Cómic para todos

‘Fábulas. Edición de lujo’ 11, de Bill Willingham y Mark Buckingham

Editorial: ECC.

Guión: Bill Willingham.

Dibujo: Mark Buckingham, Steve Leialoha, Jim Fern, David Lapham, Iñaki Miranda, Andrew Pepoy, Craig Hamilton, Dan Green, Chrissie Zullo, Dave Johnson, Kate McElroy, J. H. Williams III, Joao Ruas y Adam Hughes.

Páginas: 464.

Precio: 39,50 euros.

Presentación: Cartoné con sobrecubierta.

Publicación: Diciembre 2016.

Hay dos puntos de acuerdo absoluto en la crítica a la hora de valorar Fábulas. Por un lado, es una serie que maravilló desde el principio por su frescura, por su inteligencia, por su atrevimiento, por la forma en la que supo combinar a los personajes de los cuentos de siempre, de cuentos de muy diferentes procedencias, en un universo palpable y cercano en su fantasía. Por otro, que la serie sufrió un bajón, algo inevitable, sobre todo cuando cerró su primer gran trama, el enfrentamiento contra un Adversario primero desconocido y después con la forma de Geppetto, el padre de Pinocho. Llegados al número 100 de la serie en este undécimo volumen de esta edición de lujo, se certifican los valores de la primera valoración y se puede dar por superado lo segundo. En cuanto que Fábulas recupera el esplendor de sus personajes más carismáticos, todo parece más sencillo en la epopeya de Bill Willingham. Cuando se produce el regreso real de Rosa Roja, cuando vemos su historia pasada junto a Blanca Nieves, y cuando llega el nuevo enfrentamiento climático con otro gran enemigo, el Señor Oscuro, es cuando la serie recupera el tono, el ritmo y el esplendor originales y la lectura alcanza de nuevo las cotas brillantes que recordábamos, de nuevo bajo la batuta de un espléndido Mark Buckingham.

Es verdad que por momentos Fábulas ha dado la impresión, en volúmenes anteriores, de marear la perdiz, de dar vueltas sin saber muy bien cuál era el mejor rumbo. Sin dejar de gustar, pero sin fascinar como al principio. Se asume que en Brujas hay una mezcla excesiva de elementos, muchos momentos que contar de manera paralela, lo que hace que el ritmo se resienta, y que El pequeño asesinato, siendo divertido, es un relato que no pasa de la anécdota simpática, aunque quede ahí un germen que se puede usar en el futuro. Pero cuando el espíritu de cuento regresa con todo su esplendor en Rosa Roja y cuando la fábula siniestra domina de una manera tan apabullante en Ciudad oscura y, sobre todo, en Combate singular, la serie remonta el vuelo de una manera brillante. Al margen del regreso de todo lo mejor que ha hecho de Fábulas una serie memorable, en lo que Willingham ha triunfado siempre es en los detalles. Esos brillan siempre. Y en este volumen los sigue habiendo a patadas. Todo lo que tiene que ver con Frau Totenkinder, absolutamente todo, desde el trajecito de bebé que cose para el primogénito de Bella y Bestia hasta su brutal conversión para afrontar en primera persona una batalla memorable, sirve de ejemplo para comprender lo bien planificada que está una serie de este calibre.

En lo visual, ver a Mark Buckingham desplegando todo su arte sigue siendo tan delicioso ahora como en el primer volumen de la serie (aquí, su reseña). Ese pequeño toque caricaturesco que tiene, esos marcos que aporta a sus páginas, esa manera de entender la fantasía fabulesca, la más divertida y la más siniestra, es algo que deslumbra. El combate final entre el Señor Oscuro y Totenkinder es brillante. La forma en la que diseña a los personajes y a su evolución, también. Y su trabajo es tan sobresaliente que cada vez que falta, cuando se incorporan otros ilustradores, se le echa de menos, independientemente de lo bueno que pueda ser el resultado de esas otras páginas. A Bukingham se le podrían poner adjetivos positivos durante horas y no acabar nunca, y es, probablemente, el ilustrador que mejor ha sabido entender en las últimas décadas la fantasía de cuento. Cuando Fábulas bajó, el ilustrador hizo que muchos siguiéramos la serie con atención. Y ahora que la serie comienza a volver por sus fueros, el brillo visual es todavía más intenso. Que siga la fiesta, tenga forma de dragón, de princesa, de bruja o de villano siniestro. Y justo antes de los contenidos especiales del número 100, qué manera de despedir el álbum y de dejar la historia en un punto fascinante que siga prolongando la leyenda de Fábulas.

El volumen incluye los números 86 a 100 de Fables, publicados originalmente por Vertigo entre julio de 2009 y diciembre de 2010. El contenido extra lo forman una introducción de la editora Alisa Kwitney, las portadas originales de Joao Ruas y un portafolio de bocetos y diseños de Mark Buckingham.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 234 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: