CÓMIC PARA TODOS

Entrevista con Edward Ross sobre ‘Filmish. Un viaje gráfico por el cine’

Por aquí, a todos nos encantan los cómics. Y a todos nos encanta el cine. Filmish. Un viaje gráfico por el cine (aquí, su reseña), de Edward Ross, nos ofrece algo bastante diferente de lo que podríamos esperar, porque estamos hablando de un ensayo, algo que no es nada común en el cómic. Esa es la razón que nos llegó a hablar con Edward Ross sobre su libro, sobre las películas y sobre el modo que escogió para unir estos dos mundos en Filmish. Esto es lo que nos ha contado sobre su libro.

¿Qué te hizo diseñar este viaje como un ensayo? No es una manera muy común de hablar en un cómic…

Cuando acabé la Universidad, quería encontrar una manera de seguir hablando sobre cine del mismo modo en que lo hacía allí. Disfrutaba mucho con las ideas que encuentras en ensayos sobre cine y libros académicos, pero tenía la sensación de que las buenas ideas quedaban enterradas en un lenguaje académico muy complicado. Así que cuando me vino la idea de Filmish fue la oportunidad de llevar esas ideas a un público más amplio, y usar el formato del ensayo pero manteniendo las cosas fáciles y comprensibles para ese público más amplio. Filmish nació como una serie de cómics cortos autopublicados que vendía en un cine local. En aquel entonces era mucho más como un ensayo, y para el libro intenté simplificar su lectura. Creo que también es importante tener a una persona que presente los argumentos directamente, nos recuerda que que esta es una manera de interpretar estas películas y que nuestra relación con los filmes puede ser muy personal.

¿Crees que este es un libro para aprender sobre cine, para lectores que ya saben mucho sobre las películas o para todo el mundo?

Espero que sea un libro para todo el mundo el que le interese el cine. Hay dos grandes temas en el libro. El primero es que son posibles interpretaciones diferentes para una misma película, incluso si lo que tú entiendes en la película no es lo que opina el director. En el libro hablo de interpretaciones LGTB de películas como una forma de que el público LGTB se viera en pantalla en épocas en las que esas representaciones sencillamente no se permitían en Hollywood. Esas interpretaciones las hubieran rechazado los cineastas, pero para aquellos espectadores suponía una gran parte de su disfrute de la película. El otro mensaje que quiero que extraiga la gente es que tener un ojo crítico sobre lo que consumimos es increíblemente importante. No existe el entretenimiento apolítico. Todo lo que creamos y todo lo que consumimos como lectores y espectadores está influenciado por la política de la gente que lo crea y por la cultura en la que existe. Así que es importante tener la mente abierta cuando vemos películas, siempre preguntarnos cuál es la postura ideológica de una película, y si estamos de acuerdo o no con ella. Si lo vemos sin ese pensamiento crítico, nos arriesgamos a absorber esos puntos de vista sin darle más vueltas. Si aspiramos a una sociedad más igualitaria y justa, una parte de eso es enfrentarse a películas que marginan a ciertos grupos o les tratan de manera injusta.

El ojo, el cuerpo, la arquitectura, el tiempo, la voz y el lenguaje, la ideología y la tecnología. ¿Por qué elegiste estos elementos para el libro?

Hay muchísimos libros de cine que te cuentan una historia cronológica del cine. Es una historia asombrosa, pero es un camino muy transitado. Para Filmish quería explorar temas que me fascinaran y que me permitieran reunir películas a lo largo de la historia del cine y de todo el mundo. Aunque el cine nos llegó de manera cronológica, en la era en la que vemos películas en streaming y con DVDs asequibles ya no consumimos cine de esa manera. Yo coloco con facilidad un filme negro de los años 40 seguido de un thriller norcoreano de la pasada década, y me gusta como esas yuxtaposiciones crean una nueva relación entre las películas y estimulan nuevas conexiones en el cerebro. De todos modos, lo que quería era llevar al lector en un viaje, así que intenté seguir el camino que tomamos como espectadores en una película: empezando por nuestros propios cuerpos viéndola a través de los ojos, después deslizándonos en los cuerpos de los personajes en la pantalla con los que conectamos. Desde ahí, nos relacionamos con el aspecto y el tiempo en la pantalla, antes de que lentamente comprendamos la historia y la ideología de la película según esta avanza. La tecnología parecía una buena manera de finalizar el libro, echando la vista atrás, al nacimiento de la historia del cine, y al futuro.

¿Y qué queda para un segundo viaje gráfico por el cine? ¿Dejaste algo fuera mientras preparabas el libro o es exactamente como querías que fuera desde el principio?

