CÓMIC PARA TODOS

‘Makoki. Fuga en la Modelo’, de Miguel Gallardo y Juan Mediavilla

24hb-111Editorial: La Cúpula.

Guión: Juan Mediavilla.

Dibujo: Miguel Gallardo.

Páginas: 80.

Precio: 12,50 euros.

Presentación: Rústica con solapas.

Publicación: Enero 2017.

En nuestros días, y al menos en lo que se refiere al plano cultural, tendemos a relacionar la nostalgia con productos amables, divertidos, simpáticos e imaginativos. ¿Pero qué pasa cuando la nostalgia se siente por un tebeo tan macarra como Makoki. Fuga en la Modelo? Pues que nos damos cuenta de que la nostalgia es algo muy amplio. Estamos ante una gozosa gamberrada, la que urden Miguel Gallardo y Juanito Mediavilla, una que, todo hay que reconocerlo, está muy anclada en la época en la que nació. No es hacer de menos a esta obra reconocer que, probablemente, muchos de los lectores que la acojan en nuestros días sin haber vivido aquella época o, al menos, sin saber qué clase de cómics se publicaban entonces en nuestro país, no la disfrutaran de la misma manera. Verán su humor chusco, sus personajes cutres, su crítica social macarra y políticamente incorrecta y se divertirán con la imaginativa reconversión del lenguaje para adaptarlo al que utilizaban los especímenes que se ajusten a los prototipos que usan los autores en aquellos turbios años 80 que nada tenían que ver con los campings, las bicicletas y los extraterrestres que nos contaba el cine americano y que hoy parecen la única imagen de aquella década. No, Fuga en la Modelo va de drogadictos, quinquis y personajes despreciables. Y a los que, pese a todo, se les coge cariño.

Hay que partir der una base muy clarificadora, y es que Makoki. Fuga en la Modelo apareció publicado por primera vez en El Víbora, una de las revistas más representativas del cómix underground español de los años 80. Con ese dato en mente, es más fácil asimilar el torrente de locuras que plantea Juan Mediavilla. ¿Y que plantea? El viaje de Emo, Cuco y el Niñato hasta más allá de nuestra frontera con África para buscar droga que luego vender en España. Todo de una manera muy cañí, muy cutre, muy chunga, muy propia de los entornos en los que disfrutaba el cómic social español de aquellos años. Y más que una denuncia, que algo de eso también tiene, Fuga en la Modelo es más bien una de esas locuras indescriptibles e inclasificables que, por motivos que probablemente nadie es capaz de entender, encantaban a lectores de toda clase en aquellos años. No quiere decir esta frase anterior que este no sea un buen cómic. Lo es. Pero analizándolo detenidamente, y de hecho tal y como reconoce Jordi Costa en el prólogo de esta edición llamada a ser la definitiva, es un tebeo que tiene poco de edificante, bordea el tono condescendiente con actividades delictivas y con el consumo de drogas y hasta convierte en héroes a quienes normalmente tendrían que ser los villanos. Hoy seguramente muchos se llevarían las manos a la cabeza leyendo esto. Entonces era divertido.

Igual es que los lectores tenían la mente más abierta que en estos tiempos, y que aceptaban con más facilidad cosas tan divertidas como esta y que apostaban por un estilo visual simple, que buscaba lo desternillante desde todos los puntos de vista posibles. Gallardo no se anda por las ramas. Sus personajes son tan claros como el slapstick por el que apuesta. Puro El Víbora, por cierto, con lo que la apelación a la nostalgia no solo procede de la historia de Mediavilla sino también, y quizá incluso por encima, por culpa del dibujo de Gallardo. Porque su caricatura no es como la de Ibáñez o la de Vázquez. La suya es una caricatura macarra, se ve y se nota desde la primera viñeta. Por mucho que nos empeñemos, este no puede pasar por un tebeo infantil en función del trabajo de su dibujante y eso es todo un elogio, porque sabe encontrar aspectos divertidos en lo que, de nuevo, tendría que ser algo que alejara al lector. Y no, Fuga en La Modelo es un tebeo desternillante, muy radical, que ya en su momento tuvo un éxito increíble para los parámetros en los que se movía (y, peor aún, se mueve hoy en día) y que hoy es un clásico a releer por parte de quienes lo incorporaron en el momento adecuado a su bagaje vital y a descubrir por parte de quienes se atrevan a aceptar este reto generacional que supone entender ahora lo que entonces causó tanto furor.

El contenido extra lo forman la introducción de Jordi Costa y una Breve guía jergal de la basca.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 9 marzo, 2017 por en Cómic, Juan Mediavilla, La Cúpula, Miguel Gallardo y etiquetada con , , , .

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