CÓMIC PARA TODOS

‘Batman. Sin miedo’, de Ed Brubaker y Scott McDaniel

Editorial: ECC.

Guión: Ed Brubaker.

Dibujo: Scott McDaniel y Stefano Gaudiano.

Páginas: 320.

Precio: 30,50 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Enero 2017.

El nombre de Ed Brubaker está íntimamente ligado al mundo de Batman de las últimas dos décadas, pero tiene momentos cumbre y otros que no lo son tanto. Sin miedo es su primera aproximación a los mitos del Caballero Oscuro y, aunque tiene ideas brillantes por momentos, se aproxima más a la segunda categoría, la de los momentos que no van a pasar especialmente a la historia. Es verdad que buena parte de esa consideración la tiene el dibujo de un Scott McDaniel muy tierno y por hacer, más centrado en crear anatomías llamativas e imposibles que en contar una historia con las ilustraciones, aunque el propio Brubaker no terminan de enganchar con la misma fuerza con la que lo hace en otros de sus relatos como Batman. Hay tres objetivos claros. Por un lado, encontrar un aspecto personal de Bruce Wayne que le sirva de eje emocional a la historia, y ahí propone el recuerdo de una amiga de la infancia que regresa a su vida. Por otro, ir mostrando el paisaje habitual de Gotham, con un Pingüino dominante. Y finalmente, crear una suerte de enemigo definitivo, Zeiss, que no siempre convence. Las dificultades de esta mezcla y las cuestiones editoriales que hacen que aspectos que tendrían que ser cruciales se vean en otras series, así como el aburrido episodio del crossover Mundos en guerra, terminan por lastrar esta etapa.

El caso es que Brubaker no arranca nada mal esta etapa en Batman, porque Sin miedo es una muy buena historia, de corte noir y detectivesco, de las que realmente le gustan al escritor. No sigue mal, aunque no sea original, con El proyecto del Caballero Oscuro, adentrándose en el terreno de Batman como leyenda desconocida y aterradora para el común de los mortales, o con el peculiar duelo legal entre Bruce Wayne y el Pingüino que centra Medida por medida. Y sobre todo con el mejor relato del libro, Los sueños del Pingüino. Pero en realidad queda la impresión de que lo que hay de fondo tras todas esas historias, la presencia del mafioso Lew Moxon y su hija Mallory, esa niña que antaño fue amiga del joven Bruce, no alcanza la trascendencia que busca, muy parecida a la que tuvo en su momento la película La máscara del Fantasma (aquí, su crítica), pero que en este caso no consigue que las actuaciones de Batman, descuidadas y casi infantiles, se adecuen al drama que necesita el relato. Por eso el duelo con Zeiss, como antes la presencia de Deadshot, van pareciendo más y más descafeinadas, aunque proporciones en ritmo y la acción que puede satisfacer a un lector casual de las aventuras de Batman. Brubaker, en todo caso, conoce bien al personaje, y va dejando buenas píldoras sobre su psicología, que es donde Sin miedo sobrevive como volumen con cierta solvencia.

Raro incluso para la época es que la etapa contara con un único dibujante, salvando el especial de Mundos en guerra que dibuja Stefano Gaudiano, pero todos los números regulares del volumen los dibuja Scott McDaniel. Y su estilo, sobre todo en aquellos años, era muy, muy personal. Líneas muy marcadas, anatomías poco realistas y mucho efectismo eran las bases de un estilo que no está pensando para convencer a todo tipo de públicos. Exagerado y poco convencional, lo que no se puede negar es que fácilmente reconocible, que tiene un toque muy personal y que lo que pone en la página es exactamente lo que quiere hacer. No falla, no hace un mal dibujo. Es, simplemente, que hay que entender sus códigos para apreciarle. Y eso no es una tarea fácil, como por ejemplo se puede comprobar no ya con las exageradas poses que le da a Batman o con el diseño casi caricaturesco de Zeiss, sino por ejemplo con la extrañísima forma de la que dota a Batgirl. No parece McDaniel el ilustrador que mejor se adapte a las virtudes más destacadas de Brubaker, y eso acaba pesando al volumen, que, incluso con sus buenos momentos, se convierte en un batiburrillo de peleas y acrobacias inverosímiles que diluyen lo que su escritor mejor sabe hacer, que es sumirnos en un mundo real. Este no lo es. Tiene sus cosas, pero el realismo no es una de ellas.

El volumen incluye los números 582 a 586 y 591 a 597 de Batman y Batman: Our Worlds at War, publicados originalmente por DC Comics entre octubre de 2000 y enero de 2002. El único contenido extra son las cubiertas originales de Scott McDaniel y Jae Lee.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 11 mayo, 2017 por en Batman, Cómic, DC, Ed Brubaker, Scott McDaniel, Stefano Gaudino y etiquetada con , , , .

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