Estoy más que convencido de que hay margen para futuros viajes por el cine. Tengo ideas de sobra para otros dos libros, así que si hubiera suficiente interés yo tendría al final la suerte de hacer una trilogía de estos libros. Estos intentarían tomar un camino diferente por el cine, y sería interesante ver qué ruta descubrirían.

¿Cuánto tiempo pasaste documentándote para el libro y cuánto realmente haciéndolo? ¿Disfrutaste de esas dos fases al mismo nivel?

Filmish me llevó más o menos diez meses de escritura y otros diez meses de dibujo, y son experiencias muy diferentes. Desde luego disfruté del descubrimiento que hay en la escritura, investigando en libros, encontrando interesantes artículos académicos que me ofrecían una forma nueva de mirar a películas que ya me entusisamaban. Es un proceso bastante orgánico, ya tenia un plan de lo que quería que apareciera en un capítulo, pero tenia mucho espacio para descubrir nuevas ideas o cambiar el camino si así lo quería. Dibujar es una experiencia completamente diferente. En ese momento podía poner música o podcasts, sentarme y trabajar en el libro de una manera más regular. La escritura puede suponer un choque contra un muro o encontrar callejones sin salida, e implica mucha reescritura. Pero dibujar es un proceso mucho más entretenido y predecible, sé más o menos cuántas páginas puede hacer en un día y es más fácil cumplir los objetivos.

¿El blanco y negro es elección tuya o es algo que decidió tu editorial?

Los números originales de Filmish, los autopublicados, ya eran en blanco y negro. Cuando llegó el momento de hacer el libro, sí que sugerí la idea de hacerlo en color, pero al final decidimos optar por el blanco y negro. Creo que el blanco y negro aporta mucho estilo al dibujo y nos permite centrarnos un poco más en las ideas que el libro expresa. Dicho esto, se pueden expresar muchas ideas a través del color, y hay muchas películas que expresan temas y emociones usando el color. Sería bueno poder utilizar el color en un futuro libro, si es posible.

Creo que tus apariciones en el libro como algunos personajes de cine son bastante divertidas. ¿Cómo decidiste cuándo aparecer así o simplemente como tú mismo?

El riesgo de presentar estas ideas complejas con la forma de un ensayo es que van a acabar siendo secas y aburridas. Por momentos mi escritura sigue siendo bastante compleja, incluso cuando he intentado simplificar las cosas para que se entiendan lo mejor posible. Así que añadir humor y ligereza es bastante importante. Puede que no tenga mucha lógica en por qué y cuándo me pongo yo mismo en escena, tiendo a pensar simplemente que es divertido verme, por ejemplo, como Yoda o Brundlefly. Creo que esas interacciones con las películas también hablan de nuestras relaciones con ellas, una película que realmente nos llega tiene la capacidad de dejarnos una impronta y convertirse en parte de lo que somos. Así que verme en la piel de esos personajes o existir en escenarios de cine refleja el hecho de que esas películas han tenido un impacto en mi vida.

No te voy a pedir que me digas tu película favorita, es algo imposible decir solo una… Pero si tuvieras que hacer una lista de cinco películas que representara un auténtico viaje por el cine, ¿cuáles escogerías?

Como he dicho antes, mis viajes a través del cine nunca han sido cronológicos. Así que en mi viaje personal a través de la vida puedo destacar varias películas que me ayudaron a dar forma a la persona en la que me he convertido y a la vida como me ha venido. Como dices, es imposible dar una favorita, y algunas de estas películas significan para mí ahora mismo algo menos de lo que lo hicieron entonces. Creo que mi viaje comenzó con Indiana Jones, con En busca del Arca perdida, que probablemente fue mi primera obsesión cinematográfica. Despertó mi amor por el cine y me hizo imitar las aventuras de Indiana en mis juegos infantiles y después lanzó el sueño de convertirme en cineasta. Desde ahí, la obsesión creció lentamente. Según crecía, mis padres me enseñaron la gran variedad que hay en el cine mundial. Después de años de blockbusters de Hollywood, una de las primeras películas que me hizo ver un mundo que nunca había visto en el cine fue El odio. El espíritu independiente y de bajo presupuesto de aquella película me inspiró según iba aumentando mi creatividad. Como adolescente, añado dos películas que creo que representan bien aquella etapa. Vi un pase nocturno en televisión de Zombi, de 1978, cuando tenia 14 años, y se quedó grabado a fuego en mi memoria. Es una película que capta perfectamente la sensación de desesperación y pavor que aumentó por el hecho de que la vi de madrugada, según estaba más y más cansado. Después, diría que Magnolia tuvo un gran impacto. Una película completamente diferente, pero parecida por su visión libre, con una fuerte sensación del espacio y del tiempo que adore. Y finalmente escogería Hierro 3, de 2004, un drama magistral de Corea del Sur que descubrí estando en la universidad. Despertó mi interés en el cine surcoreano, y me inspiró para escribir sobre las películas de este país en la universidad. De alguna manera, sin aquella película no habría un Filmish. Reavivó mi interés en el cine en un momento en el que estaba menguando, y me condujo a un camino cinéfilo interesante que culminó en mi disertación sobre terror y comida en el cine asiático, y finalmente en la creación del primer número de Filmish.

