CÓMIC PARA TODOS

‘El sheriff de Babilonia. Bang. Bang. Bang’, de Tom King y Mitch Gerads

Editorial: ECC.

Guión: Tom King.

Dibujo: Mitch Gerads.

Páginas: 160.

Precio: 14,95 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Diciembre 2016.

Bagdad, 2003. Inusual escenario para un cómic publicado por una de las grandes editoriales norteamericanas, por mucho que sea Vertigo el sello que lo acoge. Y eso es justo lo que ofrece Bang. Bang. Bang., primer volumen de El sheriff de Babilonia, un título que se mueve a medio camino entre lo bélico y el thriller en el que Tom King vuelca sus experiencias como agente de la CIA para construir un relato que nunca sabremos cuánto tiene de verdad y cuando de ficción. Lo que es sí está claro es que King y el ilustrador Mitch Gerads han apostado por un realismo brutal, que hace que nos sintamos de una manera increíble en el escenario ya mencionado. Lo hemos visto a través de los medios de comunicación, el cine lo ha reflejado ya en numerosas ocasiones, pero el cómic pocas veces se había atrevido a mandarnos allí, al Irak post Sadam Husein. Y aunque no estamos ante un tebeo cómodo ni fácil de leer, es bastante elogiable el trabajo de King, que parece en todo momento consciente de que está creando algo que no tiene por qué entusiasmar a todo tipo de públicos pero que sí invita a todo el mundo a reconocer que hay algo de genialidad entre sus manos, que sabe combinar un magnífico estilo documental con una historia muy bien construida que refleja el estado en el que quedó un país como Irak después de la guerra.

La clave del éxito de King está en que no renuncia a ningún aspecto clave. Se trata de mostrar cómo es el Irak posterior a la guerra y al régimen de Sadam. Pero también de establecer una intriga casi policiaca, que podría haber tenido lugar en cualquier otra parte del mundo pero no con las características que muestra. En otras palabras, la historia que abre El sheriff de Babilonia solo podría tener lugar aquí. Ahí es donde King sobresale, en mostrar algo aparentemente conocido en un escenario desconocido, logrando así una personalidad tremenda. A eso ayudan otros dos aspectos fundamentales. Por un lado, personajes brillantes y carismáticos como Christopher, el antiguo policía reconvertido en contratista al que seguimos en este relato, o Sofía, una iraquí criada en Estados Unidos que cobra una relevancia espectacular en este escenario. Por otro, y eso es probablemente lo mejor que ofrece King dentro de este fantástico título, los diálogos. Precisos, cortantes, sensacionales, exactamente lo que tendrían que decir todos los personajes sin necesidad de entrar en el terreno de lo predecible. Por eso King es capaz de construir escenas tan memorables como la primera conversación entre Christopher y Nassir, o la noche que el primero pasa al raso y bebiendo con Fatima, perfecta demostración de cómo son las cosas en ese escenario.

Hay en El sheriff de Babilonia un claro afán documental. Es un thriller, pero sobre todo tiene que ser un thriller en un escenario reconocible y delimitado. El dibujo de Mitch Gerads es la forma en la que el cómic marca esas fronteras. Su estilo es sobrio, sabio en su narrativa para que la espectacularidad del momento no se lleve por delante el necesario ejercicio de ambientación que requiere la historia. Y aunque ese estilo tiene el peligro de llevarse por delante el carisma de los personajes, Gerads también sale triunfante en ese sentido, porque consigue que tengan personalidad, que no queden desdibujados en el relato. Imposible no detenerse también, y hacerlo de manera elogiosa, en el fascinante trabajo de color, aplicado por el propio Gerards. Quien piense que va a ver una serie en la que predominen los tonos apagados del desierto, se va a llevar una sorpresa considerable hay una variedad espectacular de tonalidades, siempre aplicadas para conseguir efectos narrativos. La primera impresión que deja El sheriff de Babilonia, aun sabiendo que estamos ante una mera introducción a un mundo que hay que comprender antes de sumergirse en él, no podría ser mejor. No es un cómic de consumo rápido, sino que requiere una degustación lenta y pausada para asimilar todos los detalles, pero con esa guía parece difícil que no entusiasme.

El volumen incluye los seis primeros números de The Sheriff of Babylon, publicados originalmente por DC Comics a través de su sello Vertigo entre diciembre de 2015 y mayo de 2016. El contenido extra lo forman las portadas originales de John Paul Leon, bocetos y diseños de Mitch Gerads y un artículo de Jorge García.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 12 mayo, 2017 por en Cómic, ECC, Mitch Gerads, Tom King, Vertigo y etiquetada con , , .

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