CÓMIC PARA TODOS

‘La Visión 2. Poco mejor que una bestia’, de Tom King y Gabriel Hernández Walta

Editorial: Panini.

Guión: Tom King.

Dibujo: Gabriel Hernández Walta y Michael Walsh.

Páginas: 144.

Precio: 13,50 euros.

Presentación: Rústica con solapas.

Publicación: Febrero 2017.

Brutal conclusión de una serie aún más increíble. La Visión, con apenas dos volúmenes, ha alcanzado un estatus que para sí querrían otros muchos títulos. Y eso que la serie llegó sin hacer mucho ruido, sin ser uno de esos títulos que todo el mundo está esperando y de los que se hablan meses y meses antes de que aparezcan. Pero su primer volumen, Visiones del futuro (aquí, su reseña), planteó un escenario fascinante. Tom King y Gabriel Hernández Walta dieron en el clavo. Hicieron ciencia ficción pura y cómic de superhéroes del bueno, todo en uno. Asumiendo que esa entrada fue impresionante, faltaba un detalle: cuadrar el círculo, hacer que esta historia de la Visión fuera deudora de la tradición Marvel más arraigada y de la propia trayectoria del personaje. Dicho y hecho, King comienza este segundo y último número, Poco mejor que una bestia, haciendo que todo lo que hemos leído hasta este momento nazca de lo que ya conocíamos de la Visión en detalle, su relación con la Bruja Escarlata, germen hasta ahora de la tragedia de Wanda pero que nunca se había usado de esta forma con la otra parte. Ese número, uno de los mejores flashbacks de los últimos años, es el preludio a la confirmación definitiva de la brillantez de esta obra, con una resolución bestial, incisiva y, sobre todo, dramática. ¿Acaso no lo son todas las grandes historias de Marvel?

Casi parece mentira que La Visión haya sido una serie tan breve. King ha conseguido, en muy pocos números, trazar un relato brillante y casi perfecto, que no solo trata sobre la familia que conocemos desde la primera página, sino de todos los vínculos familiares que el personaje ha tenido hasta ahora. Wanda está en el centro de todo. Pero también Ultrón. Y eso da un papel esencial en la trama a Victor Mancha, hijo del propio Ultrón, que es quien acaba desencadenando el fascinante final de la serie. Puede que quienes busquen más cómic de superhéroes que ciencia ficción se sientan algo decepcionados por la forma en la que aparecen los Vengadores, de una manera mucho más fugaz de lo que seguramente podría haber sido. Pero es la que tiene que ser. Es adecuada, está muy bien medida. Porque es la Visión lo que importa. La serie va sobre él, sobre sus anhelos, sobre esa imposible conjunción entre los sentimientos y su ser mecánico, sobre el alma de la inteligencia artificial. Temas que no son nuevos, ni en la literatura de género ni en el cómic de superhéroes, pero que no han alcanzado un nivel tan sublime desde hace años. Y sí, todo esto lo hemos visto en dos volúmenes recopilatorios, en doce números americanos. King lo ha condensado para escribir uno de esos tebeos que merecen ser recordados para siempre.

Y Gabriel Hernández Walta lo ha culminado con un trabajo soberbio. Lo único reprochable a nivel gráfico, y ni siquiera hay razón para ello porque Michael Walsh hace un buen trabajo, es que Hernández Walta no se ocupa del primer número de este volumen, de ese flashback que repasa la relación entre Visión y la Bruja Escarlata. Y es que su dibujo es tan formidable que se le echa de menos, incluso aunque el cambio encaje precisamente por el tipo de número de que se trata, porque es su estilo el que define La Visión. Hernández Walta logra de nuevo algo que parece imposible, que es palpar los sentimientos de seres mecánicos. El clímax emocional que supone el final del número 10 es, sencillamente, antológico. Es la guinda para un trabajo impresionante que, como la propia historia de King, se mueve muy a gusto entre géneros, que plasma lo imposible con una normalidad que roza lo inquietante y que sabe adentrarse en terrenos muy íntimos desde personajes que a priori tendrían que situarse en las antípodas de la expresión emocional. Quien saliera maravillado del primer volumen de La Visión va a encontrarse una conclusión a la altura. Quien no leyera el primero, realmente necesita hacerlo para no perderse una de las obras más valientes, complejas y redondas que ha tenido el cómic de superhéroes contemporáneo. Es un tebeazo.

El volumen incluye los números 7 a 12 de The Vision, publicados originalmente por Marvel Comics entre julio y diciembre de 2016. El contenido extra lo forman las portadas de Mike Del Mundo, una introducción de Bruno Orive y un portafolio sobre el proceso de creación de la serie comentado por Tom Kingh y Gabriel Hernández Walta.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 29 marzo, 2017 por en Cómic, Gabriel Hernández, Marvel, Michael Walsh, Panini, Tom King y etiquetada con , , .

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