CÓMIC PARA TODOS

‘Segmentos’, de Richard Malka y Juan Giménez

Editorial: Norma.

Guión: Richard Malka.

Dibujo: Juan Giménez.

Páginas: 152.

Precio: 29 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Diciembre 2016.

Por mucho que la portada de Segmentos anuncie que estamos ante una edición integral, lo cierto es que lo que realmente tenemos entre manos es una historia inacabada. Sí incluye todo lo que se ha publicado hasta ahora en el mercado francobelga por parte de Glénat, pero el tercero de esos álbumes acaba con un cliffhanger en toda regla que invita a pensar que todavía hay mucho por leer. El problema es que ese tercer álbum apareció en 2014 y no hay noticias sobre una posible continuación. Con esa incertidumbre, es difícil hacer una valoración fiable de Segmentos, sobre todo porque ese tercer álbum, Neo-Esparta, es probablemente el menos interesante de los tres, el más alocado y peor justificado, sobre todo porque estamos hablando de una historia de ciencia ficción que plantea el final de la humanidad. Sin saber si este se produce o cómo se va a evitar, ¿cómo tener la certeza de que lo que hemos visto es tan sobresaliente como parece por momentos? Porque esa es la sensación que se tiene con Lexípolis y Voluptide, las dos primeras partes de esta historia, que plantean un escenario futurista en el que los seres humanos se clasifican según su personalidad para evitar todo tipo de enfrentamientos. Loth, designado como guerrero, y Jezréel, condenada a dar placer carnal, romperán esa sociedad de castas y lucharán por salvar a la humanidad.

Segmentos no trata de ser una ciencia ficción rompedora, sino más bien una que sabe beber con inteligencia de muchas fuentes diferentes. Richard Malka construye un universo atractivo y simpático, con elementos reivindicativos constantes (y ahí destaca con fuerza el pensar feminista y liberado de Jezréel) y una trama que guarda sorpresas, misterio y acción a partes igual. El marco es, en realidad, sencillo, pero al mismo tiempo eficaz, base perfecta para establecer una huida, la de los dos protagonistas, y después su salto al papel de héroes. Eso es lo que se ve en los dos primeros álbumes. El tercero es el que chirría ligeramente, porque se pierde en una competición a medio camino entre las luchas de gladiadores y prácticamente unos juegos olímpicos que, en realidad, poco importan para el desarrollo de la trama central. Malka domina mucho más el flirteo que hay entre sus dos protagonistas, en el que sabe introducir con habilidad a otros personajes, y también la trama más política que hay en Segmentos, la que aporta debate sobre el futuro de la humanidad, sobre las razones por las que está en peligro y la solución al problema de su inminente desaparición. Eso es lo que más y mejor engancha de la serie, y eso se pierde ligeramente en el tercer álbum, aunque el mencionado final abierto invita a pensar que todo puede cambiar si hay algo más.

El nombre de Juan Giménez no será nada extraño a los amantes de la ciencia ficción, no en vano es quien ha ilustrado La casta de los Metabarones de Alejandro Jodorowsky. Y quien recuerde ese trabajo, sabrá que el resultado de Segmentos es igualmente atractivo. El suyo es un dibujo que nos retrotrae a otra época, a otra forma de entender la ilustración de cómic que casi nos devuelve a los años 70, pero su dominio de la ciencia ficción es tan grande que eso es un arma a su favor. El Giménez de Segmentos es sugerente y espectacular, y funciona tanto en sus grandes planteamientos de ciencia ficción, en el diseño de sus escenarios y naves, en la forma en la que se van moviendo, como en el carisma de los personajes, desde la sensualidad de Jezréel al carácter más impetuoso de Loth, pasando por la planta de los Guías, los hombres y mujeres que defienden el segmentismo como la única forma posible de desarrollo de la civilización humana. El dibujo de Giménez es todo un choque para quien esté acostumbrado a la ciencia ficción más detallista, pero da gusto verlo, incluso cuando se ajusta a las influencias que le marca Malka con su guion. No es que sea la reinvención de nada, pero no se puede negar que tiene ritmo, imaginación e inteligencia para crear una historia que carece de final, haciendo que nos debatamos entre la pena por no tenerlo y la ilusión por esperarlo.

El volumen incluye los tres álbumes de Segments, Lexipolis, Voluptide y Neo Sparte, publicados originalmente por Glénat, en noviembre de 2011, el mismo mes de 2012 y febrero de 2014. El contenido extra son introducciones de Claude Lanzmann, Marek Halter y Philippe Val y las portadas originales de Juan Giménez.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 28 marzo, 2017 por en Cómic, Glénat, Juan Giménez, Norma, Richard Malka y etiquetada con , , .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 243 seguidores

Archivos

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: