Cómic para todos

‘Flash. Carrera por la humanidad’, de Grant Morrison y Mark Millar

Editorial: ECC.

Guión: Grant Morrison, Mark Millar, Ron Marz y Chuck Dixon.

Dibujo: Paul Ryan, Ron Wagner, Pop Mahn, Joshua Hood, Paul Pelletier, Will Rosado y Ariel Olivetti.

Páginas: 336.

Precio: 31,50 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Diciembre 2016.

Viendo las carreras que han tenido Grant Morrison y Mark Millar, casi parece una anomalía que juntos se ocuparan de las aventuras de Flash durante un año a finales de los años 90. Y sin embargo, lo hicieron. Y lo hicieron bien. No es que removieran los cimientos del personaje, como sí han hecho con otros tantos personajes después de aquella etapa, pero sí que dejaron unos cuantos destellos notables. Lo curioso es que esos momentos destacables, y probablemente por eso podemos calificar a Morrison y Millar como autores especiales, llegan casi todos desde aspectos mil veces transitados. Para muestra, la historia que da título al volumen, Carrera por la humanidad, en la que unos seres alienígenas obligan a Flash a competir con el destino del mundo en juego. Suena a algo conocido, ¿verdad? A muchas cosas, en realidad. Y sin embargo, Morrison y Millar le dan un toque especial haciendo que el competidor de Wally West sea, nada más y nada menos, que su amigo imaginario de la infancia. Tal cual. Así son estos dos escritores, que sacan petróleo de lo que otros solo conseguirían situaciones discutibles. Y por eso, sin ser la octava maravilla del mundo, su Flash funciona tan bien, porque explora el lado más superheroico pero también el más humano, las hazañas más bestiales y situaciones tan cotidianas como una pierna rota.

Morrison y Millar escriben toda la etapa de forma conjunta salvo el tramo final, El Flash oscuro, de la que se ocupa el segundo en solitario. La clave, en todo caso, la ofrece el propio Millar en la historia que cierra el libro, en la que él mismo se coloca como personaje, hablando con Flash para idear cuál va a ser la siguiente historia que escriba. Y es que esta etapa apela a eso, a la normalidad. Por eso es tan importante el papel que juega Linda, la novia del protagonista. Por eso es tan trascendente que resolviendo una situación extrema Flash salga herido en las dos piernas. O por eso, aunque sea la historia más anodina de todo el libro (algo que además se nota por ser un crossover que no escriben en su totalidad Morrison y Millar), tiene cabida entre sus heroicidades, que Wally se coja unas vacaciones en un crucero con los nuevos y jóvenes Green Lantern y Green Arrow, como si el tebeo quisiera ahí rebajar el tono trascendente al que Millar se entrega definitivamente cuando Morrison deja la serie. Salvo en ese interludio, que no aporta más que acción por la acción, los escritores sí que saben utilizar al elenco de secundarios, casi todos ellos llamados Flash en uno u otro momento de la historia, y eso es lo que permite además que el final de esta etapa tenga un componente emocional tan marcado.

Sí que hay un punto flaco evidente en esta etapa, y es el aspecto gráfico, en el que no hay una autoría tan marcada como en sus guiones. Estamos muy acostumbrados a ver en los tebeos que firman Morrison y Millar a dibujantes que marcan época, y eso, por desgracia, no lo encontramos en Carrera por la humanidad. Los diferentes dibujantes que desfilan por la serie cumplen, pero lo hacen sin grandes alardes. Paul Ryan aporta un nuevo traje para Flash cuando necesita una armadura que permita a sus maltrechas piernas desplegar todo el poder del héroe, Ron Wagner es quien más y mejor puede jugar con los efectos lumínicos y visuales de los poderes de Flash en Carrera por la humanidad, y Pop Mhan cuenta con el caramelo del Flash oscuro, una criatura siniestra con la que compensa algún que otro problema en la anatomía de sus personajes más normales. Esos son los puntos más destacables del dibujo, no hay muchos más, de lo que se deduce que esta etapa no pasará precisamente a la historia por su trabajo visual. Pero sí en sus historias, aunque sea por su solvencia. Porque, en el fondo, no es fácil escritor historias sobre el velocista, y este año que Morrison y Millar pasaron junto a Wally Wets sí que aguantó bastante bien en su momento, y sigue aguantando aún leído con dos décadas de distancia.

El volumen incluye los números 130 a 141 de The Flash, el 96 de Green Lantern, el 130 de Green Arrow, The Flash 80 Page Giant y JLA: Secret Files, publicados originalmente por DC Comics entre octubre de 1997 y septiembre de 1998. El único contenido extra son las portadas originales de Steve Lightle y Rodolfo Damaggio.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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