CÓMIC PARA TODOS

‘Conan rey. Lobos de allende la frontera’, de Timothy Truman y Tomás Giorello

Editorial: Planeta Cómic.

Guión: Timothy Truman.

Dibujo: Tomás Giorello.

Páginas: 120.

Precio: 18,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Marzo 2017.

Sin desmerecer algunas de las versiones del Conan de Dark Horse, sobre todo las primeras, las que permitieron que recuperáramos para las viñetas y en todo su esplendor al personaje de Robert E. Howard, no ha habido mejor encarnación del bárbaro cimmerio que la que han ido creando Timothy Truman y Tomás Giorello. Y si la continuidad regular al mando de estos dos artistas fue buena, lo que lograron con Conan rey es sencillamente formidable. Siempre ha gustado la idea de ver a un Conan prácticamente anciano, desgastado, ansioso de vivir nuevas aventuras pero sabedor de la relevancia de su papel como monarca de Aquilonia. Lobos de allende la frontera es la nueva, quién sabe si última entrega de esta fase de la vida de Conan que hagan estos autores después de El fénix en la espada (aquí, su reseña), La ciudadela escarlata (aquí, su reseña) y La hora del dragón (aquí, su reseña) es una continuación natural, que efectivamente nos muestra a ese Conan que recuperar su ardor guerrero con la espada en la mano, que tiene un tono crepuscular pero al mismo tiempo salvaje porque estamos ante un hombre de sobrada experiencia, amarga y feliz a partes iguales. Puede no ser la obra definitiva de ambos autores, aunque el hecho de recoger fragmentos del propio Howard para construir el relato hace que se le tenga especial cariño, pero es puro Conan. Conan Rey para más señas.

En realidad, no hemos visto mucho de este Conan, porque casi todas las historias de Conan rey nos muestran a ese guerrero antaño heroico contando su vida pasada. Pero en Lobos de allende la frontera sí le vemos en esa edad, con canas en barba y cabellera, con un cuerpo ajado por las heridas y con un carácter todavía más hosco, producto de largos años sin la acción que ansía su alma de bárbaro. Y Truman encuentra en ese retrato la conexión más perfecta con el Conan que ya nos ofreció en la serie regular del personaje. Es el mismo aventurero, el mismo ladrón, el mismo bárbaro. Puede que haya algunas lagunas en el relato, que algunos de los secundarios no tengan más que un papel efectista, pero al mismo tiempo es innegable que esta miniserie es un fantástico producto de espada y brujería, salvaje cuando corresponde serlo, consciente de la sexualidad que desprenden los personajes femeninos y de la violencia que se siente en cada aspecto de este mundo. Mejor en su introducción y en su conclusión que en su tramo central, el guion de Truman sabe sacar partido de todos los elementos que hacen que Conan se lance a los caminos para descubrir los secretos de una singular corona con una brillante gema rojo en el centro y que conecta esta leyenda con la del otro gran bárbaro de Howard, Kull, aunque su presencia aquí sea como simple recuerdo.

Pasando al aspecto visual del cómic, el Conan de Giorello nunca decepciona. En Conan Rey, de hecho, ha conseguido algunas de las ilustraciones más bellas de su recorrido por estos reinos de fantasía, con lo que el listón está muy alto. Sería irreal decir que aquí se supera, pero el conjunto es notable. La forma en la que interpreta a Conan es brutal, como un tipo corpulento y lleno de cicatrices, producto de años de batallas, pero con una planta imponente, tan regia como bárbara. Con el mundo que rodea a Conan hace un trabajo tan espléndido como es habitual. La violencia de los combates es magnífica y muy adecuada, y sobresale, como ya ha venido haciendo en historias anteriores, en esos espléndidos mosaicos con los que ilustra recuerdos y pensamientos. Su dominio de la anatomía humana y su deseo no confesado de estar a la altura de las sensaciones de los clásicos de Conan hacen que observar cada página sea un completo placer. No hay decepción posible en Conan Rey. Lobos de allende la frontera, porque Truman y Giorello conocen francamente bien al personaje y su mundo, incluso este mundo menos transitado de lo que en realidad nos gustaría y que esta serie explota con cariño hacia la leyenda y con el salvajismo que necesita el lector ávido de emociones fuertes, las que siempre hay que esperar de alguien como Conan.

El volumen incluye los cuatro números de King Conan: Wolves Beyond the Border, publicados originalmente por Dark Horse entre diciembre de 2015 y marzo de 2016. El único contenido extra son las cubiertas originales de Tomás Giorello.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 15 mayo, 2017 por en Conan, Dark Horse, Planeta DeAgostini, Timothy Truman, Tomás Giorello y etiquetada con , , , .

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