CÓMIC PARA TODOS

‘Nosotros, los muertos’, de Darko Macan e Igor Kordey

nosotros_los_muertosEditorial: ECC.

Guión: Darko Macan.

Dibujo: Igor Kordey.

Páginas: 224.

Precio: 25 euros.

Presentación: Cartoné

Publicación: Octubre  2016.

Si hay algo que parece evidente desde el principio es que Nosotros, los muertos es una obra extravagante y arriesgada, mucho más de lo que podría parecer, pensada para no dejar indiferente a nadie. El mismo punto de partida de la historia que ejecutan Darko Macan e Igor Kordey ya es razón suficiente para comprender esa valoración, pues hablamos de un mundo que nace de una ucronía inmensa con protagonismo inicial para una Europa de aspecto medieval que no ha evolucionado por la forma en la que la peste negra, en lugar de acabar con la vida de millones de personas, les ha infectado de tal manera que son zombis que se alimentan de carne humana. A eso se suma la invasión de una expedición inca, que busca la fórmula de la eterna juventud al otro lado del océano. Y el resultado es una serie que mezcla elementos de diversos géneros, incluso de distintas formas de entenderlos, para dar lugar a una historia complicada, con una conclusión bastante anticlimática para las fuerzas que Macan había puesto en movimiento y que destaca por su vocación transgresora en casi todo, especialmente en su interpretación de la historia y en la forma en la que se manifiestan aspectos como el sexo y la violencia sin olvidar que hablamos de culturas de hace muchos siglos pero que han vivido hasta alcanzar nuestros días.

Lo que está claro es que una obra que no va a dejar indiferente generará juicios muy distintos entre los lectores. Por eso es importante decir que estamos ante una obra valiente, porque tiene algo que mostrar por encima de lo que se vaya a decir de ella. Macan quería enseñar su mundo ucrónico. Quería hablar sobre la fe, sobre el ansia de poder y sobre cómo el entorno y los acontecimientos pueden cambiar incluso a las personas con mayor capacidad. El retrato es, por tanto, lo más importante de Nosotros, los muertos. Y es verdad que por el camino a Macan se le escapa el tener un protagonismo mucho más claro en algunos momentos. Porque, por ejemplo, la historia arranca con un cura europeo que hace frente a la peste negra, probablemente lo mejor de la serie por su narración en cuadros de texto, y el personaje desaparece hasta el final del primer álbum. O se introducen otros elementos de otras culturas que, al final, no tienen el protagonismo anticipado. La obra, en conjunto, queda por tanto algo descompensada, aunque sea también complicado no entrar en los debates y en los temas que plantea el escritor. En ese sentido, convence mucho más por lo que plantea que por lo que ejecuta, y se recuerda mucho más el escenario que nace de su imaginación, incluso momentos puntuales de estos cuatro álbumes, que la forma en la que resuelve la historia.

El dibujo de Igor Kordey tiene un pequeño contratiempo producto de la edición que nos ha llegado a España, y es su tamaño reducido con respecto a las medidas originales. La sensación de que a mayor tamaño las ilustraciones de Kordey habrían lucido mucho más es inevitable durante todo el tebeo. Eso, no obstante, no minimiza el efecto de su trabajo, cargado de detalle y con muchísima personalidad en la forma en la que dibuja los rostros, tanto en los vivos como en los no muertos. Si la mezcla de géneros funciona, si la percepción de la violencia es tan intensa (y no hablamos solo de sangre y asesinatos, también de la violencia verbal y física que se ejerce por medio del sexo), es precisamente porque el dibujo sabe transmitir todas esas impresiones y porque el uso del color es formidable incluso aunque haya cinco nombres diferentes detrás de esa imprescindible labor y que tanto resalta el dibujo de Kordey. Es arriesgado pensar en Nosotros, los muertos como una aventura steampunk, pero tiene algunos elementos que se emparentan con esa forma de entender la fantasía, y eso también lo entiende Kordey con notable acierto. Lástima que la obra no termine de dar un salto hacia adelante que podría haberla convertido en una historia de absoluta relevancia, pero su historia es muy atractiva.

El volumen incluye los cuatro álbumes de Nous, les morts, Les enfants de la peste, Le Continent cimitière, Le céleste empire y Les enfants d’Abel, publicados originalmente por Delcourt en abril, junio, septiembre y noviembre de 2015. El único contenido extra son las portadas originales de Igor Kordey.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 24 febrero, 2017 por en Cómic, Darko Macan, Delcourt, ECC, Igor Kordey y etiquetada con , , .

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