Y para finalizar, ¿tienes en mente otras formas de hablar sobre cine a través del cómic? ¿Podemos esperar algún libro como este en el futuro?

Como he dicho antes, tengo ideas para otros dos libros de Filmish en el futuro. Con estos libros, quiero explorar algo más de la existencia humana y de nuestra relación con el mundo con nos rodea, como las representación de la naturaleza y el clima en la pantalla.

Y aunque no sea sobre cine, ¿estás trabajando ahora mismo en otra novela gráfica?

Ahora mismo estoy trabajando en mi próxima novela gráfica. La editorial todavía no la ha anunciado, pero va a ser una continuación sobre lo que hice en Filmish. La verdad es que disfruto mucho de este formato, ¡espero poder usarlo más en los próximos años!

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Around here, we all love comics. And we all love movies. Filmish: A Graphic Journey Throguh Film (here‘s the review in Spanish), from Edward Ross, offers something quite different from expected, because we are talking about an essay, something quite uncommon in comics. That’s the reason that moved us to talk with Edward Ross about this book, about movies and about the way he chose to unite these two worlds in Filmish. Here’s what he told us about his book.

What made you desing this journey as an essay? It’s not a very common way to talk in a comic…

When I finished university I really wanted a way to continue talking about film in the way that I had there. I had really enjoyed the ideas that you find in film essays and academic textbooks – but I felt that the cool ideas were always buried in very difficult academic language. So when I came up with the idea of Filmish, it was a chance to bring these ideas to a wider audience, and to use an essay format, but while keeping things easy to understand and accessible for a wider audience. Filmish started life as short self-published comics that I sold at the local cinema. Back then it was definitely much more like an essay, and for the book I tried to make it a lot more easy to read. I also thought it was important to have a person presenting the arguments directly to us – it reminds us that these are just one way to interpret these films, and that our relationship with movies can be very personal.

Do you think this is a book to learn about movies, for readers who already know a lot about them or for everybody?

I hope that this is a book for everybody with an interest in film. There are two main themes in the book. The first is that multiple interpretations of a single film are possible, even if your understanding of the film is not the one endorsed by the film-maker. So in the book I talk about LGBT interpretations of films being a way for LGBT audiences to see themselves on screen at times when those representations were basically not allowed by Hollywood. These were interpretations that might have been resisted by the film-makers, but for those viewers were a huge part of their enjoyment of the film. The other message I want people to take away is that having a critical eye of the media we consume is incredibly important. There is no such thing as apolitical entertainment. Everything we create and everything we consume as readers and viewers is influenced by the politics of the people who create it, and the culture that it exists in. So, it’s important to have an open mind when we watch movies – always asking ourselves what the movie’s ideological stance is, and whether we agree with it or not. If we watch uncritically, we risk absorbing these world views without any thought. If we are hoping for a more equal and fair society, a part of that is to challenge movies that marginalise certain groups or treat them unfairly.

The Eye, the body, architecture, time, voice and language, ideology and technology. Why did yoy choose those elements for the book?

 There are plenty of film books out there that give you a straightforward history of the cinema. It’s an amazing story, but a path well walked. For Filmish, I wanted to explore themes that fascinated me, and that would bring together movies from across film history and from across the world. While film came to us chronologically, in the era of instant streaming and cheap DVDs, we don’t consume movies that way any more. I’ll quite easily put on a film noir from the 1940s followed by a a South Korean thriller from the last decade – and I like the way these juxtapositions create new relationships between movies and spark new connections in the brain. I still wanted to take the reader on a journey though, so I tried to replicate the journey we take as viewers into the movie: starting in our own bodies viewing through our eyes, then slipping into the bodies of onscreen characters who we relate to. From there we come to relate to the space and time of the screen space, before slowly coming to understand the story and ideology of the film as the movie progresses. Technology seemed like a nice way to end the book – looking back to the beginning of film history and on to the future.

