Cómic para todos

‘Nave prisión’, de Bruce Jones y Esteban Maroto

Editorial: Planeta Cómic.

Guión: Bruce Jones.

Dibujo: Esteban Maroto.

Páginas: 120.

Precio: 18,95 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Marzo 2017.

Abrir las páginas de Nave prisión es adentrarse en un cómic diferente, añejo pero nunca viejo, un despertador de la nostalgia, de aquella época en la que las revistas eran el formato predominante y la ciencia ficción protagonizada por mujeres increíblemente bellas una costumbre con la que pasárselo realmente bien. Hablamos de 1984, hablamos de Esteban Maroto, y eso es algo que siempre va a tener ganado un rinconcito de nuestro corazón comiquero por muchos años que pasen y por mucho que pueda cambiar el medio. Nave prisión es un deleite absoluto de principio a fin, para nuestros sentidos especialmente, y eso es mérito del excepcional ilustrador que es Maroto, incluso aunque sea una historia que le llegó ya escrita y sin posibilidad de influir en su relato. Pero también es un buen relato de ciencia ficción, porque Bruce Jones sabe aprovechar una estructura aparentemente sencilla para conseguir algo más en sus actos finales. El escapismo no es nada fácil de hacer y Jones y Maroto nos recuerdan, con esta fantástica propuesta, que antes se hacía de una forma espléndida, en un espléndido blanco y negro que nunca marcaba límites a la imaginación, para ser leída por entregas como entonces o para que, con los años, con recopilatorios como este libro, las disfrutáramos de una sola sentada.

La ciencia ficción aventurera requiere de tanto talento como la ciencia ficción más dura. Jones se entrega a la tarea y firma un relato muy bien construido, sin pretensiones de cambiar el género pero sabiendo jugar con todos los elementos que pone en la propuesta. Una protagonista sensual y atlética que acabará propiciando desnudos y escenas de sexo; una misión clara, detener a los presos fugados de una nave de transporte porque es la única manera de que nuestra involuntaria heroína siga con vida; mundos fantásticos, a cada cual más imaginativo pero con una mención especial para Delta 7; y una historia de fondo que se va cociendo a fuego lento y que acaba propiciando un espléndido final. Jones cuadra muy bien todo lo que propone y es tremendamente fácil encontrar un vínculo emocional con la lucha por la supervivencia de la protagonista, la guardián Faye, en sus charlas con esa presencia sin rostro que es Base Uno, y en cada uno de los mundos que le toca visitar para cumplir con su misión. Claro que hay ingenuidad en la historia y que, obviamente, contar con una protagonista tan abiertamente sexual es un juego que estaba mejor visto en los 80 que en nuestros días, pero que, no se puede obviar, forma parte de una forma de entender la ciencia ficción desde que Barbarella llegó a nosotros.

Pero, claro, con estas premisas, es evidente que estamos ante una obra que entra por los ojos. Con Esteban Maroto, además, ese es un propósito tremendamente fácil. Su dominio de la anatomía, masculina y femenina, de la tecnología más atractiva de la ciencia ficción, y de los más cambiantes escenarios hace que Nave prisión sea una gozada visual ya desde la primera página. Con un trazo fino, con una imaginación desbordante y con una belleza plástica que se ve no solo en las formas sino también en el movimiento (fino y elegante en el caso de Faye, mucho más rudo en los convictos a los que tiene que dar caza), Maroto también destaca en algo que un cómic de esta naturaleza necesita, y es el dominio absoluto del blanco y el negro. Y eso tiene su dificultad, sobre todo cuando se apuesta mucho más por el blanco que por el negro. Las sombras suelen facilitar el trabajo, pero Maroto apuesta por una claridad poco frecuente, y eso, en realidad, lo que hace es demostrar el trazo tan maravilloso que tiene y la utilidad de los negros de manera narrativa y espectacular cuando realmente los tiene que usar. Nave prisión es, por eso, una maravillosa pieza nostálgica que nos hace sentarnos en una máquina del tiempo, volver a los años 80 y disfrutar como probablemente solo se podía hacer en aquella década tan maravillosa para el entretenimiento.

Nave Prisión se publicó originalmente en la revista 1984 en 1981. El contenido extra es una introducción de Esteban Maroto.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 19 abril, 2017 por en Bruce Jones, Cómic, Esteban Maroto, Planeta DeAgostini y etiquetada con , , .

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