Bueno, no se si la palabra es canalizar… Realmente no intento ni que el lector se sienta incómodo con ella ni tampoco encauzarla para que la digiera bien. Básicamente intento que las reacciones de los personajes sean sinceras. Si algo me saca de una historia es que de pronto un personaje se contradiga a si mismo. En este caso, Knauf, Emily, Jethro… son personajes que se mueven en el filo de la navaja, viven en constante tensión, y eso tiene que reflejarse en estallidos en momentos en los que todo parece sobrepasarles. También hay una especie de triángulo extraño entre ellos, no sexual, es una especie de tensión asesina entre depredadores. En Arte lo llamamos “pulsión dionisíaca”, que queda súper culto (risas). Son bestias encerradas en cuerpos humanos que se esfuerzan en vivir, con mayor o menor fortuna, dentro de una sociedad que necesita que estén domados. Es muy diferente que, por ejemplo, escribir a Black Kaiser en mis libros de Polar (aquí y aquí, reseñas de los dos primeros). Kaiser es el summum del control. Tiene una ira y unas ansias de violencia incluso mayores que estos personajes, es como una bomba nuclear con patas. Pero tiene un interruptor interno. Puede reservar ese caudal para cuando lo necesita, como la escena de su fuga de esa especie de Guantánamo de espías en el primer libro de Polar. Pero él es casi sobrehumano, es lo más cerca que he estado de escribir un superhéroe. Los personajes de Infinity, con todo lo de ficción que tiene el género, son mucho más apegados a la realidad, son humanos.

Los dos habláis mucho de que Outrage sirve para sacar a Kenny de su zona de confort en cuanto al dibujo. ¿Cómo se hace eso? ¿Tuviste que variar alguno de tus planes iniciales precisamente para no volver a esa zona?

No, escribí la historia como pensé que debía ser. Aún así le pregunté si había alguna cosa que quería dibujar, para integrarla. Siempre hago eso cuando trabajo con alguien e intento complacerle en la medida que la historia me lo permite. No puedo convertir toda su vida en un infierno, necesita un alivio en algún momento (risas)

Una pregunta como escritor, pero sabiendo también que eres dibujante… ¿En qué te ha sorprendido el resultado final del trabajo de Kenny?

Como dice en las entrevistas, Kenny ha trabajado mucho el acting. En ese sentido, incluso sabiendo de lo que es capaz, ha sobrepasado mis expectativas porque ha añadido matices en la manera de moverse y actuar de los personajes. Eso que te decía, lo de que percibía a personajes como Knauf como bestias encerradas… Yo te lo puedo contar y puedo establecer paralelismos, como la escena de la pantera… Pero sin Kenny moviendo al personaje, recordándotelo sutilmente en cada viñeta, eso se habría disuelto durante la lectura. Como ese hay docenas de ejemplos más. Sobre cómo dibuja la tecnología o la acción, es que no te puedo decir que me sorprenda porque soy fan de él y sé lo increíblemente bien que puede reflejar eso. De verdad pienso que gráficamente ha dado un salto colosal. Es que le pega mil vueltas a la mayoría del cómic japonés que se publica aquí, lo digo sin reparos.

Ya sabemos que teníais una lista no oficial con cosas que había que meter sí o sí. ¿Cuáles han sido los caprichos que tú añadiste a esa lista? ¿Y hay algo que no hayas podido meter por mucho que te hubiera gustado…?

Mis caprichos han sido más tirando a esos largos diálogos a lo género negro, de gente insinuando y lanzándose pullitas que siempre temo que sean aburridísimos de hacer para un dibujante, como las escenas del embajador de Yu Jing. Como escritor mola mucho crearlos pero pueden ser un auténtico tostón para el lector si el dibujante no es competente. He intentado refrenarme y ser conciso, y dejar espacio para la acción. Siendo para Kenny podría haber escrito un tomo de 300 páginas fácilmente. Todo el rollo sexual de Beba y su mecha Stallion Jack fue un capricho que aporté para divertirme e intentar aligerar algunas situaciones. Una historia con tanto personaje atormentado puede ser también un coñazo.

Después de esta experiencia, ¿te ves convertido en una suerte de escritor oficial de Infinity? ¿Te apetece seguir ligado a la franquicia, sea con una secuela directa de Outrage o entrando en otros aspectos y personajes de otro mundo?

Bueno, eso dependerá de ellos, a mi me encantaría convertirme en una especie de guionista oficial. Ya que me he empollado los manuales sería una manera de rentabilizar el esfuerzo (risas). Ya en serio, me han quedado ganas de explorar otros aspectos de ese universo, he tocado una pequeña parte. Por ejemplo, existe una amenaza alienígena, el Ejército Combinado, o una inteligencia artificial llamada Aleph, que se mencionan en momentos de la historia pero que darían para libros nuevos.

¿Ves incluso factible que puedas dibujar algo para este universo después de la ilustración que nos dejas en Outrage?

Lo veo difícil, por agenda y porque creo que requiere de un autor que domine mucho la tecnología, que es un personaje más de Infinity. Seguramente yo no sería tan valiente como Kenny y me construiría una historia más cómoda para lo que me gusta dibujar.

¿Y en qué andas metido ahora? ¿Qué es lo próximo que vamos a ver de Víctor Santos?

¡Mucho, como siempre! En USA sale el primer recopilatorio de Violent Love de Image, que creo que también veremos pronto en España, y ya estoy metido en la segunda tanda, los números del 6 al 10. Robos de banco, venganzas y una pareja muy sexy de bandidos. Además estoy dibujando una novela gráfica para la editorial de libros Simon & Schuster con guión de Alex de Campi sobre el robo de un casino durante la revolución Cubana. Se titula Bad Girls y saldrá el año que viene. Hay más cosas en marcha de las que no puedo hablar, muchas sin concretar, pero así soy yo, siempre me estoy buscando problemas.

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Esta entrada fue publicada en 18 mayo, 2017 por en Corvus Belli, Entrevista, Víctor Santos y etiquetada con , , , .

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