And what’s left for a second graphic journey throug film? Did you left behind something while preparing the book or is it precisely as you wanted from the beginning?

I think there’s definitely space for future journeys through film. I’ve already got enough ideas for another two books, so if there’s enough interest I might be lucky enough to have a trilogy of these books by the end. Future books would try and take a different path into film, and it will be interesting to see what a new route would uncover.

How much time did you spend researching for the book and how much doing it? Did you enjoy at the same level those two phases?

Filmish took around ten months to write and ten months to draw and they’re very different experiences. I really enjoy the discovery involved in writing – digging into library books and uncovering interesting academic articles that offer me a new way to look at a movie I already love. It’s quite an organic process – I already have a plan for what I want to feature in a chapter, but I have lots of room to discover new ideas or change course if I want to. Drawing is a completely different experience. I can finally turn on some music or podcasts, and sit and chip away at the book in a much more regular manner. Writing can hit me with blocks or dead-ends, and involves a lot of redrafting. But drawing is a much more leisurely and predictable process – I know roughly how many pages I can do in a day, and it’s much easier to stay in target.

Is black and white your choice or it was something given from your publisher?

The original self-published Filmish issues were black and white. When it came time to do the book I did suggest the idea of it being in colour, but in the end we decided to go for black and white. I think the black and white look brings a lot of style to the picture, and allows us to focus a bit more on the ideas the book is expressing. That said, a lot can be expressed through colour, and there are some amazing movies that use colour to express themes and mood. It would be good to use colour in a future book, if possible.

I think it’s kind of funny your appearances in the book as some movie characters. How did you decide when to appear like that or just as yourself?

The risk with presenting these complex ideas in an essay form is that it’s going to end up being very dry and dull. At times my writing is still quite complex, even when I’ve tried to make things as easy to understand as possible. So, adding humour and lightness to that is really important. There’s maybe not that much logic as to why and when I put myself in the scene – I tend to just think it will be funny to see myself as, for example Yoda or Brundlefly. I think these interactions with the movies also says something about our relationship with movies – a movie that really touches us has that ability to imprint itself on us, and become a part of who we are. So, seeing me inhabit these characters or exist in these movie spaces, reflects the fact that these movies have had an impact on my life.

I’m not going to ask you for your favorite movie, it’s kind of imposible to say just one… But it you have to make a list of five which represent a real journey throug film, which ones would you choose?

 As I said before, my journeys through film are never chronological. So on my personal journey through life, I can pinpoint some movies that helped shape the course of who I would become, and how my life would play out. As you say, it’s impossible to give a favourite, and some of these movies mean less to me now that they did then. I think my journey began with Indiana Jones and the Raiders of the Lost Ark, which was probably my first movie obsession. It sparked my love of cinema and set me off wanting to replicate Indiana’s adventures in childhood play and with the dream then of becoming a film-maker. From there the obsession slowly grew. As I got older, my parents exposed me to a huge variety of world cinema. After years of Hollywood blockbusters, one of the first to show me a world I hadn’t seen on film before was La Haine – I realised then that movies could really be about important social issues. The low budget, independent spirit of that movie also inspired me as I became more creative.As a teenager, two films I think best represent that era. I caught a late night TV screening of Dawn of the Dead (1978) when I was about 14 which really burned into my memory. That’s a film that perfectly captures a sense of despair and dread which was made even better by the fact it was on late at night as I grew more and more tired. Then, I’d say Magnolia had a huge impact. A completely different movie, but similarly an uncompromising vision with a really strong sense of timing and space which I adore. Lastly, I’d choose 3-Iron (2004), a masterly South Korean drama I discovered while at university. It kick-started my interest in South Korean cinema, and inspired me to write about South Korean movies at university. In a round-about way, without that movie, there would be no Filmish. It rekindled my interest in cinema at a time it was waning, and led me on an interesting cinematic journey that culminated in my dissertation on food horror in Far East Asian cinema and ultimately in the creation of the first issue of Filmish.

And the last question, do you have in mind other ways to talk about movies throug comic? Can we expect some other book like this in the future? 

As I mentioned, I do have ideas for another two Filmish books for the future. With these books I want to explore more of human existence and our realtionship with the world around us – such as representations of nature and weather on screen.

And even not about movies, are you working at the moment in another graphic novel?

I am currently working on my next graphic novel. It’s still not announced by the publisher, but is going to continue on from what I did with Filmish. I really enjoy this format, so hopefully I can do more in the years to come!

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Esta entrada fue publicada en 4 abril, 2017 por en Edward Ross, Entrevista, Inglés, Randon House Mondadori y etiquetada con , , .

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