CÓMIC PARA TODOS

‘Clase letal’ 4, de Rick Remender y Wes Craig

Editorial: Norma.

Guion: Rick Remender.

Dibujo: Wes Craig.

Páginas: 120.

Precio: 16,50 euros.

Presentación: Rústica.

Publicación: Febrero 2017.

Esto es un clímax. El cuarto volumen de Clase letal, fin de una primera fase de la serie, es un auténtico clímax. Es todo lo que se puede pedir de un último acto de una historia. Si hasta ahora Rick Remender y Wes Craig habían convencido sobradamente con esta historia de jóvenes conflictos aprendiendo a ser asesinos en una escuela clandestina, lo que vemos en este cuarto volumen es deslumbrante. Es acción pura y dura. Es una ausencia de límites de todo tipo absolutamente bestial. Es el colofón perfecto a una de las series más políticamente incorrectas pero a la vez serias y trascendentes que hemos podido leer en los últimos tiempos. Es una locura incontrolada, pero una que al mismo tiempo podemos creernos sin ningún problema, una vez que nos hemos adentrado en este violento universo de Remender, que añade una pica más a su visión truculenta, turbia y oscura del ser humano. Y todo tiene un ritmo tan frenético que casi no da tiempo a asimilar la enorme cantidad de cosas que pasan en las páginas de esta especie de número final que en realidad no lo es, porque la serie continua, pero que casi tendría que serlo. Lo que está claro es que se cierra una etapa y se hace de una manera impresionante, coronando de la mejor manera posible todas las expectativas que ha levantado Clase letal hasta este punto.

Ya no estamos en el momento de las presentaciones ni en el de las explicaciones. Lo que Remender nos brinca en este número es el examen final de curso. Y el objetivo, más que sobrevivir, es asesinar a los demás. No se trata de que solo quede uno, sino de que los chivatos, los que han vulnerado las normas de esta extravagante escuela, suspendan con estrépito. Y eso, en Clase letal, solo puede significar una cosa, una muerte dolorosa y espectacular. De esas hay muchas en estas páginas, con la ausencia de contención ya habitual y, si cabe, dejando todavía más boquiabierto al lector por la forma en la que llegan esas situaciones, desde la primera secuencia (en la que, sí, aparecen, aparece un escuadrón de animadoras en patines y usando como armas pompones con cuchillas, ese es el nivel de excentricidad que plantea Remender) hasta el asombroso y contundente final. No parece exagerado decir que es el tebeo más salvaje que ha escrito nunca Remender, y que esa ausencia de límites, en lugar de descontrolar por completo la historia, acaba siendo el final más adecuado para todo lo que hemos leído hasta ahora. Porque todo cuenta. Todos los personajes han pasado por un aprendizaje vital que explota aquí de una manera brillante, decidida y valiente, sin concesión alguna a lo previsible.

Y como todo se desboca, Wes Craig nos hace disfrutar de una manera impresionante. Su narrativa es formidable, sabe componer páginas para que el impacto sea siempre sobresaliente, se maneja muy a gusto con las sombras pero también con el movimiento, y firma unos números a los que muy pocas pegas se les pueden poner. Y eso tiene mérito, porque tenemos sobre el papel a un número de personajes muy elevado, todos con un papel que jugar en esta incontrolable batalla final, y todos perfectamente reconocibles, incluso aunque el lector decida seguir el ritmo que imponen Remender y Craig y casi vuelve por encima de las palabras para que sea la imagen la que forme su primera impresión en la mente. Así de bueno es Craig, que sus dibujos desprenden un carisma y una sensación de movimiento bestiales, y que además sabe utilizar el color para que flashbacks y otros momentos del relato cobren una personalidad muy definida y natural. Número a número, Clase letal ha ido subiendo las apuestas y al alcanzar este momento climático se comprende, ya sin ningún género de dudas, que todo tenía un sentido. Que la violencia, aún descarnada, no era gratuita, sino parte esencial de un universo que solo se entiende con este salvajismo primario que se desata en este apabullante desenlace.

El volumen incluye los números 17 a 21 de Deadly Class, publicados originalmente por Image entre diciembre de 2015 y junio de 2016. El único contenido extra son las portadas originales de Wes Craig.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 6 abril, 2017 por en Cómic, Image, Norma, Rick Remender, Wes Craig y etiquetada con , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 243 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: