Cómic para todos

‘Área D’ 10, de Kyouichi Nanatsuki y Yang Kyung-Il

Editorial: Norma.

Guión: Kyouichi Nanatsuki.

Dibujo: Yang Kyung-Il.

Páginas: 188.

Precio: 8 euros.

Presentación: Rústica con sobrecubierta.

Publicación: Octubre 2016.

Kyouichi Nanatsuki y Yang Kyung-Il nos tienen muy acostumbrados a que Área D sea una auténtica montaña rusa. Y eso no siempre tiene por qué ser algo bueno. No lo termina de ser en ese décimo volumen, porque si tenemos en cuenta que el noveno volumen (aquí, su reseña) nos había colocado a las puertas de un escenario muy, muy apetecible, este décimo nos devuelve a lo más rutinario. ¿Entretenido? Desde luego. Es mucha acción como para no serlo, pero la estructura de presentar villanos a los que se tiene que ir enfrentando Jin Karazagi para, entre comillas, pasar de nivel, es algo que puede valer para un videojuego pero no para un manga que acumula ya más de 1.800 páginas. Y más para uno que ha demostrado con creces que es capaz de encontrar puntos de interés bastante más eficaces que la simple acumulación de poderes en una batalla continua entre Altered, esta variante del mutante que protagoniza Área D. Casi parece irónico que esta décima entrega finalice con la promesa de un secreto que socavara los cimientos de esta prisión de seres especiales y que los mismos protagonistas rechacen conocerlos. Para qué, parecen pensar, si no hay respiro entre una lucha y la siguiente. Y eso mismo se puede extrapolar al lector, al que se agota a este ritmo y al que, aquí, no se ofrece nada nuevo de lo que sí cabía esperar.

Es por eso que esta entrega tiene algo de decepcionante, porque daba la impresión de que se había llegado a un punto en el que la estructura de videojuego de plataformas estaba ya superada, que había servido a un propósito pero que todas las cartas estaban ya sobre la mesa. Pero, por desgracia, no ha sido así. Y es una pena porque Nanatsuki había superado las entregas más flojas con personajes bastante carismáticos que, en el fondo, le habían permitido sustentar las ideas más brillantes de los mejores momentos de la serie. Pero este décimo volumen es un claro paso atrás. No es uno definitivo ni tampoco borra lo bueno que tiene Área D, pero Nanatsuki no ha acertado con la forma en la que continúa este punto de la historia. Es verdad que no hay daño hecho, porque, en el fondo, es un paréntesis que incluso se puede obviar, porque dentro de ese ritmo frenético y adrenalítico por el que apuesta tampoco pasa nada si nos saltamos esta entrega casi en su totalidad. No hay nada especialmente trascendente, o al menos muy pocos de los acontecimientos que leemos merecen esa consideración, quizá alguna conversación entre los pretendidos villanos o la necesaria reunión de los héroes. Pero, al mismo tiempo, no hay variación en el escenario del noveno volumen, con lo que las espadas siguen en todo lo alto.

Como la apuesta es por la acción, es evidente que este décimo volumen está más pensado para el lucimiento del ilustrador que del escritor. Y Kyung-Il lleva ya tiempo, en realidad desde el principio de la serie, demostrando muchos elementos positivos. Los combates los soluciona siempre bien, la incorporación de nuevos personajes y poderes le permiten disfrutan de las viñetas y hacer que el lector, incluso cayendo a veces en un divertido caos, reciba el entretenimiento que promete. Y cuanto más bestial es todo lo que ofrece, más parece divertirse el ilustrador. Y eso, para qué negarlo, se traslada a este lado de la página. Si Área D quiere ser una gran superproducción, en este sentido cumple con creces. Lástima que no esté todo algo más contenido, porque es difícil sacarse de encima la sensación de que hay más acción que reflexión en muchos momentos de la serie, y por eso las buenas ideas de vez en cuando parecen apartadas o incluso olvidadas. Veremos por dónde tira el undécimo volumen de la serie, porque sería bueno que Nanatsuki no dejara de proporcionar oportunidades de lucimiento a Kyung-Il pero al mismo tiempo sea capaz de dejar algo más sobre la mesa para que esto no sea un combate cada vez más grande, fuerte y bruto a la espera de cómo superarlo en el siguiente, porque eso, con ser divertido, no es suficiente.

Area D: Inou Ryoiki comenzó a publicarse en la revista Shounen Sunday en marzo de 2012, y el décimo volumen recopilatorio, con los episodios 88 a 97 lo publicó Shogakukan en febrero de 2015. El volumen no tiene contenido extra.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 26 abril, 2017 por en Kyouichi Nanatsuki, Manga, Norma, Shogakukan, Yang Kyung-Il y etiquetada con , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 234 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: