Cómic para todos

‘Jim Cutlass’ 2, de Jean-Michel Charlier, Jean Giraud y Christian Rossi

jim_cutlass_yermo_2015_2Editorial: Yermo.

Guión: Jean-Michel Charlier y Jean Giraud.

Dibujo: Christian Rossi.

Páginas: 176.

Precio: 35 euros.

Presentación: Cartoné.

Publicación: Marzo 2016.

Desde su primer álbum (aquí, su reseña) fue evidente que Jim Cutlass nació para romper todas las convenciones del género en el que parecía enmarcarse. Quizá por el mucho tiempo que transcurrió entre ese primer relato y sus continuaciones, lo que Jean-Michel Charlier, Jean Giraud y Christian Rossi acabaron finalizando fue algo completamente distinto de lo que cabía esperar. Este segundo volumen confirma lo que ya apuntaba el primer libro, que esto no es un western convencional. Pero, aún más, se convierte en algo completamente alejado, una historia de vudú en la que casi da igual el momento histórico en el que se desarrolla. Y eso, para qué negarlo, choca. No siempre para bien, aunque el ritmo es tan alto y el componente alucinógeno es tan impresionante que la lectura no se resiente, pero es verdad que la misma cubierta del libro nos invita a pensar en algo que, al final, no vamos a encontrar en las páginas de Jim Cutlass. No es una historia de pistoleros y recompensas, aunque algo de eso hay, sino una de fantasía, fantasía oscura además porque hay elementos muy turbios, empezando por el secuestro de Carolyn y la forma en la que es tratada por su captor, el intrigante Aligátor Blanco, un muy buen villano que incluso acaba robándole protagonismo a Cutlass, un héroe que ha ido difuminándose con el paso de las páginas.

Lo cierto es que el mismo hecho de que Jim Cutlass haya acabado en terrenos insospechados también contribuye a que cada vuelta de página pueda convertirse en una sorpresa. La historia, por su propia naturaleza, acaba siendo completamente impredecible. Lo es por el tono, por el escenario, por los personajes, por la comedia, por el trato a la mujer, por la violencia y hasta por los elementos fantásticos que hay a lo largo del relato. Todo sorprende. Todo parece, a la vez, bastante bien escrito pero de una manera en la que el lector se ve situado, casi sin quererlo, fuera del ambiente que cabía esperar para la serie viendo las portadas, el diseño del protagonista y la época en la que se desarrolla el relato. Y así, con el paso de las páginas, lo más original del planteamiento de Charlier y Giraud se convierte en su peor enemigo. Es lo que va a hacer que el lector se acerque o se aleje de Jim Cutlass. Ambos convendrán en que la historia está bien llevada, en que hay muchas cosas interesantes, pero estamos ante un cómic en el que la expectativa va a decantar la balanza para uno u otro lado. Quién sabe si era esta historia que mezcla a Cutlass con el Ku-Klux-Klan y el vudú lo que realmente tenían en la cabeza los autores cuando se pusieron a escribir lo que tendría que haber sido un nuevo western tras Teniente Blueberry, pero el resultado es llamativo.

En cuanto al dibujo, Rossi sabe sacarle todo el partido posible a la propuesta. Acierto en el escenario, en los personajes y en la fantasía, sus anatomías son espléndidas y realistas, pero sobre todo destaca en la ambientación, algo clave si tenemos en cuenta los derroteros hacia los que terminó encaminándose la serie. Rossi juega muy bien con las luces y no necesita viñetas de gran tamaño para que la historia alcance la espectacularidad y la tensión que exigen sus mejores escenas. Es verdad que los aspectos más tradicionales del western, que sí se pueden apreciar en algunas escenas, se ven devorados por la vertiente de fantasía oscura hacia la que se desvía el relato, pero incluso ahí se intuye que el ilustrador podría haber hecho un buen trabajo. En lo visual, desde luego, no hay tacha alguna. Y no es que eso quiera decir que la haya en lo narrativo, porque no se puede decir que Charlier y Giraud hagan un mal trabajo en absoluto. Pero sí que hay mucho de inesperado en la forma en la que se desenvuelve Jim Cutlass en este volumen final de sus peripecias. Quién sabe qué habría sido de Cutlass si los escritores se hubieran ceñido al escenario postbélico americano que habían ideado y si la fantasía se hubiera quedado fuera. Lo que está claro es que, al menos, estamos ante una propuesta atrevida y diferente y aceptar sus reglas supone un disfrute enorme.

El volumen incluye los álbumes quinto a séptimo de Jim Cutlass, Juscu’au cou!, Colts, Fantômes et zombies y Nuit Noire, publicados originalmente por Casterman en agosto de 1997, octubre de 1998 y septiembre de 1999. El único contenido extra es un prólogo sobre los autores y los personajes.

Podéis ver imágenes de este título aquí y aquí. Y en nuestra galería de Facebook podéis acceder a todas las páginas que mostramos de todos los títulos que comentamos.

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Esta entrada fue publicada en 23 febrero, 2017 por en Casterman, Cómic, Christian Rossi, Jean Giraud, Jean-Michael Charlier, Yermo y etiquetada con , , , .

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