Cómic para todos

‘Yo, gorda’, de Meritxel Bosch

Editorial: La Cúpula.

Guión: Meritxel Bosch.

Dibujo: Meritxel Bosch.

Páginas: 144.

Precio: 20,50 euros.

Presentación: Rústica con solapas.

Publicación: Marzo 2017.

Hay una definición espléndida de Yo, gorda en la solapa interior del libro. Es una confesión autobiográfica que hace su autora, Meritxel Bosch, sobre los trastornos alimentarios que ha padecido toda su vida y, sobre todo, de las causas. Y esa confesión va mucho más allá de lo que plantea el título de la obra, que probablemente muchos pensarán que se trata de un (nada simple) conflicto con la báscula dentro de una sociedad que, queramos o no, penaliza a quienes se salen de los cánones de belleza, y con mucha más fuerza además si se trata de una mujer. Lo que realmente impacta de Bosch no es solamente eso, sino la relación que se traza entre ese desafío a la belleza establecida en la sociedad y el maltrato psicológico al que va asociado. Con ese planteamiento, podría haber sido una denuncia, pero, efectivamente, mucho más una confesión. Es un grito, pero no uno de rebelión sino uno íntimo. Es el que daríamos en la soledad de un rincón privado, y no en el que se escucharía en un lugar público. Y eso, al margen de cualquier otra valoración, es de una valentía tan grande que hay que aplaudirlo. Puede que su resolución feliz llegue de una manera quizá un poco rápida, pero se acepta porque ese grito, además, quiere ser un mensaje que probablemente pueda ayudar a quienes vivan situaciones parecidas.

Si la inmensa valentía que emana es el gran argumento de Yo, gorda para convencer, y no ya como confesión sino directamente como novela gráfica, es verdad que en algunos momentos le falta algo de ritmo. Puede formar parte del plan de la autora precisamente porque se trata de ver el agobio psicológico al que se ve sometida la autora y protagonista desde que es muy pequeña, pero hay alguna reiteración que se podría haber evitado para que hubiera algo más de agilidad, que, eso sí, se ve con el paso del tiempo, por el salto del colegio al instituto, de ahí a la escuela de dibujo o por la presencia de nuevos personajes como Tomás, el profesor del que se acaba enamorando. Ese puede ser el único punto mejorable de un buen relato autobiográfico, que pone el énfasis en que es el entorno social en el que vivimos el que, muchas veces, determina nuestros comportamientos. Bosch, en todo caso, consigue que todas esas sensaciones se transmitan a través de los personajes, a través de ella misma como narradora y protagonista absoluta, pero también a través de los secundarios que se cuelan en la trama, en especial los padres, lo que acaba dando sentido a la página final del libro, la culminación del final feliz que propone el capítulo final pero también el reconocimiento de lo duro que es realizar confesiones de este calibre.

Bosch es una autora de trazo desenfadado y cercano, nada realista, y eso, casi contra pronóstico no solo no juega en contra de la historia, que pretende ser algo palpable, cercano y con lo que se pueda sentir empatía, sino que se colocar a favor de corriente. Los personajes funcionan muy bien en esa esfera, y la más que llamativa paleta de color con la que la autora da vida a esta autobiografía acaba siendo la base esencial para entender el giro que pega la historia en los momentos más dramáticos, que es cuando más se luce ella misma como ilustradora. Cuando las dudas terminan de acechar a la protagonista, cuando el miedo al rechazo es más grande, cuando toma decisiones tan drásticas como peligrosas, es cuando la obra adquiere un tinte más complejo en lo visual. No quiere decir que no tenga muy buenas decisiones antes, pero sí es ahí cuando se comprende el efecto que causan las ilustraciones, mucho mayor del aspecto sencillo por el que apuesta. Imposible no destacar también las formidables ilustraciones que abren cada uno de los capítulos de la obra, y que quien podrían ser un resumen emocional de la misma. Porque Yo, gorda es justo eso, un viaje emocional, sincero y directo, sin tapujos y sin autocensuras. Y eso hace que estemos ante un tebeo que merece la pena recomendar a quien viva en situaciones parecidas a las que se narran.

El volumen no tiene contenido extra.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 20 abril, 2017 por en Cómic, La Cúpula, Meritxel Bosch y etiquetada con , .

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