CÓMIC PARA TODOS

‘Wonder Woman. El torneo’, de William Messner-Loebs y Mike Deodato Jr.

Editorial: ECC.

Guión: William Messner-Loebs.

Dibujo: Mike Deodato Jr.

Páginas: 312.

Precio: 30 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Enero 2017.

Si los años 90 no fueron fáciles para el superhéroe, mucho menos para la superheroína. Esa concepción de la década que disparó el poder de los ilustradores en la industria con un estilo tan irreal como discutible es un mantra que todos repetimos, convencidos de que la violencia y la sexualización se apoderaron de demasiados terrenos de este género, y hay sobrados ejemplos de que así fue como se desarrollaron en buena medida aquellos años. Wonder Woman es uno de ellos, uno francamente descriptivo, tal y como se ve en los números recogidos en El torneo. Si Diana es ya por sí misma un personaje difícil de escribir y de dibujar, cayendo en esa vertiente todavía más. El caso es que en esta parte final de la etapa de William Messner-Loebs, que tuvo el dificilísimo encargo de sustituir a George Pérez al frente de la serie, y Mike Deodato Jr. Tiene elementos atractivos y sugerentes, pero sería absurdo negar la deriva hipersexualizada en la que cae, que conjuga la satisfacción de deseos sexuales oscuros de autores y lectores con la voluntad de contar una buena historia. El paso del tiempo obliga a hacer esta doble lectura de estos números. La superficie marca mucho, pero es igualmente cierto que por debajo de ella hay elementos interesantes. No es fácil llegar a ellos porque la narrativa es algo forzada, pero los hay.

Esa percepción de los 90 es un problema, porque merma los aciertos. Messner-Loebs plantea una acertada revisión de la relación entre Diana y su madre, una situación en la que la primera se ve privada de su papel de Wonder Woman, la presencia de Artemisa, una sustituta más dura y violenta, y sobre todo la presencia de elementos que cuestionan la igualdad feminista de la isla de las amazonas. Aciertos que ayudan a desarrollar la leyenda de un personaje icónico, desde luego. Pero esos aciertos se enfrentan a dos problemas. Por un lado, cuestiones narrativas, elipsis no demasiado bien desarrolladas y saltos que no convencen, y tramas que apenas se desarrollan, como el papel de Artemisa como Wonder Woman o la nueva ocupación de Diana en una agencia de detectives. Por otro, y esto es lo esencial por el contexto, porque la sexualización es total. Si repasamos atentamente la obra, vemos a una heroína golpeada, violentada y humillada. Si miramos a algunos de los villanos, tienen nombres como el Machista o el Explotador. Si evaluamos la actitud de los hombres a los que se enfrentan tanto Diana como Artemisa, es retrógrada en grado sumo. Todo muy noventero, vaya, en cuanto abandonamos Themyscira y llegamos a Boston. “¿Y ese nuevo atuendo, muñeca? ¿Te va el morbo?”, le llegan a espetar a Diana. Con eso está todo dicho.

Y es que el rediseño del uniforme de Diana invita a colocar Wonder Woman en el Bad Girl Art que tanto condicionó la presencia de la mujer en el cómic de superhéroes en los años 90 con su clara inspiración fetichista. No se puede negar tampoco que el dibujo de Mike Deodato Jr. tiene su atractivo, pero es cierto que este parte de una irrealidad absoluta. Sus mujeres son imposibles, sus larguísimas piernas son insostenibles, sus cuerpos hiperdelgados no son más que la forma perfecta de llegar su elasticidad hasta límites inalcanzables. Y eso, siendo modelos alejados de todo realismo, y entendidos de esa manera, tienen una belleza curiosa, porque Deodato dibuja con fuerza, con furia e incluso, si se quiere, con violencia. Y sus batallas confirman que se trata de un cómic noventero en grado sumo, hombres hipermusculados, trajes femeninos que dejan mucha más piel al descubierto de la que tapan, sometimiento continuo en las peleas y cuerdas, cadenas  y esas pequeñas microroturas de la tela en puntos estratégicos para que la sexualización sea un hecho en cada momento. Deodato, además, se va sintiendo cada vez más cómodo y eso se nota en un dibujo que merece una buena nota partiendo desde estas bases. El torneo es una historia muy propia de su tiempo, pero que en algunos aspectos todavía se puede disfrutar hoy.

El volumen incluye los números 90 a 100 del segundo volumen de Wonder Woman, publicados originalmente por DC Comics entre julio de 1994 y mayo de 1995. El contenido extra lo forman las cubiertas de Brian Bolland y Mike Deodato Jr. y sendos artículos de Jorge García.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 4 mayo, 2017 por en Cómic, DC, ECC, Mike Deodato, William Messner-Loebs, Wonder Woman y etiquetada con , , .

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